Elton John en su hora del adiós: “Mis prioridades han cambiado”

396a9389-ee4a-4f2b-b029-f886cd849bee-TEMP - Elton John 0005 (WEB CROP) (1)

Esta mañana el célebre músico inglés anunció las últimas fechas de su postergada gira de despedida, que culminará en Oceanía en 2023. Será el punto final de un camino de medio siglo sobre los escenarios, que el cantautor ya había allanado llevando su vida al cine y a un libro, apadrinando nuevos talentos, sumándose a diversos discos colaborativos y priorizando a su marido y a sus hijos luego que se le detectara un cáncer de próstata tras su último show en Chile.



La carrera musical de Elton John, al menos en cuanto a apariciones en vivo, se acerca inexorablemente a su final y ya tiene fechas definitivas para su despedida oficial del público: a comienzos de 2023, con una serie de fechas en Nueva Zelanda y Australia, el músico británico, uno de los grandes compositores y showman del último medio siglo, pondrá fin a su vida sobre los escenarios.

Lo que venga después en la vida y en la carrera del autor de Rocket Man sigue siendo un misterio -muchos entendidos aseguran que no se aguantará las ganas de volver a cantar frente al público de forma esporádica-, pero lo cierto es que el artista de 74 años ya venía hace tiempo allanando el terreno para su adiós, concentrando sus esfuerzos en su familia, las colaboraciones con colegas y nuevos talentos y también otras actividades extramusicales que dan luces de lo que depara su futuro inmediato lejos de las giras planetarias.

De hecho, este tour de despedida llamado Elton John Farewell - Yellow Brick Road The final Tour, había sido anunciado hace tres años por el propio músico, pero su cronograma se retrasó a causa de la pandemia. Finalmente, ya con más claridad respecto a la reapertura de la actividad en vivo en el hemisferio norte, el compositor anunció hoy el detalle de su calendario de despedida, que partió en septiembre de 2018 en Pensilvania y retomará en 2022 con un tramo final por Europa y Norteamérica hasta noviembre, para rematar en Oceanía a inicios del año siguiente en el último adiós.

“Voy a salir de la mejor manera posible, actuando al máximo, con la producción más espectacular que he tenido, tocando en lugares que han significado mucho para mí a lo largo de mi carrera”, señaló el artista esta mañana.

Elton John y John Lennon.

“Ya sea el próximo verano en Frankfurt o en el legendario Dodger Stadium para la gran final en Estados Unidos, no puedo esperar a verlos a todos en la carretera por última vez. Esta ha sido una gira increíble hasta ahora, llena de hitos asombrosos y espero crear más recuerdos maravillosos con ustedes en estos shows finales”, agregó.

Lo cierto es que ya en 2018, cuando anunció esta última gira, el pianista se preocupó de aclarar que su vida tenía otros horizontes luego de medio siglo en la carretera. “Mis prioridades han cambiado -comentó entonces-, ahora mis prioridades son mis hijos, mi marido y mi familia”. En paralelo, en septiembre de ese año, el británico firmó un acuerdo con Universal Music Group (UMG) cuyos detalles se desconocen, pero con lo que habría comenzado a “ordenar la casa”, cediendo a dicha compañía la administración de los derechos generados por su nueva música y la publicada durante los últimos 50 años. Una jugada similar a la que han emprendido en los últimos meses figuras de la música próximas al retiro, como Bob Dylan y Neil Young.

Unido civilmente con el cineasta canadiense David Furnish desde 2005, con quien se casó nueve años después -una vez que Reino Unido aprobó legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo-, Elton John tiene actualmente dos hijos, de 10 y 8 años. “Hace años, si me preguntabas si dejaría de hacer giras, te habría dicho que no. Pero tuvimos hijos y eso cambió nuestras vidas. He tenido una vida y una carrera increíbles, pero mi vida ha cambiado”, explicó hace tres años al periodista estadounidense Anderson Cooper, desmintiendo de paso que su despedida de los tours se debiera a una serie de problemas de salud que se conocieron por ese entonces y que se gatillaron, curiosamente, en Chile.

En abril de 2017, tras cerrar el paso sudamericano de su gira Wonderful Crazy Night en el Movistar Arena -en el que aparentemente será su último cara a cara con sus fanáticos chilenos-, Elton John canceló el resto de sus shows de ese mes y mayo a causa de diversos malestares que comenzaron a manifestarse en el vuelo de vuelta de Chile. Si bien en ese momento sus representantes hablaron de una “dañina e inusual infección bacterial”, la situación resultó ser mucho más grave: en realidad se trataba de un cáncer de próstata.

Así lo reveló el propio artista en su autobiografía Yo, Elton John, lanzada dos años después, en otra muestra de su intención de abrazar su pasado antes del final. En sus páginas contó que cortó por lo sano y pidió que le extirparan la próstata, pero que su situación se agravó y estuvo cerca del desenlace fatal. “Los médicos le dijeron a David que me quedaban 24 horas de vida. Si la gira por Sudamérica hubiera durado un día más, estaría muerto”, relató el solista, quien en ese trance parece haber vivido una epifanía, que lo llevó a anteponer a sus hijos por sobre su carrera.

Operación despedida

Además de su libro de memorias y de la película biográfica Rocketman, dos ejercicios de auto-revisión que en 2019 volvieron a situar su historia musical en la primera plana y a dar luces de su nueva etapa, el autor de Goodbye Yellow Brick Road ha acentuado en los últimos años su espíritu colaborativo, participando en diversos proyectos de algunos colegas ilustres.

Sólo en el último año el británico aportó con su piano en la balada rockera Ordinary man de su compatriota Ozzy Osbourne -incluida en en el álbum del mismo nombre-, lanzó un dúo junto a Lady Gaga (Sine from above, del disco Chromatica) y colaboró con la banda virtual Gorillaz en la canción The pink phantom para el último álbum del grupo de Damon Albarn, Song Machine, Season One: Strange Timez.

Además, recientemente, ha manifestado públicamente su apoyo a nuevos talentos musicales, como la cantante neozelandesa Benee, una de las estrellas pop surgidas en tiempos de pandemia. Y se ha dado tiempo para conducir un comentado programa de radio semanal de corte contemporáneo y con énfasis en nuevos artistas, en Apple Music 1. Parte de la faceta de mecenas y descubridor de músicos jóvenes del británico, quien se toma en serio su rol de padrino, tanto en la música como fuera de ella. De hecho, entre sus diez ahijados figuran Sean Lennon, los hijos de David y Victoria Beckham -Brooklyn y Romeo- y uno de los hijos de la actriz Elizabeth Hurley.

Junto a la neozelandesa Benee.

¿Más señales del adiós? En 2018, cuando comenzó su “operación despedida”, lanzó el disco doble Revamp / Restoration, con versiones de sus clásicos junto a Bernie Taupin -algunos bastante logrados- a cargo de figuras como Demi Lovato, Coldplay, Queens of the Stone Age y Miley Cyrus. Sin música nueva desde 2016, el inglés liberó recientemente su álbum perdido, el sicodélico Jewel box -que saldría antes de su debut de 1969, Empty sky- y esta semana, además, se anunció su participación en otro proyecto colectivo: el disco homenaje al Black Album de Metallica en su aniversario 30.

Una muestra de la diversidad estilística y de amistades que Elton John disfruta de cultivar y cuyo alcance trasciende a la música y se extiende a terrenos como el fútbol. De hecho, desde mediados de los años 70 es parte de la directiva del Watford, el equipo donde actualmente milita el seleccionado chileno Francisco Sierralta, con quien se tomó fotografías recientemente en el camarín para celebrar el ascenso del club a la Premier League. Presidente del equipo desde 1976 -hoy es presidente honorífico-, el músico logró grandes hitos con el plantel en los años 70 y 80, en medio de un periodo de adicciones y de agudizados conflictos personales con su padre.

“El Watford me salvó la vida”, dijo el artista en sus memorias, donde además se refirió a la difícil relación con su padre, a quien sólo los unía el fútbol y de quien nunca logró su aprobación. Cuando este falleció en 1991, el solista no fue a su funeral. Una ausencia que al parecer el compositor intenta remediar ahora con su propia familia, dejando los escenarios para dedicarles la atención que él no recibió como hijo.

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