Cómo la nueva sala de conciertos de Ñuñoa abre una opción en una ciudad cruzada por la falta de recintos
Con capacidad para 4.700 personas y emplazado sobre la estación Metro Ñuñoa, el proyecto impulsado por los dueños de DG Medios busca cubrir una histórica falta de recintos intermedios para conciertos en Santiago. En la industria, celebran el hecho.
Una nueva sala de conciertos se sumará a la oferta de recintos para espectáculos en la capital, eventualmente a partir de 2027. Como informó Pulso, la sociedad Santiago Music Hall SpA, propiedad de Carlo y Giancarlo Geniso, proyecta levantar un centro de eventos en la comuna de Ñuñoa (Music Hall Ñuñoa).
La iniciativa dialoga con el giro habitual de los Geniso, respectivamente presidente y vicepresidente de la productora DG Medios, una de las más renombradas del país. La compañía ha producido en Santiago algunos de los más relevantes conciertos de las últimas décadas, como Paul McCartney, AC/DC, The Rolling Stones, U2, The Cure y Dua Lipa, entre otros.
La nueva sala, aun en una etapa de consulta de pertinencia al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), se emplazaría directamente sobre la estación de Metro Ñuñoa y tendría una capacidad para 4.700 personas. Una cifra que la ubicaría entre las anheladas alternativas de salas de tamaño medio en la capital.
Aquel centro eventos permitiría responder a una crónica falta de espacios para conciertos con cierto alcance masivo en la capital, tal como lo han subrayado en los últimos años desde AGEPEC (Asociación Gremial de Empresas Productoras de Entretenimiento y Cultura). Una deuda que se ha repetido por mucho tiempo y tiende a escucharse de cuando en cuando entre productores y artistas.
“Hoy el principal problema de la industria no es la demanda, es la incertidumbre. Y en eso, caben la falta de recintos. No existen los suficientes”, dice el presidente del organismo, Jorge Ramírez.
La ausencia de diversidad de sitios para la música en vivo ha llevado a choques y cruces entre eventos deportivos y musicales que obligan a trasladar conciertos a otros recintos, como lo que sucedió en 2022 con el recital de Metallica, el que tras anunciarse en en el Estadio Nacional se debió concretar finalmente en el Club Hípico. Por eso, desde la industria local de música en vivo celebran la llegada del reducto en Ñuñoa.
A ello se suma otro factor: el mismo circuito había sufrido hace poco un golpe con la cancelación de las obras de ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) en la Alameda, proceso que incluía una sala de conciertos para 2500 personas, largamente esperada por personalidades de la escena. Sin embargo, ya no irá.
En una escala inicial, saliendo de clubes y bares, los teatros como el Oriente y el Nescafé de las Artes (900 y 983 personas en butacas respectivamente), han albergado shows de artistas internacionales, lanzamientos de discos (por ejemplo, así lo hizo Camila Moreno con La Primera Luz) y otros hitos, como una residencia de la gira acústica de Los Bunkers.
Desde esos espacios, el salto sigue directo hacia recintos de aforo medio como el Teatro Caupolicán (7000 personas según su sitio web), un clásico de los espectáculos en la capital. Y desde ahí se sube sin escalas a recintos para convocatorias más masivas como el Movistar Arena (16.500 en capacidad máxima), para luego pasar a los estadios. Es decir, el proyecto de Music Hall Ñuñoa ofrece una alternativa de tamaño medio que hasta ahora no existía, en una zona céntrica de la capital, cercana al metro y a distintos puntos de conexión.
Lo último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE