Nona Fernández, y su novela Space Invaders, en la lista larga del National Book Award

Publicada en Chile en 2013 y próxima a llegar a librerías estadounidenses en noviembre, la novela de la autora nacional, traducida al inglés por Natasha Wimmer (quien también tradujo 2666, de Roberto Bolaño), está entre las 10 obras nominadas por el jurado de la National Book Foundation en la categoría Literatura Traducida. El 8 de octubre se anunciarán los cinco finalistas, y el 20 de noviembre los ganadores. "Nunca pensé que Space Invaders resonara en otro país que no fuera Chile", dice aquí la escritora.


"Esto es Space Invaders, de Nona Fernández, traducida por la gran Natasha Wimmer. Alguien en Graywolf Press me lo dio. Creo que me lo entregaron mientras trabajaba en Brooklyn. Lo puse en mi bolsillo y lo traje a casa. Inmediatamente me sentí invadida en la primera página. Es un libro maravilloso, que estoy segura de releer. A Cairo —su gata— también le gusta".

Confesa admiradora de Nicanor y Violeta Parra, y también de Roberto Bolaño ("2666 es la primera obra maestra del siglo XXI", dijo), la poeta, novelista y artista visual estadounidense Patti Smith (1946) suele compartir sus lecturas y discos favoritos con sus fans a través de las redes sociales. Próxima a su primera visita a Santiago, donde dará un recital el lunes 18 de noviembre en el Teatro Caupolicán y una charla abierta en la Universidad Diego Portales, la "madrina del punk" publicó solo hace unas horas una serie de fotografías con la edición estadounidense de Space Invaders en su mano, que en noviembre próximo sacará a la venta la editorial independiente Graywolf Press.

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Esta mañana, Patti Smith compartió esta y otras tres imágenes donde aparecía junto a la novela.[/caption]

"Me dolió la guata", comentó esta mañana a Culto Nona Fernández (1971) tras ver las imágenes, minutos antes de tomar un vuelo rumbo a Suecia. Allí la también actriz y dramaturga de 48 años presentará una traducción de su libro La dimensión desconocida (2016). El breve y elogiado Space Invaders, en tanto, se ambienta en el Chile de los 80, donde cuatro amigos de infancia descubren que nunca estuvieron tan lejos de los horrores del régimen militar: Estrella González, una de ellos, resulta ser hija de Guillermo González Betancourt, el oficial de Carabineros que orquestó y ejecutó el secuestro y degüello de los dirigentes comunistas José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, en 1985.

Previo a su debut en EEUU, Space Invaders, traducida al inglés por Natasha Wimmer, quien en 2004 tradujo además la póstuma y premiada 2666 de Bolaño, se encuentra entre las 10 obras nominadas en la lista larga del National Book Award, en la categoría Literatura Traducida. Creada en 2018, ese año recayó en la escritora japonesa Yöko Tawada (1960) y su novela The last children of Tokyo, traducida por Margaret Mitsutani.

"Una de las principales escritoras latinoamericanas de su generación, Nona Fernández, sin esfuerzo construye una voz coral y una imagen constantemente cambiante de la vida joven en los últimos años de la dictadura. En su novela corta pero intrincadamente estratificada, convoca la memoria colectiva de una generación, rescatando la verdad sentida del olvido de la historia oficial", dijo la National Book Foundation sobre la novela de la autora chilena, quien en 2017 ganó en México el Premio Sor Juana Inés de la Cruz.

Fernández cuenta ahora cómo recibió la noticia: "El martes pasado me escribió Ethan (Nosowsky), mi editor en Gray Wolf, y nos informó a la Natasha y a mí. Fue una súper sorpresa", comenta. "Él ya me había contado unos meses atrás que quería enviarlo a concursar, porque las editoriales envían los textos, y me pareció bastante delirante de su parte al tratarse de la primera traducción mía al inglés, pero por supuesto le dije que sí. Estoy tremendamente feliz. Como te digo, no lo imaginaba en lo absoluto y creo que es una súper buena ayuda porque el libro aparece recién ahora en noviembre en librerías de EEUU", agrega.

¿Qué tan importante cree que fue, en este caso, la traducción de Natasha Wimmer?

Cualquier traducción es fundamental en el traspaso de un libro a otra cultura, a otro escenario y territorio. En el caso de Natasha (Wimmer), para mí fue una experiencia muy delicada, debo decirlo. Ella viajó a Chile hace un par de años, vino a un encuentro de editores y traductores. Cuando nos encontramos me confesó que la única razón por la que quería venir era para conocerme y porque quería entender bien el universo al cual iba a ingresar a traducir, porque tradujo el Space y también está trabajando sobre La dimensión desconocida (2016), que está casi lista. Tuvimos un encuentro muy bonito acá, hicimos un paseo muy interesante y emotivo al Museo de la Memoria, y claro, ella quiso aproximarse desde un lugar que no era solamente el técnico, o desde el lenguaje, sino desde el lugar espiritual que intentaba el libro levantar. Y eso para mí ha sido una experiencia única. Es vital ese trabajo, y yo me siento muy conmovida y súper feliz con lo que ella hizo. Es 50% responsable de que el libro esté en la lista de los diez.

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La traducción al inglés de Space Invaders (Gray Wolf Press) aparecerá en EEUU en noviembre.[/caption]

La segunda nominada

Solo un chileno había conseguido colar su nombre en el selecto listado del National Book Award: el 12 de marzo de 2009, 2666 de Roberto Bolaño ganó el National Book Critics Circle Award, y el año pasado la Fundación distinguió también la trayectoria de Isabel Allende con su Medalla de Honor. Nona Fernández se convierte, por tanto, en la segunda autora local en ser nominada a uno de los más prestigiosos galardones literarios de EEUU.

145 títulos postularon a la convocatoria de este año, y solo diez siguen en carrera: todos de idiomas distintos, el listado incluye siete novelas, dos memorias y una colección de ensayos, que "representan las historias y tradiciones literarias de muchas naciones, desde Chile y Brasil hasta Ruanda y Siria, pasando por Finlandia y Japón".

Fernández no es la única sudamericana en la lista: la periodista brasileña Eliane Brum (1966) fue también nominada por The Collector of Leftover Souls, una serie de relatos de no ficción que cubren una amplia variedad de personajes y ambientes en Brasil, desde el Amazonas hasta las favelas. El libro fue traducido por Diane Grosklaus Whitty.

En la lista figura también la escritora polaca Olga Tokarczuk (1962), finalista el año pasado en la misma categoría, en esta ocasión con la novela Drive Your Plow Over the Bones of the Dead, traducida por Antonia Lloyd-Jones y que retrata a una reclusa que cree ser la única capaz de hallar la verdad tras una serie de asesinatos. Entre los otros títulos nominados están las memorias When Death Takes Something You Give It Back, de la danesa Naja Marie Aidt (1963), y The Barefoot Woman, de la ruandesa Scholastique Mukasonga (1953).

Se les suman las novelas Will and Testament, de la noruega Vigdis Hjorth (1959); Death Is Hard Work, del sirio Khaled Khalifa (1964); The Memory Police, de la japonesa Yōko Ogawa (1962); Baron Wenckheim's Homecoming, del húngaro László Krasznahorkai (1954), y Crossing, del finlandés Pajtim Statovci (1990), el más joven de la nómina.

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La edición chilena de Space Invaders.[/caption]

El ganador o ganadora de la categoría lo escogerá un jurado compuesto por el escritor, editor y fundador de n + 1, Keith Gessen; Elisabeth Jaquette, traductora y directora ejecutiva de la American Literary Translators Association; la escritora estadounidense Katie Kitamura, cuya novela A separation ha sido traducida a 16 idiomas; Idra Novey, escritora y académica de la U. de Princeton, y la librera independiente Shuchi Saraswat.

https://culto.latercera.com/2019/09/09/nona-fernandez-mapocho/

El próximo 8 de octubre se anunciarán los cinco finalistas, y el 20 de noviembre los ganadores.

Esta es su puerta de entrada a la escena literaria americana. ¿Pensó que su obra suscitaría este interés allá?

Space Invaders es una obra que ya tiene algunos años, y nunca pensé que resonara o tuviese relevancia en otro país que no fuera Chile. Pero algo terrorífico está pasando a nivel mundial con la vuelta de este deja vu hacia los nuevos fascismos, que empieza a cobrar importancia observar y volver a reflexionar sobre este tipo de cosas. Cuando conversé por primera vez con mi editor fue lo que más me hizo ver: lo importante que le parecía a él esta obra en EEUU y cómo se podía leer, y también porque habla de una generación, que es la generación de los 80, y de alguna manera él se sentía traducido por ese coro de marcianos. Siendo el gringo que es, él sentía que tenía mucho que ver con esa generación. Y desde luego, hay algo emblemático en el juego Space Invaders, que generacionalmente y casi a nivel mundial nos envolvió a todos. Además, es un shoot off, siempre hay que matar a alguien, y yo creo que fue el comienzo de todos estos juegos crueles de los que hoy ya estamos completamente invadidos.

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