Develan mensaje oculto en “El grito” de Edvard Munch

Durante años, la pintura ejecutada en 1893 tenía una inscripción con un enigmático mensaje cuyo autor no se pudo identificar. Más de un siglo después, y con ayuda de escáneres infrarrojo, los especialistas del Museo Nacional de Noruega pudieron aclarar el enigma.



Hay obras de arte tan famosas, que incluso quienes no son entendidos en la disciplina las conocen o tienen una vaga idea de su existencia. Está la “Mona Lisa” o “Gioconda” de Leonardo Da Vinci, “El nacimiento de Venus” de Sandro Botticelli, “Guernica” de Pablo Picasso, “La noche estrellada” de Vincent Van Gogh y “El Grito” de Edvard Munch, entre otras.

Creada en 1893, El Grito es una de las obras de arte más famosas del mundo. De autor noruego y expuesta en la Galería Nacional de Oslo, ha sido material para diversas versiones, referencias, memes e incluso inspiró un emoji.

Sin embargo, por años albergó un misterio que no fue resuelto hasta ahora.

El Grito de Edvard Munch.

En la esquina superior izquierda de la pintura de Edvard Munch, podía leerse un mensaje escrito a lápiz: “Solo pudo haber sido pintado por un hombre loco”.

Durante décadas se desconocía si fue Munch el autor de tal frase o si fue obra de otra persona como una suerte de vandalismo contra la pintura.

Esta semana, se anunció que los especialistas del Museo Nacional de Noruega comprobaron a través análisis con escáneres infrarrojos, que la frase sí fue escrita por Edvard Munch.

En el museo llegaron a tal conclusión luego de comparar la caligrafía de la oración en la obra, con otros trazos del artista.

No hay duda de que el escrito es de Munch”, dijo Mai Britt Guleng, curadora del museo. “La caligrafía por sí misma, y los eventos que sucedieron en 1895 cuando Munch exhibió su pintura en Noruega por primera vez, apuntan todos en la misma dirección”, añadió la experta, refiriéndose a las críticas negativas que recibió Munch en un comienzo.

El Grito de Edvard Munch en la Galería Nacional Oslo

“El Grito”, pintura expuesta por primera vez en la casa de Munch en Oslo en 1893, es una metáfora de la ansiedad humana. Una manera de expresarse del autor, quien lidió con problemas de salud mental.

“Desde que tengo memoria he sufrido un sentimiento profundo de ansiedad que he tratado de expresar con mi arte”, escribió Munch. “Sin esta ansiedad y enfermedad, yo habría estado como un barco sin timón”, cita BBC.

Los últimos meses, “El Grito” ha pasado por diversos procesos de conservación ya que será trasladada al Museo Nacional de Noruega, donde será exhibida a partir de 2022.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.