La tragedia del Challenger revive en docuserie de Netflix

Las historias de los siete tripulantes son detalladas en la serie producida por J. J. Abrams que debuta hoy.

Con material y testimonios facilitados por sus familias, la producción se interna en la intimidad de los miembros del transbordador que sufrió un fatal accidente en enero de 1986. Dividida en cuatro capítulos que llegan este miércoles, la serie es producida por el director J. J. Abrams.



En medio de un 2020 que acogió la primera misión espacial tripulada desde suelo estadounidense en nueve años, responsabilidad en mayo de la NASA y SpaceX -del multimillonario Elon Musk-, una imagen puede haber vuelto a la memoria de millones: el fatal accidente del transbordador Challenger, que explotó ante los ojos de EE.UU. y el mundo tan pronto como despegó desde la base de Cabo Cañaveral, Florida, el 28 de enero de 1986.

A 34 años de la tragedia que terminó con todos sus tripulantes fallecidos y concluyó abruptamente una etapa en la carrera espacial, Netflix revive el suceso en Challenger: El vuelo final, serie de cuatro capítulos producida por J. J. Abrams que debuta hoy y responde en parte a la propia experiencia de Steven Leckart, uno de sus directores. “Recuerdo que quería ser astronauta y que quería ir al espacio. Y entonces recuerdo que el Challenger destruyó completamente ese sueño”, ha señalado el realizador sobre su ilusión antes de que la nave quedara envuelta en fuego tras apenas 73 segundos.

Con material y testimonios facilitados por sus familias, la producción se interna en la intimidad de los miembros del transbordador. Un grupo que incluía a la profesora Christa McAuliffe, la primera civil en ir al espacio, elegida después de que el presidente Ronald Reagan anunciara un programa abierto a la ciudadanía. La gesta también era histórica porque estaba conformada por Judith Resnik, la segunda mujer estadounidense y la primera judía en el espacio; Ellison S. Onizuka, el primer asiático-estadounidense, y Ronald McNair, el segundo afroamericano.

La producción suma el testimonio de Barbara Morgan, quien era parte inicial de la misión como eventual reemplazo de McAuliffe. La misma que en 2017 se convertiría en la primera profesora en órbita. Pero también ahonda en la investigación posterior, que puso a la NASA bajo fuertes cuestionamientos. “(La serie) desplaza esta historia de ser una tragedia a un escándalo. Pero también realiza un trabajo elegante al transmitir con precisión por qué la NASA sintió que necesitaba el impulso de una misión rápida y popular, y lo que podría haber ganado”, señaló Variety en su crítica.

Sobre el impacto de Challenger: El vuelo final en medio de los actuales esfuerzos por llegar al espacio, su productor Glen Zipper indicó: “Vamos a ir más lejos y vamos a asumir más riesgos, así que es el momento adecuado para recordarle a la gente qué puede salir mal”.

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