El legado de Hernando de Magallanes sale nuevamente a flote

Autor: Erick Bellido

Nao Victoria en Punta Arenas. FOTO: E. Bellido

El espíritu del temerario navegante Hernando de Magallanes vuelve a conquistar el mundo. Ahora, a través de nuevos hitos culturales, proyectos de infraestructura y deportivos, todas actividades conmemorativas por los 500 años de la Primera Vuelta al Mundo. El menú contempla cartografías, réplicas, libros, 3D y visitas ilustres.


La estela del navegante de la España Imperial, Hernando de Magallanes (o Fernando para otros), que logró explorar los siete mares izando velas blancas, partió a conquistar el mundo un 10 de agosto de 1519 desde el muelle de Sevilla, logrando la primera circunnavegación de la Tierra cuando una de sus carabelas, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, regresó a España en 1522.

Desde Europa salieron 260 tripulantes, pero solo llegaron sólo 18 hombres a Chile. Fue una dura odisea de alto costo humano que permitió descubrir el cruce por el Estrecho que hoy lleva su nombre, el 1 de noviembre de 1520.

Por todo lo que significó este hito, en España, Portugal y Chile se están organizando múltiples actividades. A comienzos de enero, el Presidente de la República de Chile, Sebastián Piñera, presentó una placa conmemorativa alusiva a los 500 años de esta gesta y al descubrimiento del Estrecho de Magallanes.

Próximo a la costanera de Punta Arenas está un rincón que invita al visitante a transportarse al pasado: la nao “Victoria”, una de las embarcaciones en la que Hernando de Magallanes pasó por el territorio nacional. El emprendimiento privado es obra del ingeniero chileno Juan Luis Mattassi, quien tardó cinco años en investigar entre España y Chile los más mínimos detalles de esta embarcación. “Quise reconstruir a escala real una de las cinco carabelas, en particular aquella en que fondeó Magallanes, y desde la cual desciende muy a mal traer producto de tan largo viaje, para caminar por los actuales suelos chilenos patagónicos y liderar caminatas de excursión junto a los nativos de los pueblos originarios al fin del mundo para recolectar con urgencia víveres y agua dulce”, dice a Qué Pasa.

Actualmente, miles de turistas nacionales y extranjeros visitan semanalmente el navío, que recrea fielmente cada uno de los recovecos que tenía el barco según sus planos originales. “Fue construida en lenga y coigüe, alrededor de 90 toneladas de madera se usaron, el barco tenía una capacidad de 42 tripulantes, y hoy suben hasta 80 personas al mismo tiempo a conocer el navío. Sin duda, es un sueño hecho realidad, materializado sólo por dos artesanos y que tomó un año y medio para su construcción”, señala Mattassi.

Juan Luis Mattassi y la nave Victoria. FOTO: E. Bellido

Desde octubre de 2016, cuando se abrió el espacio a los visitantes hasta ahora, han pasado más de 150 mil personas. Lo que más llama la atención a los pasajeros, dice el ingeniero, “es lo estrecho de los espacios, la precariedad de las condiciones de vida y la falta de baños. Claramente, para subirse a esas embarcaciones, se requería una alta dosis de coraje para navegar”. Ahora, el desafío está en crear un museo en la costanera de Punta Arenas al segundo semestre del próximo año. Para ello falta sumar el apoyo del Municipio, aunque desde el gobierno regional existe la voluntad de apoyar la iniciativa.

José Caldichoury, secretario ejecutivo de la Comisión de los 500 años de la Intendencia Regional de Magallanes trabaja desde hace siete meses en una parrilla de actividades que contempla una serie de proyectos, entre ellos la remodelación del Cerro Mirador con murales que reflejen el encuentro de los pueblos originarios con los españoles; una maratón internacional del fin del mundo; un ascensor panorámico en el Cerro Mirador con vista al Estrecho de Magallanes y actividades con tenores y orquestas internacionales. “Estamos haciendo todos los esfuerzos para crear un museo de sitio con las carabelas de Magallanes y otras embarcaciones de valor histórico en la costanera de Punta Arenas”, dice.

De la capital a Magallanes

En Santiago, el Museo Histórico Nacional prepara su máquina del tiempo para exhibir maquetas de barcos, libros y animaciones modeladas en 3D de las cinco naves que formaban la escuadra española: la ‘Trinidad’, la ‘San Antonio’, la nao ‘Victoria’, la ‘Concepción’ y la ‘Santiago’.

A ello se suma un libro del historiador chileno Mauricio Onetto “Historia de un Pasaje-Mundo, el Estrecho de Magallanes en el siglo de su descubrimiento”, y otras seis publicaciones conmemorativas lideradas por sector público y privado.

Rebaca Guinea, Directora del Centro Cultural España en Chile, destaca los esfuerzos que se están desplegando. “Ya durante la primera quincena de noviembre del año 2018 en Santiago y en Punta Arenas, se realizaron ciclos de conferencias internacionales denominadas GEOPAM, en las que se analizó y discutió sobre cómo las transformaciones geopolíticas que experimentó el continente americano durante los siglos XVI y XVII permitieron la implantación del primer estadio del mundo global y de la Modernidad, y que dan bases para comprender el contexto de la hazaña liderada por Hernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano”. También menciona otras actividades, como el concurso nacional “Profesor: 500 años del Descubrimiento de Magallanes: sentido y trascendencia”, una iniciativa dirigida a todos los profesores del país.

Además, ya se gestiona la visita de las máximas autoridades de España y Portugal para el próximo año.



Seguir leyendo