Fact checking a la serie sobre Isabel Allende: el Bim Bam Bum, la DINA e infidelidades

Daniela Ramírez, encarnando a Isabel Allende.

La miniserie Isabel, financiada con fondos del CNTV y recientemente estrenada en Mega y Amazon, se basa en una investigación propia del canal privado y recorre hitos que la propia autora aborda en Paula, el libro autobiográfico que publicó en 1994 tras la muerte de su hija, aunque con algunos matices y libertades creativas en el guión. A continuación, un repaso a algunos episodios para ver cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en la producción que narra la vida de la best-seller chilena.



El pasado jueves se estrenó en Mega y al día siguiente vía Amazon Prime Video la serie Isabel, la producción chilena que lleva a la pantalla la historia de la Premio Nacional de Literatura, Isabel Allende, con Daniela Ramírez en el papel protagónico de la autora de De amor y de sombra.

Como en toda obra de ficción, hay ciertas licencias en el guión y otros hechos apegados a la realidad en la serie, financiada por el CNTV, estrenada como una de las grandes apuestas del audiovisual chileno en la era del streaming y tema de conversación obligado durante el fin de semana pasado. Y aunque la trama se basa en una investigación propia de Mega -a cargo de la periodista Carolina Narbona, la productora ejecutiva Isabel Miquel y el guionista Jonathan Cuchacovich-, hay varios pasajes de la vida de la best-seller chilena presentes en la historia que la propia autora narró en Paula, el libro autobiográfico que publicó en 1994 tras la muerte de su hija homónima, ocurrida dos años antes.

A continuación el repaso de algunos hitos para ver cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en la miniserie de tres episodios.

Entrevista a una mujer infiel

Isabel Allende trabajó como redactora en la muy feminista y liberal revista Paula, en el pacato y provinciano Chile de los ‘60. En la serie, un conocido de la escritora la interpela durante un almuerzo a que escriba “cosas más serias”. Su respuesta es que está trabajando algo sobre la infidelidad femenina. Luego, la esposa del hombre que la inquirió se le acerca discretamente y le dice: “Si no sale mi nombre, ya tienes a tu primera entrevistada”.

Ficción mediante, lo cierto es que la publicación existió. Salió en noviembre de 1967 en Paula y se llamó justamente Entrevista a una mujer infiel. Y efectivamente, no la identifica, salvo por una “X”, en sus respuestas.

Extracto "Entrevista a una mujer infiel", de revista Paula. Noviembre de 1967.

Corista en el Bim Bam Bum

Esto es Verdadero, aunque con matices. En el Chile de los ‘60, donde los ídolos musicales eran el “Pollo” José Alfredo Fuentes, y Cecilia, la incomparable, uno de los centros de espectáculos más conocidos era el Bim Bam Bum, un local donde se presentaban bailarinas, orientado fundamentalmente al público masculino.

En la serie, Isabel ve un aviso en un diario donde se buscaban coristas para el local, y decide presentarse con la idea de redactar un artículo. Eso efectivamente ocurrió, y el artículo apareció en las páginas de Paula, en 1973.

El reportaje de Isabel Allende sobre el Bim Bam Bum en Paula, 1973.

El matiz del asunto es que, a diferencia de lo que aparece en la serie en que el personaje de Ramírez lo hace por iniciativa propia, en Paula, la misma Isabel Allende cuenta que en rigor, fue un encargo.

“Un día apareció un aviso en el periódico ofreciendo trabajo en un teatro frívolo a muchachas jóvenes, altas y bonitas. La directora de la revista me ordenó conseguir el empleo, introducirme tras bambalinas y escribir un reportaje sobre las vidas de esas pobres mujeres, como las definió con su máximo rigor feminista. Yo estaba lejos de cumplir los requisitos que exigía el aviso, pero se trataba de uno de esos reportajes que nadie más quería hacer”.

Hijos secuestrados por la DINA

Al cierre del primer episodio, la DINA, el primer aparato represivo que tuvo el régimen militar, secuestra por un día a los dos hijos de la escritora: Paula y Nicolás. Según la serie, fue a partir de dicho secuestro (en represalia a las actividades clandestinas que ella realizó, trasladando gente en su auto) que la autora se exilió en Venezuela.

Lo cierto en que en Paula, la misma Isabel habla de las dificultades que tuvo post golpe. Efectivamente ayudó a movilizar gente que estaba siendo seguida con su auto. “Había diseñado un sistema bastante torpe para el primer encuentro, que por lo general era el único: nos poníamos de acuerdo de la hora, yo pasaba muy lentamente en torno a la Plaza Italia en mi inconfundible vehículo, captaba una breve seña, me detenía un instante y alguien subía rápidamente al automóvil. Nunca supe los nombres ni las historias que ocultaban esos pálidos semblantes y esas manos temblorosas, porque la consigna era intercambiar el mínimo de palabras”.

Por ello es que comenzó a recibir amenazas. “Amigos relacionados con los militares me habían advertido que mi nombre figuraba en las listas negras y poco después recibimos dos amenazas de muerte por teléfono”. Sin embargo, no menciona nada sobre un secuestro a sus hijos realizado por la DINA.

Así, la autora decidió exiliarse en Venezuela, pero no por el secuestro de sus hijos. En su libro, habla de una acumulación de hechos. “Una tarde me visitó un dibujante, a quien no había visto en meses, y a solas conmigo se quitó la camisa para mostrarme las cicatrices aún frescas. Le habían tallado a cuchillo en la espalda la A de Allende. Desde Argentina, mi madre me imploraba que tuviera cuidado y no hiciera bulla para no provocar una desgracia”.

Es en ese momento cuando ella reconoce que pensó en el exilio. “Empecé a contemplar la posibilidad de irme de Chile, pero no me atreví a manifestarla en alta voz”. Pero el atentado al general Carlos Prats en Buenos Aires, en 1974, justo después de haber cenado con los padres de la escritora fue el factor que aceleró la decisión de refugiarse en el país caribeño.

Infidelidad con músico argentino

También verdadero, pero con matices. Tal como se muestra en la serie, fue Isabel Allende la primera en llegar a Caracas, Venezuela, luego llegaron su marido e hijos. Asimismo, su entonces esposo, Miguel Frías (interpretado por Néstor Cantillana) consiguió trabajo en una petrolera en la lejana Puerto Ordaz. Con tiempo libre y buscando un trabajo, Allende dio con una oferta para componer un musical junto a un músico argentino. Eso efectivamente ocurrió, como también que el productor se hizo humo dejando a ambos desamparados. “El hombre del cual me enamoré en 1978 era músico, un refugiado político más entre los miles provenientes del sur que llegaron a Caracas en la década del 70. Había escapado de los escuadrones de la muerte, dejando atrás en Buenos Aires una mujer y dos hijos”.

Tras quedar cesantes, en la serie, el argentino le propone a Isabel irse juntos a Madrid, donde supuestamente habría más trabajo, y que se lleve a sus hijos con ella. El personaje de Ramírez toma rápidamente la decisión y parte. Sin embargo, en Paula, Allende señala que fue algo más complejo. “Te vienes conmigo a España ahora o no nos vemos más, me amenazó el de la flauta entre dos apasionados acordes musicales, y como no pude decidirme empacó sus instrumentos y se fue. A las 24 horas comenzaron sus telefonazos urgente desde Madrid.... esa noche traté de hablar con mi marido para explicarle lo que estaba sucediendo, pero antes que alcanzar a mencionarlo me anunció un viaje a Europa por un asunto de negocios y me invitó a acompañarlo”. Y partió.

Foto: Amazon Prime Video.

Y fue en Europa, con su marido, cuando al volver, Allende decidió quedarse en el viejo continente con su amante, no como en la serie donde simplemente ella parte desde Caracas a Madrid. Esa primera estadía en España “duró exactamente tres días, hasta que Michael fue a buscarme. Lo vi llegar pálido y descompuesto, me abrazó y los muchos años de vida en común me cayeron encima como un manto ineludible”.

Sin embargo, luego de un tiempo, decide volver a España junto a su amante, y tal como en la serie, su marido le advierte que no le dejará llevarse a sus hijos. “Replicó que yo estaba fuera de mis cabales y no era capaz de tomar decisiones... podía irme a España si así lo deseaba, esta vez no saldría a buscarme y tampoco haría nada por evitarlo, pero no me entregaría jamás a los niños”.

Tal como en la serie, la estadía en Madrid no fue buena, pues estuvo marcada por la inestabilidad y la cesantía, y luego de tres meses decidió volver a Caracas con su familia. “Le dije adiós al amante con la certeza de que no volvería a verlo y once horas después aterricé en Venezuela derrotada”, cuenta Allende.

La novela inspirada por su abuelo

La casa de los espíritus fue la primera novela que Isabel Allende publicó, en 1982. Según se muestra en la serie, comienza a escribirla -en Venezuela- como una especie de carta de despedida a su abuelo, Agustín (interpretado por Rodolfo Pulgar). En Paula, la misma autora lo confirmó. “Durante esos años nos habíamos mantenido en contacto mediante mis cartas tenaces y sus respuestas esporádicas. Decidí escribirle por última vez para decirle que podía irse en paz porque yo jamás lo olvidaría y pensaba legar su memoria a mis hijos y a los hijos de mis hijos”.

Así, esa carta empezó a crecer. “Desde las primeras líneas otras voluntades se adueñaron de la carta conduciéndome lejos de la incierta historia de la familia para explorar el mundo seguro de la ficción”. Esas otras voluntades terminaron por convertirse en la historia de la familia Trueba a lo largo de cuatro generaciones, muy al estilo de Cien años de soledad. Y al igual que en la serie, su madre la recriminó. “Cómo me atrevía a revelar secretos familiares y a describir a mi padre como un degenerado, dándole además su propio apellido”.

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