Chile tiembla en los puntos decisivos

Foto: Reuters

Primero en el dobles y, especialmente después, en la derrota de Tabilo. El equipo nacional cayó 3-1 en Estocolmo y se quedó sin opción de ir a Madrid. En septiembre volverá a jugar por un cupo al repechaje 2021.




Alejandro Tabilo (173º) lo estaba haciendo todo bien ante Mikael Ymer (67º). Mandaba en el juego y estaba sometiendo al número uno sueco, a tal punto que llegó a ponerse 6-3 y 5-4 con su servicio. Todo perfecto. Solo tenía que ganar un punto más para forzar la serie a un quinto partido. Sirvió bien y tomó el riesgo de ir a la red para definir con una volea de revés. Sin embargo, la ejecución fue pésima y desde ese mismo momento comenzó una pesadilla para el chileno en el encuentro. El jugador local le quebró el saque y de ahí en adelante tomó el control hasta imponerse por 3-6, 7-5 y 6-3, en dos horas y cinco minutos.

Antes de ese fatídico momento, el zurdo mostró calidad y aplomo para neutralizar al impetuoso tenista de origen etíope. De hecho, en el primer set cometió apenas ocho errores no forzados contra 18 de su rival. También dominó en los tiros ganadores: nueve a cuatro. Números que sin duda ilusionaron a la gran cantidad de chilenos que llegó al Royal Tennis Hall para alentar a la escuadra de Nicolás Massú. Un quiebre en esa manga inicial le permitió asegurar ese primer capítulo.

En el segundo parcial, Tabilo logró un break en el séptimo juego, pero le quebraron en el siguiente. Inmediatamente le arrebató nuevamente el servicio a su adversario antes de permitirle resucitar con ese increíble error no forzado con la volea.

El último set mostró a un Ymer totalmente crecido y a un tenista chileno intentando olvidar la oportunidad desperdiciada. En ese escenario de fragilidad, el 67 del mundo aprovechó de dar el zarpazo final y conseguir un quiebre definitivo en el octavo game. Luego, con un impecable ace, cerró el encuentro.

Más allá de la derrota, el pupilo de Guillermo Gómez demostró que va en ascenso y que puede ser muy competitivo como singlista en el equipo de Copa Davis.

El oficio de Lindstedt

A primera hora, el dobles entre Chile y Suecia aparecía como un punto fundamental para definir la serie en Estocolmo. Para esa misión, Nicolás Massú ratificó a Alejandro Tabilo (276º en dobles) y Tomás Barrios (285º) como las cartas para enfrentar al veterano Robert Lindstedt (79º) y a Markus Eriksson (260º). Y si bien la dupla nacional batalló, finalmente cayó por un doble 6-4.

El encuentro tuvo un comienzo muy parejo. Cada jugador mantuvo su servicio sin mayores sobresaltos. Sin embargo, en el noveno juego, los suecos rompieron el saque de un errático Tabilo, lo que les permitió asegurar el primer set en el turno siguiente. Ya para ese momento del pleito, la calidad e inteligencia de Lindstedt se hicieron notar. A sus casi 43 años, el ex número tres del mundo y ganador del Abierto de Australia 2014 en la modalidad mostró todo su oficio para sacar el cotejo adelante.

En la segunda manga se encendió una luz de esperanza. El binomio chileno quebró el servicio de Eriksson y se puso 2-0. No obstante, no pudo aprovechar la ventaja y en el siguiente juego le rompieron nuevamente a Tabilo. Y si bien en el cuarto game otra vez consiguieron una ruptura, ahora a Lindstedt, nuevamente no lograron sostener la ventaja. Con quiebres en el quinto y noveno juego a Barrios, los locales pudieron encaminar un partido que se les complicaba y así darle un punto vital a los dirigidos de Robin Soderling.

Con la derrota, Chile se despide de la posibilidad de jugar en Madrid en noviembre y deberá enfrentar en septiembre a un rival, que se definirá este jueves, en el recientemente creado Grupo Mundial I. Si vence, podrá jugar el repechaje para acceder a las finales de la Copa Davis de 2021.

Por otra parte, el equipo nacional completó su peor racha en toda la era Massú, al acumular tres derrotas consecutivas: ante Argentina (0-3) y Alemania (1-2), en las finales del año pasado, y la de ayer. Así, el récord del capitán, al mando del equipo desde octubre de 2013, quedó en nueve victorias y siete caídas.

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