Por Alejandro JofréGuía para proteger una cámara de seguridad para que solo accedan las personas autorizadas
Cambiar las contraseñas, activar la verificación en dos pasos y mantener el equipo actualizado ayuda a proteger las imágenes del hogar. También conviene revisar quién tiene permiso para mirar.
Una cámara en el living permite comprobar cómo está el perro, recibir una alerta de movimiento anormal o mirar la casa durante las vacaciones. Esa comodidad depende de una conexión a Internet y de una cuenta que también necesitan protección.
Las contraseñas débiles, el software desactualizado y una red WiFi mal configurada pueden facilitar accesos ajenos.
Hace unos días, The Wall Street Journal mostró que algunas cámaras de seguridad ubicadas en hogares fueron hackeadas y convertidas en herramientas de espionaje durante conflictos como el de Rusia-Ucrania.
Por esto es importante conocer los riesgos que afectan a las cámaras domésticas. Para quienes ya tienen una instalada, la revisión puede comenzar desde la aplicación del teléfono.
1. Cambia las contraseñas que venían con el equipo

Si la cámara conserva un usuario y una clave de fábrica, el consejo es reemplazarlos.
Utiliza una contraseña larga y exclusiva: reutilizar la del correo o de una tienda permite que una filtración en otro servicio comprometa también este acceso.
Revisa tanto las credenciales del dispositivo, si las tiene, como la cuenta de la aplicación. Son accesos que pueden configurarse por separado, según el modelo. Un administrador de contraseñas ayuda a generar y guardar claves diferentes.
2. Activa la verificación en dos pasos
Busca esta opción en los ajustes de seguridad de la cuenta. Añade una comprobación al inicio de sesión, como un código generado por una aplicación autenticadora.
Es especialmente relevante cuando las imágenes se consultan mediante una cuenta en la nube.
Si alguien obtiene la contraseña, esa segunda comprobación agrega una barrera de acceso. La disponibilidad y los métodos dependen del fabricante.
3. Actualiza la cámara y su aplicación

La cámara tiene su propio software, llamado firmware. Sus actualizaciones pueden corregir vulnerabilidades, por lo que conviene activar la instalación automática cuando esté disponible.
En la aplicación, busca opciones como “Sistema”, “Actualización” o “Firmware”; la ruta cambia entre marcas. Mantén también actualizada la app del teléfono.
Si tienes un equipo antiguo, consulta en el sitio del fabricante si todavía recibe soporte de seguridad y considera su reemplazo cuando deja de recibir actualizaciones.
4. Protege el WiFi y la administración del router
Hay dos contraseñas que conviene distinguir: la que permite conectarse al WiFi y la que abre los ajustes del router. Ambas deben ser seguras.
Comprueba que la red utilice WPA3 Personal o WPA2 Personal, mantén actualizado el router y revisa que su firewall esté activo. Si el equipo lo entregó tu proveedor de Internet y tienes dudas sobre estas opciones, consulta su soporte antes de modificar la configuración.
También puedes evaluar una red separada para las cámaras, con aislamiento respecto de tus computadores y otros dispositivos. Su configuración depende del router.
5. Revisa quién puede ver las imágenes

En los ajustes de usuarios o acceso compartido, comprueba qué personas conservan permisos. Retira los que hayan dejado de ser necesarios y, cuando la cámara lo permita, asigna a cada usuario solo las funciones que necesita.
Una persona que revisa la casa durante las vacaciones puede necesitar ver la transmisión, administrar cuentas y cambiar la configuración implica permisos adicionales.
6. Desactiva el acceso remoto si puedes prescindir de él
Si utilizas la cámara únicamente dentro de casa, revisa si puedes deshabilitar la visualización por Internet.
Ten presente que eso también puede interrumpir alertas o integraciones con asistentes inteligentes.
Se aconseja además revisar UPnP y el reenvío de puertos del router, funciones que pueden facilitar conexiones desde Internet. Desactivarlas puede afectar juegos y otros servicios: consulta el manual para identificar qué necesita realmente tu instalación.
7. Comprueba los registros de acceso
Si la aplicación ofrece un historial de conexiones, revísalo. Horarios inesperados o direcciones IP desconocidas merecen una comprobación, aunque por sí solos requieren contexto para determinar qué ocurrió.
Estos registros son los mejores indicios para detectar posibles accesos no autorizados.
Si sospechas que alguien tomó el control, consulta las instrucciones de recuperación del fabricante. En ese caso, se recomienda restablecer el dispositivo siguiendo el procedimiento oficial. Después, vuelve a configurar sus medidas de seguridad y revisa las credenciales y permisos de la cuenta asociada.
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