¿Sirven los opioides para tratar la migraña? Según Clínica Mayo no hay mucha evidencia de alivio

Tras un análisis de 15 revisiones sistemáticas y 115 ensayos clínicos, el centro de salud concluye que la aspirina, diclofenaco, ibuprofeno y ketorolaco, son más eficaces para tratar el dolor de cabeza.




Baja e insuficiente. Así es la evidencia respecto a que los medicamentos opioides alivian el dolor de la migraña según un gran metanálisis de realizado por la Clinica Mayo y publicado recientemente en la revista especializada JAMA.

Entre los opiodes más recetados se encuentran hidrocodona, oxicodonna, fentanilo, morfina y sus derivados y la codeína.

El metanálisis combinó los resultados de varios estudios científicos, incluidas 15 revisiones sistemáticas y 115 ensayos clínicos aleatorios en 28.803 pacientes. Pese a que la reacción de muchos pacientes fue diferente, los investigadores comentan que el estudio ofrece un buen punto de partida para que pacientes y proveedores de atención médica conversen acerca del tratamiento.

“La elección de un tratamiento para los ataques de migraña requiere un método personalizado para cada paciente. Convivir con migrañas es difícil y hasta debilitante para millones de personas en todo el mundo”, indica la autora principal del trabajo, Juliana VanderPluym, neuróloga de Clínica Mayo.

La migraña provoca un dolor de cabeza palpitante o una sensación de pulsaciones que normalmente ocurre en un solo lado de la cabeza y suele presentarse con náusea, vómito y sensibilidad extrema a la luz y el sonido. Cuando no se trata la migraña, generalmente dura entre 4 y 72 horas. Se estima que el 12% de la población mundial sufre migrañas.

El estudio descubrió que los medicamentos triptanes, los AINE (antiinflamatorios no esteroideos, como aspirina, diclofenaco, ibuprofeno y ketorolaco) y una combinación de ambos aportan la mayor base de evidencia para alivio a las dos horas, así como un día después de la aparición de los síntomas. Mientras que la evidencia de dos tratamientos más nuevos que recientemente obtuvieron la autorización de la oficina de Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, según su sigla en inglés), conocidos como ubrogepant y el rimegepant, es entre moderada y fuerte, además de causar efectos secundarios leves. Otra nueva terapia, el lasmiditán, también cuenta con fuerte evidencia, pero hubo una relación con riesgo significativo para eventos adversos.

Entre los dispositivos, la estimulación externa del nervio vago (en la parte lateral del cuello) y la neuromodulación eléctrica a distancia (sobre el brazo) mostraron evidencia moderada, mientras que la estimulación externa del nervio trigémino (sobre las cejas) y de la estimulación magnética transcraneana (sobre la parte posterior de la cabeza) aportaron un poco menos de evidencia.

Un texto editorial que acompaña al estudio publicado en JAMA señala que este estudio entrega “la posibilidad de pensar de forma nueva respecto al tratamiento de la migraña o jaqueca y al tiempo que advirtió que “el mensaje claro de esta revisión es que los medicamentos opioides no son adecuados como terapia aguda contra la migraña”.

“Dada la evidencia respecto a la eficacia de muchos otros tipos de medicamentos, la ausencia de pruebas sobre la eficacia de los medicamentos opioides como tratamiento agudo contra la migraña y la evidencia abrumadora sobre lo nocivo que es consumirlos con frecuencia, queda claro que para tratar la migraña, los medicamentos opioides deben administrarse de forma esporádica, o no hacerlo en absoluto», continúa diciendo el editorial.

Los medicamentos opioides se vieron involucrados en más del 70% de las muertes debidas a sobredosis durante el 2019, según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

“Reducir al mínimo el consumo de medicamentos opioides, siempre que sea necesario, es de vital importancia para la salud pública. Nuestro estudio muestra que existen muchas alternativas al tratamiento con fármacos opioides y funcionan mejor, además de generalmente causar menos efectos secundarios adversos”, señala el doctor Zhen Wang, investigador del Centro Robert D. y Patricia E. Kern para la Ciencia de Brindar Atención Médica en Clínica Mayo.

Otros autores del estudio son la Dra. Rashmi Halker Singh, la Dra. Meritxell Urtecho, Allison Morrow, el Dr. Tarek Nayfeh, el Dr. Víctor Torres Roldán, la Dra. Magdoleen Farah, el Dr. Bashar Hasan, el Dr. Samer Saadi, la Dra. Sahrish Shah, el Dr. Rami Abd-Rabu, la Dra. Lubna Daraz, Larry Prokop y el Dr. Mohammad Hassan Murad, todos de Mayo Clinic.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.