Botando en suelo peligroso

Ignacio Arroyo, en su cuarentena en Madrid.

El base chileno, que juega en Estudiantes de Madrid, trata de protegerse confinado de la pandemia y de un despido temporal masivo que ha iniciado el club entre su plantilla.




La pandemia del Covid-19 tiene en vilo al mundo. Entre ellos, el deporte. Y más aún, a aquellos equipos con problemas económicos. Es el caso del Estudiantes de Madrid, de la Liga ACB, la segunda mejor competencia de básquetbol del mundo, y donde juega el chileno Ignacio Arroyo (20 años; 1,87 metros). Por ello es que el elenco español solicitará un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), es decir, despidos justificados mientras dure la emergencia, temporales.

En España existe esa posibilidad. Desde el inicio de la pandemia se han extendido las peticiones desde distintos rubros. Fernando Galindo, presidente del club, lo explicó a EFE: “Tenemos mucha gente, entonces era imprescindible tomar una decisión de ese tipo, acometer despidos temporales mientras dure esto. La hemos tomado y esperamos que salgamos de esta situación con el país”. Los estudiantiles deben siete millones de euros a pagar a la Agencia Tributaria.

¿Afectará esto al chileno Arroyo? Hay incertidumbre aún, pues aunque entrena todos los días con el primer equipo, su condición en Estudiantes es la de un miembro que llegó desde la cantera y es becado para que cubra sus necesidades básicas. Cuando no es citado, juega con los juveniles en cuarta división. Con respecto al ERTE, Galindo no dio una señal clara de si afectará a los jugadores, aunque sí dijo que “probablemente” serán incluidos. Arroyo no es de los que más ganan en la plantilla y el club estudiará caso a caso. Lo concreto es que en España la cuarentena se extendió hasta el 11 de abril.

Ya hace dos semanas que está la medida y por eso, Arroyo debe entrenar en su casa. De eso se preocupa por el momento. “Me he sentido bien. En los primeros días encerrado tuve tos, pero no me asusté porque no era la misma tos seca que dicen los síntomas. Tampoco tuve fiebre”, cuenta el base desde Madrid.

“Nos estamos cuidando. Tenemos alcohol gel, guantes, mascarillas, lavamos todo en la casa y constantemente nuestras manos”, añade el chileno, quien esta temporada está viviendo con su madre.

En entrenamientos en la mañana y tarde, más jornadas de play station y películas, pasa el día Nacho Arroyo Varela. El preparador físico de Estudiantes les entregó a cada uno una rutina a seguir, además de mantenerse en constante comunicación con los médicos del club. “Nos dijeron que no saliéramos, que si sentíamos un síntoma o algo, avisáramos de inmediato”, cuenta el jugador.

“No tengo muchas pesas, pero el trabajo es harto de sobrecarga, abdominales, flexiones y también entrenamiento para las piernas”, añade el primer chileno en jugar en la liga española. La preocupación, por ahora, es esa. Entrenar y cuidarse, mientras espera saber si el expediente de despidos temporales solicitado por el club le salpica o no.

Arroyo, en un descanso de entrenar en su cuarentena.

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