“Es un burro quien crea que Nemen, o como se llame, es una solución a algo”: el amor y odio entre Charly y el ex presidente

En 1989 el músico declaró su desprecio por la candidatura de Carlos Menem, pero con los años desarrollaron una estrecha amistad. En una oportunidad, García le tocó Los dinosaurios en la residencia presidencial y comprobó un punto. “Le arranqué un par de lágrimas. Tenía el plan de tocar esa canción en su presencia para verificar si era humano o no”, reveló el hombre de Demoliendo hoteles.


En 1989, en medio de unos comicios presidenciales marcados por la presencia de las figuras del rock argentino en distintos actos, Charly García se hizo presente en el estadio de Ferro. Era el mayor festival en celebración de la candidatura del Eduardo Angeloz, carta presidencial de la Unión Cívica Radical en las elecciones que se celebrarían el 14 de mayo de ese año y en las que se enfrentaba a Carlos Menem.

Si bien no participó en la interpretación del himno de campaña del político radical (Yo voto a Angeloz, compuesto por Carlos Cutaia y Camilo Iezzi, e interpretado por Mavi Díaz, ex líder de Viuda e Hijas de Roque Enroll), el autor de Demoliendo hoteles se encargó del cierre del último de los shows de la campaña. Entre los otros nombres de la escena local que apoyaban a Angeloz estaban Luis Alberto Spinetta, Virus y Los Pericos, también parte de otros conciertos en su respaldo.

Siempre punzante, Charly aprovechó esa carrera presidencial para disparar sus dardos en contra de Menem, por esos días apoyado por artistas como Los Auténticos Decadentes y Memphis la Blusera. “Es un burro quien crea que Nemen (sic), o como se llame, es solución a algo”, lanzó en un reportaje de la revista Humor.

Menem terminaría gobernando Argentina durante dos periodos y en ese tiempo la opinión del rockero cambiaría drásticamente. Consultado por su mirada sobre el mandatario en 1992, respondió: “¿Mendez? No lo voté. No sé, es contradictorio lo que hace. Me parece que es la fachada de algo. No creo que sea un mal tipo, pero está con una pata acá, una pata allá… Lo que tiene de bueno es que está desmitificando el peronismo, que se está cayendo a pedazos. Nadie le puede creer nada. Yo nunca creí en esa doctrina”.

Más tarde el vínculo entre ambos se transformaría en una estrecha amistad. Invitado a la residencia presidencial argentina, la Quinta Presidencial de Olivos, a fines de los 90, Charlý tocaría Los dinosaurios para Menem, desatando una fuerte emoción en quien gobernara el país entre 1989 y 1999.

“Le arranqué un par de lágrimas. Tenía el plan de tocar esa canción en su presencia para verificar si era humano o no. Es humano. Creo que nadie lo vio llorar nunca a Mendez, salvo cuando se le murió el hijo”, dijo en una entrevista que recoge el libro García, de Daniel Riera y Fernando Sanchez.

Nemen, Mendez o como sea que le llamase dejó de existir hoy a los 90 años. Y quizás quien fuera alguna vez opositor y luego amigo cercano fue uno de los que mejor lo conoció en su esfera íntima.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.