Colo Colo sigue en caída libre

Los albos, sumidos en el miedo absoluto, caen otra vez en el Monumental ante un certero y aplicado Deportes Iquique. Quinteros no conoce victorias y el Cacique sigue en puestos de descenso.




El miedo puede verse en Colo Colo. En su actitud, en su despliegue, en su juego. Miedo al atacar, al defender, al dar un pase, al rematar. Miedo por todos lados. Temor. Terror. Pero, ¿a qué? ¿A equivocarse? Futbolística y dirigencialmente ya cometieron todos los errores posibles. ¿A mancillar el prestigio del club? El nombre del Cacique, desde el regreso del fútbol, ha pasado más en el suelo que en cualquier otra parte.

Entonces, ¿a qué?

Dada la urgencia de la situación, que precisamente ya no puede ser peor, se esperaría algo más de resolución por parte de los jugadores de Colo Colo. Descaro, o al menos algo que se le parezca. Orgullo, que parece relucir solo cuando toca defender causas personales. Amor, propio y para con el club que representan.

Nada de eso apareció hoy sobre el Monumental. Gustavo Quinteros presentó un equipo plagado de variantes dado lo diezmado de su plantel. El joven Luciano Arriagada debutó como titular tomando la responsabilidad de la delantera de los albos. Estaría acompañado por Valencia, Provoste —otro canterano— y Costa. El mediocampo también contó con sangre joven: Bryan Soto. Lamentablemente para él, le tocó ser uno de los villanos de la jornada.

Porque Deportes Iquique necesitó poco para asaltar Macul. Avisados del mal momento del rival, los dirigidos por Cristián Leiva solo debieron presionar lo suficiente como para provocar el error y aprovecharlo. Blanco por la izquierda, y un pletórico Lorenzetti por el centro, hicieron el trabajo sucio y con sus arremetidas y despliegue lo lograron sin dificultar.

Fue Blanco quien recibió la primera falta del partido, que Orellana casi transforma en gol con un inteligente tiro libre por debajo de la barrera. El susto que pasó Cortés sería un vaticinio de lo que acontecería pocos minutos después: a los 13′, en un intento del Cacique por salir jugando, la juventud de Soto le impidió ver la amenaza de Lorenzetti, que se barrió justo para dejarle la pelota a Orellana. El barbón arrasó el arco colocolino con un remate desde 30 metros que el jugador de la Roja alcanzó a rozar, mas no a desviar.

Colo Colo estaba lacerado, lastimado. Momentos antes del gol Quinteros le gritaba justamente a Soto que tomara la pelota y se hiciera cargo del juego. Quizás de esta manera se obtendría algún resultado en ataque en comparación a la nula incidencia de Provoste —inexistente, perdido, sin actitud— y Valencia, el llamado a tomar las riendas del equipo en el centro.

Algo intentó Costa por la derecha, imbuido por los nuevos aires que le ha entregado el técnico. No obstante, la buena aplicación defensiva de Iquique, con Zenteno y Aveldaño como sus bastiones, inhibió los magros esfuerzos del uruguayo nacionalizado peruano. El joven Arriagada también los sufrió: fue incapaz de ganarle un solo balón al ex Universidad de Chile. El novel delantero naufragó en ataque, perdido y desconcertado, impotente por no volverse el salvador de su equipo.

Las fallas defensivas de los albos propiciaron otra tragedia para sus filas. A los 25′ De La Fuente calculó mal y no interceptó con la cabeza un centro de Lorenzetti a Hernández, cuya volea Cortés fue incapaz de detener. La pelota se le escurrió por abajo y Huanca, en la línea de gol, solo empujó.

Arriba, nada; abajo, todo. De una u otra forma, el infierno parece estar en ambos extremos del equipo blanco.

Con una actitud encomiable, el cuadro nortino supo aguantar la arremetida del Cacique en el segundo tiempo. Quinteros sacó al inexistente Provoste para darle paso al regreso de Mouche. En Iquique, Huanca cedió su lugar al experimentado Donoso.

Fue el argentino quien inyectó un poco de brío al local mediante un tiro libre furibundo que se estrelló en el travesaño de Pérez, de notable partido. El fútbol, a diferencia del primer tiempo, ahora sí se jugaba en área visitante, aunque todavía sin revestir algún tipo de peligro.

A la hora de partido ingresaron Paredes y Morales, con la banca apostando por el todo o nada. Y fue lo último. Más allá de un penal cobrado a favor del Tanque, que posteriormente el VAR se encargó de cancelar, Colo Colo no disfrutó de ninguna ocasión clara de gol. El 0-2 jamás estuvo en peligro.

Nueve partidos sin ganar para Colo Colo; solo un triunfo en el Monumental en todo el torneo nacional. El miedo a la Primera B ya se siente en Macul.

FICHA DEL PARTIDO:

COLO COLO 0 - 2 D. IQUIQUE

Colo Colo: Cortés; Campos (73′, Opazo), Barroso, Insaurralde, De La Fuente (73′, Véjar); Soto, Suazo; Costa, Provoste (46′, Mouche), Valencia (58′, Morales); Arriagada (58′, Paredes). DT: Gustavo Quinteros.

D. Iquique: Pérez; Schultz, Aveldaño, Zenteno (84′, Blásquez), Salinas; Orellana, Caroca, Lorenzetti (84′, Guerrero); Hernández, Huanca (46′, Donoso), Blanco (55′, Fernández). DT: Cristián Leiva.

Goles: 0-1, 13′, Lorenzetti roba a Soto, Orellana toma la pelota y remata desde fuera del área; 0-2, 25′, Huanca convierte en área chica tras sendos errores de De La Fuente y Cortés.

Árbitro: Roberto Tobar. Amonestó a Hernández (DIQ); Insaurralde (CC).

Estadio Monumental. Sin espectadores.

En cursivas, jugadores juveniles.

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