Un misterioso fraile y un bosque en el desierto: se cumplen 80 años del Parque Nacional Bosque de Fray Jorge

Parque Nacional Bosque de Fray Jorge.

La reserva natural, ubicada 80 Km al sur de La Serena, es un caprichoso remanente del bosque valdiviano, que permaneció “mágicamente” encapsulado entre el mar y la cordillera de la costa, tras la última glaciación, y que desde abril de 1941 goza del estatus de Parque Nacional.




La tradición local asegura que Fray Jorge fue un monje inglés (aunque algunos creen que era irlandés) del siglo XVII, a quien se le atribuye el milagro de haber encontrado un bosque en la semi desértica zona de La Serena, desde donde pudo obtener las maderas necesarias para finalizar los trabajos de construcción de la iglesia de la ciudad.

La leyenda asegura que el religioso regresó con una carreta llena de troncos, lo suficientemente largos como para las vigas que requería la techumbre del templo.

Cierta o no, el fraile dio nombre al Parque Nacional Bosque de Fray Jorge, fundado el 15 de abril de 1941 bajo el Gobierno del presidente Juan Antonio Ríos, un hito del que ya han pasado 80 años.

La zona es un caprichoso remanente del bosque valdiviano, el cual quedo “mágicamente” encapsulado entre el mar y los Altos de Talinay, justo en el inicio el retroceso de los hielos de la ultima era glacial.

Durante su existencia, el parque ha resguardado el bosque hidrófilo o valdiviano en una zona semidesértica, siendo lugar además de centro de estudio en los últimos 30 años, para investigar las relaciones que hay entre los sistemas ecológicos que viven ahí. “La relación predador-presa, el efecto climático sobre el ecosistema, y que son invaluables para poder predecir y para poder estudiar todos los fenómenos asociados al cambio climático que permitan adaptarnos y tomar las medidas ante estos cambios”, dice Rodrigo Munita, director Ejecutivo de Conaf.

El lugar ostenta el título de Reserva de la Biosfera, nominación otorgada por la Unesco el año 1977. Esta condición significa que el parque forma parte de la Red Internacional de Reservas de la Biosfera, la cual está integrada por las zonas protegidas representativas de los principales tipos de ecosistemas del mundo.

Además de ser actualmente núcleo base de una de las diez Reservas de la Biosfera del país, acaba de crearse en sus inmediaciones un sitio Ramsar por el humedal de la desembocadura del río Limarí, zona que también pasó a ser resguardada por Conaf.

EL parque ostenta el título de Reserva de la Biosfera, nominación otorgada por UNESCO el año 1977.

Geográficamente, está ubicado en la provincia de Limarí a 80 Km al sur de La Serena y a 75 Km al oeste de Ovalle, que es el centro urbano más cercano. Está situado en el límite existente entre las formaciones de matorrales y estepas costeras semidesérticas y las formaciones arborescentes arbustivas de la Cordillera de la costa en la región central. Totaliza 9.959 hectáreas.

El parque es una unidad muy importante para el país, señalan desde Conaf, esto porque está en el matorral semiárido de la Región de Coquimbo y está es la zona de transición entre el Desierto de Atacama, el desierto más árido del mundo, y el bosque templado del centro de Chile, lo que hace que la biodiversidad que se genera en toda la Región de Coquimbo, pero particularmente en esta zona del Parque Nacional Bosque Fray Jorge, sea una de las más altas del país.

Protege cuatro ecosistemas: el ecosistema semidesértico, que está presente en la mayor parte de su superficie; también humedales, como el de la desembocadura del río Limarí que recientemente ha sido declarado Humedal de Importancia Internacional, por la convención de Ramsar, la convención sobre los humedales; el bosque hidrófilo, que es un bosque valdiviano, presente hace 30.000 años antes del presente, lo que genera ahí una muestra muy rica de cómo eran primitivamente los bosques valdivianos más modernos que hoy tenemos en el sur; y por último, el ecosistema de zona costera.

La declaración emitida por la Unesco “genera una importante necesidad de poder establecer una gobernanza con las comunidades que viven entorno al parque y que viven dentro de la zona de transición y amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera”, explica Eduardo Rodríguez, director Regional Conaf Coquimbo.

El parque protege cuatro ecosistemas.

Lo anterior debido a que no es posible proteger este parque y ninguna área protegida sin la valorización, “sin la protección de la gente que vive en el entorno inmediato de estas unidades y esto se ha logrado porque estas comunidades han comprendido a través del tiempo que prácticas amigables con el medio ambiente, prácticas que nos permiten adaptarnos al cambio climático son necesarias para poder proteger la zona núcleo del parque, como también el propio sistema productivo y cultural que se mantiene en el secano de nuestra región”, añade Rodríguez.

Lo más significativo es el bosque hidrófilo, tipo valdiviano, “donde predominan los olivillos y canelos, además de ser el ecosistema semiárido mejor conservado del país, donde destacan los bosques de preservación de guayacán. La fauna más relevante está representada por guanacos, zorros, águilas y un gran número de rapaces diurnas y nocturnas, una gran cantidad de aves de matorral y micromamíferos de variadas especies”, explica Ernesto Flores, jefe Provincial de Limarí, lugar donde se encuentra ubicado el Parque Nacional Bosque Fray Jorge.

Flora y fauna: supera las 600 especies

Desde el punto de vista vegetacional, en el Parque Nacional Bosque Fray Jorge se encuentran representadas las formaciones de “matorrales esteparios costeros de Coquimbo” y “matorrales esteparios con bosquecillos ocasionales”, pertenecientes a la Subregión de “matorrales esteparios” dentro de la Región de los “matorrales y bosques esclerófilos”.

Bubo virginianus magellanicus. Esta ave nocturna, comúnmente llamada Tucúquere, habita gran parte del territorio chileno. Está presente en el parque.

Al hacer un recorrido desde el ingreso al parque hasta el litoral se puede encontrar once diferentes agrupaciones, las que han sido estructuradas de acuerdo a la dominancia, agregándole los estratos arbustivos y herbáceos que las acompañan con mayor frecuencia y presentan, dentro de ellas, desde formaciones de algunas especies, como la Bridgesia incisaefolia, a asociaciones vegetales o de arbustos como las “adesmias” dependiendo de la exposición, o los Heliotropium, Schinus o Cactáceas según el grado de la humedad en ladera o fondo de quebrada.

También se encuentran ejemplares de Cordia decandra, “carbonillo” y Carica chilensis, “palo gordo”, especies consideradas vulnerables y en peligro de extinción, respectivamente.

En cuanto a vertebrados, la información oficial reportada en el plan de manejo vigente, indica que existen cerca de 120 especies de aves propias de la región mediterránea.

En la zona de la desembocadura del río Limarí se puede encontrar una alta diversidad vegetal, donde las especies se distribuyen de acuerdo a las condiciones ambiéntales que se presentan en la ribera, en la orilla del agua, en el fondo arenoso, fangoso, o pedregoso, y en las zonas de curso lento o rápido. También la flora del estuario presenta diferentes distribuciones y densidades determinadas por las diferentes condiciones que se presentan en la zona de la cabeza, la ribera y el fondo del estuario.

La fauna silvestre invertebrada ha sido insuficientemente estudiada. Poco se conoce de las especies, su distribución y biología. En el caso de invertebrados, por ejemplo, sólo se tiene antecedentes de las especies más abundantes, es así que se puede señalar que varias especies de insectos representativos del bosque valdiviano encuentran aquí su límite de distribución norte.

En cuanto a vertebrados, la información oficial reportada en el plan de manejo vigente, indica que existen cerca de 120 especies de aves propias de la región mediterránea, registrándose una mayor diversidad en invierno, debido a que es una importante área de invernada de aves sureñas y cordilleranas. El grupo de los mamíferos tiene poca diversidad de especies siendo los roedores los de mayor abundancia.

Lama guanicoe, Guanaco. Este mamífero, perteneciente a la familia Camelidae, es típico de América del Sur. Posee un pelaje muy denso que lo protege.

En el pasado, el área contaba con guanacos y chinchillas; sin embargo, estas dos especies fueron extinguidas en todo el sector costero de la Cuarta Región. En 1994, seis guanacos fueron puestos exitosamente en el parque a través de un programa de reintroducción. Desde entonces el tamaño de la población se encuentra creciendo de forma saludable hasta el momento, contando actualmente con una manada de 33 individuos.

Los reptiles están representados por diversas especies -todos formas típicas de la costa y del matorral de Chile Central- siendo más frecuentes en los meses de primavera y verano. Respecto a los anfibios, se han identificado las especies Pleurodema thaul, Rhinella arunco y Rhinella atacamensis.

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