La canción inédita de Víctor Jara que revive gracias a Cuncumén: “Estamos felices de que esté de nuevo presente en el grupo”
Todo el Mundo Canta Alegre era una tonada que el célebre cantautor enseñó el conjunto Cuncumén. Estuvo compilada en un cuaderno de Ana Maria Báez, quien integró el grupo y se formó con Jara y Rolando Alarcón. Hoy ha vuelto a sonar en vivo y pronto estará disponible en una versión grabada para el próximo disco del proyecto.
Fue en una revisión de sus antiguos cuadernos de apuntes que registraba su trabajo con el conjunto Cuncumén, donde Ana María Báez se encontró con una antigua tonada. Se llamaba Todo el Mundo Canta Alegre. Y de inmediato, la memoria se le activó. La tonada la había aprendido del mismo Víctor Jara y estaba ahí, todavía esperando su momento.
Báez se integró al Cuncumén por intermedio de su hermana, quien a su vez se había preparado en el coro de la Universidad de Chile. Hasta ese momento era una veinteañera que era seguidora del conjunto. “Yo moría por Cuncumén, en esa época me compraba los vinilos, los escuchaba, aprendí la guitarra por mi cuenta”, recuerda al teléfono con Culto. “Mi hermana que estaba estudiando Educación Física en la Universidad de Chile, me llevó para allá y pasé un examen nada menos que con Rolando Alarcón en la parte musical y guitarra, y en la parte de danza con Víctor Jara ¡Trágame tierra! estuvimos un tiempo como alumnos, y ya después pasamos a formar parte del Cuncumén, lo cual fue para mí un orgullo maravilloso".
Tras la salida de Alarcón, fue Jara quien asumió la dirección musical del conjunto hasta casi mediados de los años 60. Por entonces destacaba como un recopilador de tonadas campesinas, además de iniciarse en la composición de su material inicial. “Víctor comenzó componiendo tonadas y temas campesinos cuando estaba en el Cuncumén; esos fueron sus primeros comienzos”, recuerda Báez. “Él hizo muchas canciones, e incluso le dedicaba temas a las cuncumenas de la época. Fueron grabadas en esos vinilos, como Acurrucadita te estoy mirando y otras más que deben estar por ahí. Bueno, y yo soy “cachurera” y tengo mis cuadernos de esa época".
Por ello, el hombre de El Cigarrito solía enseñar repertorio a los integrantes del conjunto. Así, Baez, diligente, registraba las letras de las canciones en sus cuadernos. Pasaron los años y tras el golpe cívico-militar de 1973, el conjunto se terminó y varios de sus integrantes, como Mariela Ferreira, partieron al exilio. Pero con la vuelta de la democracia, el conjunto se reactivó.
“Mariela Ferreira volvió del exilio a comienzos de los 90 y decidimos rearmar el Cuncumén”, detalla Báez. “Llamamos a algunos antiguos cuncumenes; algunos pudieron, otros no quisieron, pero entre ellos tuvimos la suerte de reclutar a Jaime Rojas, que era uno de los fundadores. Más Mariela y otra integrante que había sido también de esa época, y yo, empezamos a llamar a gente joven”.
Por ello, se mantuvo en actividad con el célebre conjunto. Pero de cuando en cuando se imponía revisar nuevo material. “Yo sacaba mis cuadernos antiguos, Mariela también tenía sus cuadernos antiguos, y empezábamos a buscar temas”. Tras la pandemia Ferreira se retiró, Báez pasó a la parte administrativa del conjunto y Eduardo Gutiérrez de la Fuente asumió la dirección musical.
Fue entonces que Báez revisó sus cuadernos en busca de alguna canción y se topó con la tonada. “Le conté a Eduardo que tenía en mis cuadernos antiguos muchas cosas, muchas recopilaciones que se habían hecho en esa época y que no se habían grabado. Y entre ellas, me encontré esta otra tonada tan linda. Le dije a Eduardo: ‘¿Por qué no nos aprendemos esta tonada?’“.
A Gutiérrez, la pieza le interesó de inmediato. “La Ana María tiene unos cuadernos muy antiguos y ahí estaba el texto. Arriba del manuscrito dice ‘Víctor Jara’, luego paréntesis, ‘la jaula’, pero se llama Todo el mundo canta alegre. Y es un composición de Víctor Jara que toma frases de la poesía campesina tradicional”.
Báez recuerda que la tonada era una de las tantas que Jara le enseñó a los integrantes del Cuncumén en la época. “Él la cantó, pero tampoco la cantó mucho, la habrá cantado unas tres veces. Después uno va buscando otros temas, otras cosas. Y yo, afortunadamente tengo buena memoria musical, me acordé de la música. Así que se la entregué a Eduardo”.
Según Gutiérrez, fueron probando la canción hasta dar con su versión definitiva. “Es una canción bien difícil en términos de rango vocal. Entonces cuesta, cuesta interpretarla porque tiene notas muy graves y notas muy agudas y creo que nunca pudo resultar antes con algunos Cuncumenes. Entonces nosotros decidimos definitivamente trabajarla y a las chicas les salió bastante bonito”.
La artista, hoy de 90 años, recuerda que a veces Jara les comentaba sobre el origen de las piezas que recopilaba. “Todos saben que Víctor venía de una familia campesina. Su madre era cantora y muchas veces él la acompañaba a recopilar o a cantar a algunos lugares. Víctor nos contaba que había ido a cantar a velorios de angelito. Él estaba imbuido en esa cosa del campo, que siempre le gustó”.
Además de trabajar repertorio, Jara dirigía el conjunto con el bagaje que tenía como director teatral. “Víctor era muy riguroso, tenía una disciplina férrea”, apunta Báez. “Y yo creo que eso era muy bueno. Trabajar con él era muy lindo porque hacía cosas que yo nunca conocía, como hacer expresión corporal, con distintas actitudes (de alegría, de tristeza), expresándolo de diferentes formas. Pero como persona, era muy agradable. Andaba siempre con una gran sonrisa. Nosotros le cantábamos siempre, porque él tenía una boca grande, una gran sonrisa, nos mostraba todos sus dientes, y le cantábamos una tonada que cantaba Violeta: “Tiene su boquita tan chiquitita como un botón”. Pero era muy simpático, era muy agradable como persona. Pero, como le digo, para trabajar con él había que estar dispuesto a ser muy serio. Y eso le hizo muy bien al Cuncumén".
La tonada ha sido interpretada en vivo por el Cuncumén en su formación actual y ya fue grabada para un próximo álbum del conjunto, titulado El amor y las flores a publicarse dentro de un mes. “Es muy interesante porque puedes encontrar la creatividad de Víctor combinada con algunas frases de la música de las canciones tradicionales”, apunta Eduardo Gutiérrez.
Así, la música de Víctor Jara sigue floreciendo, pese a su trágica muerte. “Yo estoy feliz de que Víctor esté de nuevo presente en el Cuncumén”, cierra Ana María Báez.
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