Hernán Caputto: "Le tomé el gusto a dirigir en Primera"

Hernán Caputto

Foto: Mario Téllez

Con apenas tres partidos al mando de los azules, el ex DT de la Sub 17 busca consolidar el pequeño repunte de su equipo, para seguir en 2020.




Desde el 5 de agosto pasado, Hernán Caputto comanda a la U en su frenética lucha por salvarse del descenso. Primero como interino y después como DT oficial del primer equipo. Hasta ahora, mal no le ha ido, con un triunfo (Antofagasta) y dos empates (La Calera y UC) ante los que en ese entonces eran el tercer y primer mejor equipo del torneo. Mañana, ante Coquimbo, va por un nuevo escollo en el mayor desafío de su carrera. A continuación, un extracto del extenso diálogo entre el DT y La Tercera.

En abril dijo en una entrevista con La Tercera que su sueño era ver a Chile Sub 17 y 20 en un Mundial un mismo año, ¿qué cambió?

Lo dije porque siempre hablo en presente y en ese momento mi máxima aspiración era que una 17 y una 20 pudieran estar en un Mundial al mismo tiempo. Todavía creo mucho en eso. No solo por haber trabajado en la selección, si no que porque conozco a los jugadores y sé que somos capaces de hacerlo. Y luego siempre hay cambios. Le ocurren a cualquier persona y los míos han sido bastantes desde que clasificamos al Mundial. Son cuatro meses de muchos cambios, pero bienvenidos sean. De eso se trata la vida: de desafíos, de atrevimiento y llevarlo a la acción.

¿Cómo explica no dirigir al equipo al que clasificó al Mundial?

Lo único que podría pedir es que no se vea como que yo no estaré. Lo importante es que los jugadores y Chile están. Mi propósito nunca fue que Hernán Caputto y su staff clasificaran, si no que Chile clasificara. Me reconforta que Chile esté en un Mundial nuevamente. Y eso es muy bueno, habla muy bien de las futuras generaciones. Lamentablemente no llegamos a un punto común con la ANFP para continuar en la Selección, que era algo que me gustaba y anhelaba… Creo y me muevo por los instintos siempre, por los convencimientos, emociones y probablemente no eran los mismos. Quiero seguir creciendo como profesional y eso sucedió. Me muevo en lugares donde queremos crecer juntos.

¿No se llegó a entendimiento?

Presenté la posibilidad, es la verdad. Lo que yo sentía en todo momento era quedarme en la Selección e ir progresando, viendo un crecimiento. Lo que me encontré es que parecía que no íbamos de la misma manera, a lo mejor los tiempos no eran los mismos. Pero soy un agradecido de lo que pudieron darme, porque es parte de mi crecimiento personal.

¿Está tranquilo? ¿No siente que traicionó a los chicos?

No, para nada, porque también los jugadores se enteraron. Yo hablé con ellos, les conté, les dije que esto es así, que de pronto los entrenadores tomamos decisiones y que ellos no tienen nada que ver. Y lo hablo porque sé que son jóvenes. No es lo mismo cuando son jugadores profesionales. Sé que influye mucho alguna decisión de los entrenadores o de esta figura que siempre ven, que es líder. Considero que es parte del desarrollo. Esta renuncia fue con un tiempo importante también. Se venía conversando este tema de Cristián Leiva y creo que ha sido muy buena la decisión.

¿Por qué?

Porque los conoce desde los 15 años. Veía el trabajo nuestro y los jugadores crecen y evolucionan en estas edades. Principalmente en la parte fisiológica, pero en la emocional también. Esos cambios llegaron de buena manera.

¿Y qué pasa ahora con las series menores de la U?

El proyecto de menores de la U no es solamente mi nombre, es más que eso. Se verá de manera transversal.

¿No era un proyecto suyo?

Era un proyecto club, conducido por mí, con aristas lógicas desde mi experiencia y todo lo que yo quería. Pero eso sigue. Hoy está Manuel Leiva a cargo, que había venido con nosotros y que ya trabajó en la Selección.

¿Usted seguirá encima de eso?

Sí, pero no en toma de decisiones. Vamos dos o tres días, estamos en el mismo complejo, vemos cómo va evolucionando todo. Cuando haya alguna cosa en que podamos aportar al crecimiento del fútbol formativo, será indudable.

¿Qué se alcanzó a hacer?

Se han generado algunos cambios significativos. El hecho de que las selecciones juveniles jueguen aquí amistosos internacionales es importante. Hay otro tema: que las series menores puedan competir a nivel internacional y hay un torneo, la Copa Mitad del Mundo en Ecuador, a la que fuimos. Luego, capacitaciones para entrenadores. También se cambiarán algunas cosas dentro del club para generar identidad: se cambió el nombre del miniestadio donde juega el fútbol joven, en los vestuarios también se harán algunas modificaciones, en oficinas, en canchas.

¿Con usted tendrán mayor protagonismo los jugadores jóvenes?

Para estar en el fútbol profesional hay que tener méritos. Pero sí, queremos, ojalá a corto plazo, tener un grupo importante de jugadores formados en casa, que quizás en algún momento fueron dirigidos por nosotros en selecciones juveniles, por lo que tenemos un conocimiento diferente. Hay algunos que hoy están en el plantel profesional. Pero todo tiene que ver con rendimientos.

¿Llegó a la U con la idea de dirigir al primer equipo alguna vez?

Sí, claro, por supuesto. Era un proyecto a largo plazo, de tres años, pero uno siempre anhela, luego de ir generando todo lo que queríamos generar, en algún momento poder dirigir al primer equipo. Es lógico. Aunque ni en sueños era una posibilidad tan cercana. Y siempre nos hemos forjado así. Este cuerpo técnico, que ya lleva casi cuatro años trabajando, siempre ha tomado desafíos. Somos de atrevernos. Creemos mucho en nuestras capacidades. Cuando las oportunidades llegan hay que tomarlas, siempre ha sido así. En mi vida siempre ha sido así.

¿Entiende que este desafío es el todo o nada, que no hay matices?

Sí. Es que todas las decisiones en general tienen consecuencias positivas o negativas. Pero va en la seguridad de uno, en la convicción y energía en el trabajo, que puedas desarrollarlas de buena manera. Yo me siento feliz. Desde que llegué al club no ha habido un día que no tenga la felicidad de levantarme y venir acá. Llego muy temprano, muchas veces me voy muy tarde, pero porque me encanta estar acá. Lo disfruto y cada paso que doy, espero que se sienta así.

¿Tiene acordado un premio si es que la U se salva del descenso?

Esos son temas personales, pido disculpas. Pero más allá de un premio, la U merece estar en esta categoría y estar en puestos de avanzada. Y si estoy conduciendo al equipo, mi objetivo principal es estar en lo máximo, lograr rendimientos individuales a tope para que el equipo sea competitivo.

¿Le tomó el gusto a dirigir en Primera División y todo lo que implica el día a día de este cambio?

Sí, claro, le tomé el gusto. Y cambia, pero te mantiene alerta. No lo había vivido porque no había dirigido fútbol profesional. Pero no he notado grandes cambios en la manera de conducir, que en la esencia es la misma. La manera de liderar un cuerpo técnico es la misma. Lógicamente al estar con jugadores profesionales, que han tenido experiencias muy buenas como jugadores, amerita siempre estar, aún más, evolucionando y creciendo, pero ha sido nuestra tónica siempre como cuerpo técnico.

Sus jugadores destacan el trato.

Es parte de mi esencia. El que no me conoce, me ve por primera vez y lo saludo, tal vez puede pensar que no es real, pero cuando ve que todos los días soy el mismo… Es mi manera de ser. Creo que la autenticidad es la que hace real a la persona. Eso es. Yo soy tal cual como me ven, así me he formado y luego trato de entregarme al máximo y no dejar nada al azar como entrenador. Tampoco como cuerpo técnico. Trato de que estemos contentos y entregando lo máximo. Y si se retribuye con comentarios, lo agradezco. Trabajo para que los jugadores estén bien, se sientan bien y creo que al final eso es lo esencial: cuando uno está bien, puede desarrollarse al máximo en sus capacidades.

¿Que usted haya sido arquero ayuda para tratar la suplencia de Herrera?

Tal vez el tema de que conozco el puesto. Pero considero que todos los jugadores son diferentes y por lo tanto hay que tratarlos diferente, independientemente de las decisiones finales de jugar o no jugar. Y por supuesto que el trato con Johnny es diferente a la hora de tomar una decisión y conversarla. Primero porque es un extraordinario jugador y después porque es un referente gigantesco de este club. Para nosotros es muy importante que esté bien en todo sentido. Pero no solo él, también que todos los jugadores estén de muy buena manera porque somos un equipo y los necesitamos a todos.

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