Culto

De Chayanne a la ELO: la ecléctica y calurosa tarde de Cristóbal Briceño en el escenario de Lollapalooza

El músico nacional repasó su cancionero solista y sorprendió con versiones de "Tren a Limache" y "El centro de mi corazón", ratificando su estatus como uno de los intérpretes más activos del pop chileno.

De Chayanne a la ELO: la ecléctica y calurosa tarde de Cristóbal Briceño en el escenario de Lollapalooza

Con Viaje al kilómetro cero, y ataviado con un traje de charro verde, Cristóbal Briceño inició su show en solitario en el escenario Cenco Malls de Lollapalooza Chile, acompañado del grupo Crisis.

La ocasión era la propicia para conocer la nueva propuesta de Briceño, en plan solista, amén de su extensa cantidad de proyectos musicales, como Fother Muckers, Los mil jinetes, Las chaquetas amarillas, o Núñez Briceño. Un hombre prolífico tanto en propuestas como en composiciones.

Así, bajo el calor de la tarde en el Parque O’higgins, Briceño fue pasando revista a su material, anclado en el lenguaje pop. Pasaron El que perdona ya murió en la cruz, Mi mala estrella (con ese aire a balada de los 90 sello de la casa), Canción del más allá y Abigail (en la que tiró sus lentes de sol al público).

Hacia la mitad, presentó al grupo Crisis y despachó una emotiva versión de No tendré poder (pero tengo energía). En general hizo gala de su carisma para moverse en escena. Habló poco, con la distancia de aquellos que saben que tienen ganada a la audiencia amén de buenas canciones pop, pero que saben reírse de sí mismos. “Estoy cagado de calor con este traje”, reconoció antes de despachar una sentida versión de El centro de mi corazón, de Chayanne, echando mano a su consabido gusto por el cancionero AM.

Y hacia el final hizo gala de su hit solista. Su relectura del Last train to London, de ELO, que castellanizó en el muy criollo Tren a Limache que el respetable -joven en su mayoría- siguió con entusiasmo, encendiendo el comienzo de la jornada final de Lollapalooza.

”Estoy guatón hueón”, dijo antes de despachar las últimas canciones: El malo, en clave cumbia villera, y La mañana, un cierre con el que hizo bailar a la bisoña audiencia pese a los 26 grados que se sentían en el Parque O’Higgins.

Briceño debutó con el grupo Crisis en Lollapalooza Chile, su proyecto en solitario. Esto, a 20 años del lanzamiento de No soy uno, el primer álbum de Fother Muckers. Eso sí, Briceño estuvo anteriormente en dos ocasiones con su banda Ases Falsos: 2016 y 2019.

Más sobre:lollapalooza2026MúsicaCristóbal BriceñoLollapaloozaMúsica Culto

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE