Something, la dulce revancha de George Harrison

George Harrison And Patti Boyd

George Harrison y Patti Boyd.

Una canción de amor para su esposa Pattie habría inspirado al guitarrista para componer uno de los dos singles promocionales del álbum Abbey Road. Con eso el artista aprovechaba de acaparar una nueva validación como músico, lo cual causó más de una sorpresa.



El ingeniero de grabación Geoff Emerick se sorprendió. Había lanzado la pregunta, cual caña de pescar al riachuelo, y explicado la situación y seguro esperaba que George Harrison se complicase. Pero no. El guitarrista, el menor de los Beatles, con aplomo y tranquilidad le contestó al ingeniero: "muy bien hagamos eso".

"Eso" que Emerick estaba tanteando era nada menos que rehacer el solo de "Something". Habitualmente no hubiese sido un problema, era algo que en los estudios de grabación suele hacerse hasta hoy. El punto era que solo quedaba una pista libre para grabar y el ingeniero la iba a ocupar para la orquesta que estaba tocando el arreglo. La única solución era que el beatle tocara en directo junto a los músicos clásicos cosa que hubiese puesto a tiritar a Harrison en años anteriores, pero esta vez, no.

"George tendría que tocar correctamente el solo hasta el final, sin pinchazos, porque el sonido de su guitarra se filtraría en los otros micros, y no tendría demasiadas oportunidades, porque tener a la orquesta allí estaba costando una fortuna", explica Emerick en su autobiografía El sonido de los Beatles (Indicios, 2011).

Harrison clavó el solo de manera magistral. El pescador atrapó su presa. Lo había conseguido.

¿Para Pattie?

En rigor, "Something", el lado A del primer single extraído desde el álbum Abbey Road (1969) nació el año anterior. En el libro The Beatles Anthology, su autor cuenta su origen: "La escribí al piano durante la grabación del álbum blanco. Durante ese álbum hubo un período en el que cada uno estaba en un estudio haciendo distintas cosas para tratar de terminarlo, y solía tomarme unos ratos de descanso. Así que fui a un estudio vacío y escribí 'Something'".

Básicamente, es una canción de amor inspirada en su esposa Pattie, a quien había conocido durante el rodaje del film A hard day's night. La joven es una de las calcetineras que viajan en el tren junto a la banda y que los rodean mientras tocan "I should have known better".

"'Something' surgió de la nada. Era sobre Pattie, y me atrajo porque porque tenía una melodía preciosa y es una canción muy bien estructurada. Me pareció magnífica. Creo que a George le pareció que yo tocaba el bajo demasiado deprisa. Vuelvo a decir que yo estaba intentando contribuir al máximo, pero quizás era su turno de reñirme. Bueno, fue divertido y quedó muy bien", dice Paul en el Anthology.

Como buen enamorado, Harrison partió raudo a mostrarle la canción a su esposa una vez que la tuvo terminada. En su autobiografía, Wonderful tonight (Harmony, 2007), la misma Pattie cuenta el momento en que se esposo le mostró el tema y le contó de qué iba. "Me dijo, con total naturalidad, que la había escrito para mí. Pensé que era hermosa y resultó ser su canción más exitosa, con más de ciento cincuenta versiones… mi versión favorita fue la que George Harrison tocó solo para mi aquella noche en la cocina de la casa".

Sin embargo, Fernando Blanco y Sergio Marchi en su libro Los Beatles: En el final (Planeta, 2017) instalan la duda. Quizás Harrison no estaba pensando en su esposa y la historia cambie. "No fue sobre ella; solo la escribí y después alguien hizo un video donde aparecemos nosotros dos juntos, y también aparecen Ringo y Maureen, Paul y Linda y John y Yoko. Pero fue un video para ilustrar la canción. Todo el mundo me dijo que me había inspirado en Pattie, pero la escribí pensando en Ray Charles", explica el beatle en el citado texto.

George lo cuenta así en el Anthology. "La gama probablemente sea de cinco notas, que es lo que se adapta a las necesidades de la mayoría de los cantantes. Cuando la escribí olía a Ray Charles cantándola, y unos años después la cantó".

George Harrison y Pattie Boyd.

El hermano menor

El día en que comenzaron a trabajar en "Something", seguro había un cielo soleado en el corazón de George Harrison. Los ingleses le llaman "parches de sol" debido a que la mayoría del tiempo está nublado. En este caso, era porque al fin, el guitarrista veía cómo George Martin, Geoff Emerick y el resto de la banda estaban realmente dedicados laborando en la canción, algo que no ocurría con frecuencia.

Emerick, en su citada autobiografía admitió: “En general, las sesiones en las que grabábamos temas de George Harrison se enfocaban de un modo diferente. Todo el mundo se relajaba, había una sensación clara de que aquello no tenía importancia”. De cierta forma, se le trataba con cierta condescendencia debido a que sus composiciones no estaban a la altura de las de Lennon y McCartney. “(Martin) intercedía si pensaba que John o Paul se estaban cachondeando, sin esforzarse del todo. No obstante, no cabe duda que nunca estaban tan concentrados como cuando grababan sus propios temas, y seguro eso generaba un notable resentimiento en el guitarra solista”, agrega el ingeniero de grabación.

Sin embargo, con "Something" todo el mundo se lo tomó en serio. Tanto esa, como "Here comes the sun" ya estaban en otro estatus, a la par con las de sus afamados compañeros. "Todos eran conscientes de lo buena que era la canción, si bien nadie se dignó a decirlo. Así eran los Beatles, los cumplidos eran escasos, y siempre podías extraer más conclusiones de la expresión de sus rostros", narra Geoff Emerick en la mencionada autobiografía.

Harrison ya era consciente de su nuevo estatus, y estaba imbuido de una nueva confianza en sí mismo, por lo mismo, una de las primeras cosas que empezó a hacer, fue cobrarse una revancha que sentía, merecía.

Lo que hacía hervir a Harrison tuvo su origen en los años previos, cuando Paul McCartney, jugando un rol excesivamente paternalista, le daba instrucciones sobre cómo tenía que tocar las canciones. En las de Paul no era tanto problema, el rollo se complicaba cuando Paul empezaba a intervenir en los temas de George.

Un caso insigne fue la grabación de "Taxman", en 1966, para el disco Revolver. Harrison tuvo problemas para tocar el solo, y al final –tras sugerencia de George Martin- fue grabado por Paul, quien lo clavó casi de inmediato y con fiereza. Por supuesto, esto no le gustó nada al hombre de "Here comes the sun".

Posteriormente, también ocurrió algo parecido durante las sesiones de Sgt. Pepper's lonely hearts club band (1967). En la canción homónima, nuevamente Harrison estuvo horas tratando de clavar un solo, McCartney no se complicó, borró todo el trabajo de su compañero y grabó él mismo el solo. Al guitarrista titular tampoco le gustó.

Asimismo, un momento inolvidable se vivió durante las sesiones del disco Get back, que posteriormente sería Let it be. Paul cabreó con instrucciones a George sobre un acorde, eso generó tensión y causó la partida temporal del guitarrista. El instante quedó incluso inmortalizado en la película documental homónima. Esa noche, en la oscuridad de su intimidad, George compuso "Wah wah", que incluiría en su debut solista All things must pass (1970).

Por eso, a la hora de grabar "Something", Harrison vio por fin la oportunidad que esperaba para cobrar su ansiada revancha. El tema estaba a la altura de los que componían, por lo que George se sintió con total confianza y seguridad. Ya no necesitaba aguantar que le dijeran qué hacer. Así, comenzó a hacer notar sus opiniones. "Era evidente que George seguía guardando rencor a Paul, y se vengó hasta cierto punto durante la grabación de 'Something'. No pude evitar fijarme en que Harrison no dejó de dar instrucciones a Paul respecto a cómo tenía que tocar el bajo, diciéndole que quería que simplificara mucho más el arreglo. Era la primera vez que veía aquello en todos los años en que había trabajado con los Beatles. George nunca se había atrevido a decir a Paul lo que tenía que hacer; nunca había impuesto su voluntad", cuenta Geoff Emerick en su texto.

Tan seguro estaba Harrison del potencial de su material, que insistió ante George Martin para que el tema tuviese arreglos sinfónicos. Ahí fue donde regrabó el solo del tema. Luego la orquesta siguió con los arreglos de "Here comes the sun". Ambas lo merecían de sobra. Todo el mundo trabajó de buena gana en esas sesiones.

Todo un privilegio

Paul, pese a todo, reconoce en "Something" una obra maestra. "Pensé que era el mejor tema de George, junto con 'Here comes the sun' y 'While my guitar gently weeps'. Puede que fueran sus tres mejores canciones. Hasta entonces solo había hecho una o dos canciones por álbum. Me parece que no se consideraba un auténtico compositor, y John y yo obviamente dominábamos ese aspecto", dice el compositor de "Blackbird" en el Anthology.

"Creo que el problema de George era que nunca fue tratado por nadie –ni por John ni por Paul ni por mi- como alguien que tenía la misma calidad a la hora de escribir canciones. En ese aspecto soy igual de culpable. Yo era el tipo que solía decir, y con mucha condescendencia 'si tiene una canción, dejaremos que la meta en el álbum'. Sé que debía de sentirse fatal. Sin embargo, siguió intentándolo y sus canciones mejoraron, y al final acabaron siendo extraordinariamente buenas. 'Something' es una canción magnífica, pero ni supimos reconocer sus méritos y la verdad es que nunca pensamos que George acabaría siendo un gran compositor", reconoce George Martín en el Anthology.

"Fue magnífico. George estaba floreciendo como escritor de canciones. Con 'Something' y 'While my guitar gently weeps'…¿me toma el pelo o qué? Dos de las mejores canciones de amor jamás escritas, y realmente están a la altura de las que escribieron John y Paul o cualquier otro de esa época. Son canciones preciosas. Es interesante que George estuviera pasando un primer plano justo cuando perdíamos entidad como grupo", dice Ringo en el Anthology.

La canción había ganado por si sola el derecho de ser la cara A del single promocional del álbum. Nadie objetó que "Something" tuviera ese privilegio, flor de revancha para el bueno de George. Las ventas acompañaron: alcanzó el número 1 del Billboard, en los Estados Unidos.

En 2019, por la reedición de los 50 años del álbum en Spotify se puede encontrar disponible una versión demo de la canción. Se trata de una versión más extensa de la que se puede encontrar en el Anthology 3.

Además, un imperdible es un track de la orquesta instrumental que acompaña a la canción.

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