Por Alexis Paiva MackEstos 8 aditivos alimentarios se relacionan con un mayor riesgo de hipertensión arterial, según un estudio
El trabajo forma parte de una investigación de mayor envergadura y contó con la participación de 112.395 voluntarios de toda Francia. Los autores hicieron un análisis de la dieta de los participantes y de los ingredientes de los alimentos.

Una investigación publicada en el European Heart Journal concluyó que el consumo de alimentos que contienen aditivos conservantes comunes puede aumentar el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
Junto con ello, los autores analizaron 17 de los conservantes más consumidos e identificaron que ocho de estos estaban específicamente relacionados con un mayor riesgo de hipertensión arterial.
El estudio fue dirigido por la Dra. Mathilde Touvier, directora de investigación del INSERM (Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia), y Anaïs Hasenböhler, estudiante de doctorado.
Ambas científicas forman parte del Equipo de Investigación en Epidemiología Nutricional de la Universidad Sorbona París Norte y la Universidad París Cité (Francia).
Hasenböhler declaró a través de un comunicado: “Los conservantes alimentarios se utilizan en cientos de miles de alimentos procesados industrialmente. Los estudios experimentales sugieren que algunos aditivos conservantes pueden ser perjudiciales para la salud cardiovascular, pero hasta ahora no disponíamos de pruebas suficientes sobre el impacto de estos ingredientes en los seres humanos”.
“Que sepamos, este es el primer estudio de este tipo que investiga la relación entre una amplia gama de conservantes y la salud cardiovascular”.
La investigación forma parte de un estudio de mayor envergadura denominado NutriNet-Santé y contó con la participación de 112.395 voluntarios de toda Francia.
Cada seis meses, los voluntarios informaban a los investigadores sobre todo lo que comían y bebían durante un periodo de tres días.
Los científicos realizaron análisis detallados de los ingredientes de todos los alimentos y bebidas, incluidos los conservantes.
Asimismo, hicieron un seguimiento de la salud de los voluntarios durante una media de siete a ocho años para determinar si desarrollaban hipertensión o alguna enfermedad cardiovascular.
Constataron que el 99,5% de los voluntarios había consumido al menos un conservante alimentario durante los dos primeros años de participación en el estudio.

Cómo los conservantes se asocian con un mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares, según el estudio
Tras hacer el análisis, a nivel general, los investigadores observaron que las personas que consumían mayores cantidades de conservantes “no antioxidantes” presentaban un riesgo un 29% mayor de hipertensión, en comparación con aquellas que consumían las cantidades más bajas.
Además, presentaban un riesgo un 16% mayor de enfermedades cardiovasculares, incluidos infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares y angina de pecho.
Por su parte, las personas que consumían más conservantes antioxidantes presentaban un riesgo un 22% mayor de hipertensión.
Los autores explicaron que los conservantes no antioxidantes están diseñados para impedir el crecimiento de microbios nocivos, como el moho y las bacterias, mientras que los conservantes antioxidantes están diseñados para detener la oxidación, evitando así que los alimentos se oscurezcan o se vuelvan rancios.

Cuáles son los 8 aditivos alimentarios que se relacionan con un mayor riesgo de hipertensión, según el estudio
Cuando los investigadores analizaron 17 de los conservantes más consumidos, vieron que ocho de estos estaban específicamente relacionados con la hipertensión arterial: sorbato de potasio (E202), metabisulfito de potasio (E224), nitrito de sodio (E250), ácido ascórbico (E300), ascorbato de sodio (E301), eritorbato de sodio (E316), ácido cítrico (E330) y extractos de romero (E392).
El ácido ascórbico (E300) también se asoció específicamente con enfermedades cardiovasculares, según el análisis.
Sin embargo, los resultados no se traducen en que el consumo de uno de estos ingredientes vaya necesariamente a provocar alguna de estas afecciones.
La investigación fue de carácter observacional. Por lo tanto, si bien identificó asociaciones estadísticas, no demostró que los conservantes fueran los responsables directos del aumento de riesgo.
La Dra. Touvier comentó: “Este estudio presenta algunas limitaciones inherentes a su diseño observacional. No obstante, los hallazgos se basan en datos muy detallados y hemos tenido en cuenta otros factores que pueden aumentar o reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. La investigación experimental existente sugería de forma constante que los conservantes pueden provocar estrés oxidativo en el organismo o alterar el funcionamiento del páncreas”.
“Estos resultados indican la necesidad de que las autoridades competentes —como la EFSA en Europa y la FDA en Estados Unidos— reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos alimentarios para garantizar una mejor protección del consumidor. Mientras tanto, estos hallazgos respaldan las recomendaciones actuales de priorizar los alimentos no procesados o mínimamente procesados y evitar los aditivos innecesarios. Los médicos y otros profesionales sanitarios desempeñan un papel fundamental a la hora de explicar estas recomendaciones a la población”.
Ahora, los investigadores estudian cómo los aditivos alimentarios y los alimentos ultraprocesados pueden influir en los marcadores de inflamación, el estrés oxidativo, el perfil metabólico sanguíneo y la composición de la microbiota intestinal.
Presumen que sus nuevos estudios podrían ayudar a comprender por qué los aditivos pueden aumentar el riesgo de padecer ciertas enfermedades.
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