Castillo asume Presidencia de Perú, anuncia proyecto para Asamblea Constituyente y asegura que no gobernará desde el Palacio Pizarro

El nuevo Presidente de Perú, Pedro Castillo, saluda tras dar un discurso a la Nación, durante su ceremonia de toma de posesión en el Congreso Nacional en Lima. Foto: AFP

En su discurso de asunción, el nuevo mandatario anunció que su gobierno tratará de sacar adelante proyectos mineros que contribuyan más a la economía local y a un mayor gasto fiscal para educación y salud, con reglas claras.


Pedro Castillo asumió ayer como Presidente de Perú, justo en el día en que el país celebra el Bicentenario de su Independencia, y en medio de grandes desafíos, como hacer frente a la pandemia del coronavirus, la reactivación de la economía y las tensiones tanto con el Congreso como al interior de su partido, Perú Libre, que le impidieron anunciar su gabinete durante la jornada.

Vistiendo un traje andino negro con bordados, así como su ya distintivo sombrero blanco típico de Cajamarca, por el que ha recibido muchas críticas, Castillo anunció en su primer discurso -tal como había anunciado- que enviará al Congreso un proyecto para reformar la Constitución.

Tras afirmar que Perú no puede estar “condenado a seguir prisionero” de la Constitución promulgada en 1993 por el entonces Presidente Alberto Fujimori, Castillo anunció que “presentaremos ante el Congreso un proyecto ley para reformarla que, tras ser debatido por el Parlamento, esperamos que sea aprobado y luego ser sometido a referéndum popular”.

El recién juramentado Presidente de Perú, Pedro Castillo, sale del Congreso el día de su toma de posesión en Lima. Foto: AP

La propuesta de campaña de Castillo de cambiar la Constitución vigente ha sido rechazada por varios sectores políticos, por lo que muchos esperan que no tenga éxito en el Congreso. Sin embargo, es una medida por la que presiona el fundador de Perú Libre, Vladimir Cerrón.

“Insistiremos en esta propuesta, pero dentro del marco legal que la Constitución proporciona. Tendremos que conciliar posiciones con el Congreso”, indicó Castillo, cuyo partido Perú Libre tiene solo 37 de los 130 escaños del Parlamento.

“Castillo propone el camino chileno para la constituyente. Un pacto con el Congreso que genere un reforma de la actual Constitución para que un referéndum abra el proceso”, escribió en Twitter el analista Juan de la Puente, tras conocer las declaraciones del nuevo mandatario.

A diferencia de sus antecesores, Castillo señaló que no gobernará desde el Palacio Pizarro ni tampoco vivirá en ese lugar en el que han habitado los mandatarios desde Francisco Pizarro en 1535. “No gobernaré desde la Casa de Pizarro, porque creo que tenemos que romper con los símbolos coloniales. Cederemos este palacio al nuevo Ministerio de las Culturas para que sea usado como un museo que muestre nuestra historia”, dijo.

Con ello, sostuvo, busca “romper con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido vigentes por tantos años”. Así, Castillo deberá ahora planear dónde vivir con su esposa, Lilia Paredes, y sus hijos.

En todo caso, no es el primero en tomar medidas de este tipo, ya que algunos líderes de la izquierda latinoamericana ya habían rechazado de manera similar los grandes edificios antiguos gubernamentales. Pepe Mujica, en Uruguay, mantuvo su estilo de vida austero cuando fue presidente, y el mexicano Andrés Manuel López Obrador también trasladó las oficinas presidenciales del antiguo palacio a uno menos ostentoso en el centro de Ciudad de México.

El Presidente saliente, Francisco Sagasti, contó en un reciente encuentro con la prensa extranjera que conversó la semana pasada con Castillo y bromearon sobre lo diferente que era la vida de presidente en el Palacio de Gobierno. A lo que el profesor rural de izquierda comentó: “Yo estoy acostumbrado a estar en mi casa, tener mis animalitos. ¿Dónde pondría mis animalitos acá en Palacio de Gobierno”, señaló Castillo, según el mandatario saliente.

Simpatizantes de Pedro Castillo encienden un globo decorado con el lápiz característico de su campaña, el día de su asunción en Tacabamba. Foto: AP

Trenes, bonos y nuevo ministerio

Si bien el tono de sus primeros comentarios fue moderado, Castillo anunció que su gobierno tratará de sacar adelante proyectos mineros que contribuyan más a la economía local y a un mayor gasto fiscal para educación y salud, con reglas claras. Así, destacó que como gobernante “ni remotamente” pretende estatizar la economía, como advirtieron muchos de sus rivales políticos, y que buscará las reformas “con responsabilidad”.

Además, señaló que “es la primera vez que un campesino será presidente del Perú”. También recalcó que durante su mandato “la salud será un derecho fundamental que el Estado debe garantizar”.

En otro momento, Castillo anunció que otorgará un bono de 700 soles (US$ 178) para las familias vulnerables del país. Haciendo honor a su profesión, el nuevo mandatario dijo que la educación será declarada en estado de emergencia. “Declararemos de inmediato la educación pública en estado de emergencia para recuperar los aprendizajes y evitar que la falta de equidad siga creciendo”, recalcó.

En otros asuntos, confirmó la creación de dos trenes en el país: el Tren Inca, que tendrá un trayecto de Cajamarca a Puno, y el Tren Grau, que recorrerá de Tumbes a Tacna. “Ambos serán gestionados desde la vocación de integración de mercados locales y turismo con financiamiento internacional”, agregó.

Como parte de sus anuncios, aseguró que el Ministerio de Cultura cambiará de nombre a Ministerio de las Culturas y anunció la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, ente que permitirá una mayor inversión en temas de innovación y ciencia. “Un país que no es capaz de generar nuevo conocimiento, nunca podrá alcanzar la capacidad de brindar a su país la seguridad alimentaria”, dijo.

Una vista general muestra la ceremonia de juramentación del nuevo Presidente de Perú, Pedro Castillo, en el Congreso, en Lima. Foto: Reuters

También tuvo un anuncio dirigido a los jóvenes y, en ese sentido, señaló que los que “no estudian ni trabajan” deberán acudir al servicio militar. Asimismo, indicó que el personal técnico y, en general, todo el personal disponible de las Fuerzas Armadas participará en la ejecución de proyectos de desarrollo, como caminos, obras de ingeniería, represas, entre otros.

Castillo se manifestó sobre el gasto de la publicidad del Estado y señaló que esta será regulada, priorizando los medios de provincia y redes virtuales. “La publicidad del Estado, mediante la cual algunos gobiernos han realizado presión indebida a los medios de comunicación para lograr beneficios políticos, para alisar las críticas e incluso orientar la línea editorial de algunos, debe ser regulada de mejor manera. En este sentido, estableceremos que este gasto se realizará dando prioridad a los medios de provincia y redes virtuales”, manifestó durante su mensaje a la nación desde el Congreso.

“Creemos que así podremos garantizar una mejor cobertura de la publicidad estatal y una correcta descentralización del gasto público”, añadió.

En cuanto al tema de seguridad, Castillo dijo que los delincuentes extranjeros tendrán 72 horas de plazo, a partir de la fecha, para salir del país. Aseguró que, a fin de reforzar la seguridad ciudadana, se fortalecerá el sistema de “rondas”, a la cual se le asignará un presupuesto para dotarla de la logística necesaria.

En ese sentido, el gobernante señaló que convocará a la población en general a conformar dichas rondas y que esta será incluida en el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana de los gobiernos regionales y locales correspondientes.

No obstante, Castillo reconoció que la Policía Nacional de Perú es el pilar fundamental para combatir la inseguridad ciudadana, “uno de los principales problemas que aqueja a nuestro país”, dijo. Sin embargo, añadió, se necesita reforzar la institución con el apoyo de la ciudadanía.

Finalmente, aseveró que en julio de 2026 dejará el gobierno. “El 28 de julio de 2026 regresaré a mis labores docentes de siempre”, dijo al término de su mensaje a la nación.

“Convoco a todos los peruanos, a los hombres y mujeres de esta patria, sin distinción de ninguna naturaleza, para decirles que ahora es el tiempo de la reconstrucción de la gran unidad nacional. Esta es una tarea que nos compromete a todos. Lo haremos en democracia buscando la concertación nacional”, puntualizó.

Pedro Castillo recibe la banda presidencial de manos de la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva. Foto: Reuters

Polémica ceremonia

La ceremonia de ayer no estuvo exenta de controversias. Francisco Sagasti, quien dejó el cargo de Presidente, entregó presencialmente la banda presidencial fuera del Congreso, pocos minutos antes de que se realizara la juramentación de su sucesor y después de que la presidenta del Parlamento, María del Carmen Alva, recibiera durante la sesión solemne la banda presidencial.

Este hecho causó revuelo en las redes sociales y en conversación con la cadena RPP, el experto en derecho parlamentario César Delgado Guembes explicó que “la entrega de la banda es un acto simbólico”. “El presidente saliente entrega la banda a la presidenta del Congreso, pero la presidenta del Congreso se pone la banda, no del presidente saliente, sino la banda del presidente entrante, que es quien se manda a hacer su propia banda para que la presidenta del Congreso se la imponga”, indicó.

“El problema que se ha producido ahora es consecuencia de la transición, porque el Presidente de la República era presidente del Congreso, pero el Congreso al que perteneció el señor Sagasti concluyó sus funciones el 26 de julio. Es decir, a partir de la instalación del Congreso, que fue el 27 de julio, el presidente Sagasti dejó de ser el Presidente del Perú y habría correspondido que quien fuera presidente sea la presidenta del Congreso”, añadió Delgado Guembes.

Por otro lado, se dio a conocer que Castillo ya está imponiendo su sello. En el almuerzo presidencial cambió el menú por uno típico de Cajamarca. El nuevo Presidente y varios dignatarios viajarán este jueves a la ciudad andina de Ayacucho para una juramentación simbólica en la Pampa de la Quinua, escenario de la batalla de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824, que selló la independencia de Perú.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.

La Tercera Noche