¿Sirve la acupuntura o el yoga en el tratamiento contra el cáncer?

Acupuntura, masajes o Tai Chi son usados como complementos terapéuticos a los tratamientos oncológicos. Médico explica si estos sirven o no.


El cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica en mujeres en Chile, y ha ido en aumento. Según datos del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Salud, si en el 2000 la tasa de mortalidad por esta causa era de 13,2 por 100 mil habitantes mujeres, en 2015 esta cifra aumentó a 16,6.

Los tratamientos para ataca este tipo de cáncer, como la mastectomía, radioterapia o quimioterapia, traen consecuencias físicas y psicológicas a las pacientes. Ya sea por los dolores y malestares que esto produce, o por el estrés que conlleva la lucha contra el cáncer.

A raíz de esto, existen alternativas para acompañar, de forma paliativa, el tratamiento. El jefe de Cuidados Paliativos de RedSalud Providencia, doctor Javier Quilodrán, explica que este tipo de ayuda surge para “optimizar la calidad de vida de los pacientes, mejorando los síntomas no solo físicos, sino también emocionales, psicológicos y espirituales. La evidencia científica muestra que hay beneficios demostrados de su uso en pacientes con cáncer de mama, así como en otros cánceres”.

¿Cuáles podrían usarse?

La acupuntura es un tipo de medicina alternativa de origen asiático que consiste en tratar las dolencias a través de la inserción de delgadas agujas en puntos específicos del cuerpo. Respecto al uso en pacientes que se encuentran en tratamiento por cáncer, el doctor Quilodrán afirma que esta técnica mejora el dolor y disminuye las náuseas. “Además, ayuda a la sensación de sequedad en la boca y bochornos”.

El especialista agrega, que los masajes terapéuticos también son de ayuda con el dolor físico provocado por las intervenciones quirúrgicas y también con las alteraciones del ánimo, como la depresión y la ansiedad.

Las terapias que relacionan la mente y el cuerpo, como el yoga, la meditación y el Tai Chi, sirven para disminuir el estrés, la ansiedad y optimiza la calidad de vida. Además, ayuda a combatir el insomnio.

Si bien los estudios para aclarar la influencia de estos tratamientos tienen dificultades metodológicas para llevarse a cabo, según explica Quilodrán, el añadir este tipo de terapias a los pacientes tratados por cáncer ha tenido respuestas positivas. “Esto ha demostrado que los pacientes toleren mejor los tratamientos y los puedan llevar a cabo efectivamente a las máximas dosis, lo que mejora enormemente los resultados finales desde el punto de vista del cáncer”.

Agrega que además de estas medidas, existen otras que entregan cuidados paliativos con la ayuda de fármacos, terapias psicológicas, kinesiológica, entre otros. “Estos profesionales trabajan en forma unida para abarcar todos los aspectos del paciente, más allá de solo centrarse en el tumor”.



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