El Liverpool le arruina el bautizo a Bielsa en un partidazo

Fútbol de alto vuelo en Anfield. Los Reds vencen por 4-3 al Leeds United, en su reaparición en la Premier tras 16 años. Las expectatitvas se cumplieron plenamente.




No era un partido cualquiera. Aunque el marco no fuese el más propicio para un duelo así (sin público), el arranque de la Premier League cruzó a Marcelo Bielsa con Jürgen Klopp, un choque de trenes a nivel táctico y mediático, en el retorno del Leeds United a la Primera División de Inglaterra después de 16 años. Y fue un partidazo. Con intensidad a tope y goles de lado y lado. Fue un 4-3 notable. Fútbol en estado puro.

Era el bautizo del Loco en la mejor liga del mundo. En la previa declaró que “Anfield no es Anfield sin público”. Ese factor pudo haber influido, de cierta manera, a que The Whites no tuvieran mayores ataduras en su visita al campeón. Con los ripios propios de un elenco recién ascendido, le fueron tomando gusto al debut y protagonizaron un encuentro tan abierto como entretenido. Mientras los Reds alinearon a la base titular de la temporada anterior, Bielsa guardó a su principal fichaje, Rodrigo Moreno, para el segundo lapso.

El inicio no fue fácil, porque pasaron apenas tres minutos para que el local abriera la cuenta. Se sanciona penal por mano de Koch y Mohamed Salah cobra para el 1-0. Un Liverpool que juega de memoria se ponía en ventaja. Pero una aparición de Jack Harrison por la banda izquierda, como puntero, acabó con la igualdad (12′). Un gol a lo Bielsa para el 1-1. Un cuarto de hora de mucha intensidad.

Esto no paró ahí. Tras un corner, la visita cometió el pecado de dejar libre a Virgil van Dijk, quien se elevó solo y cabeceó para el 2-1 en los 20′. Una de cal y una de arena para el zaguero neerlandés. Diez minutos más tarde, comete un grueso error y le deja el balón a Patrick Bamford, el goleador de Bielsa en el Championship, quien bate a Alisson. La igualdad duró poco porque una vez más Salah pone en ventaja al Liverpool. Cada ataque de los Reds era un dolor de cabeza para el Leeds. No perdonaban.

Un primer tiempo de antología, digno de la alta competencia, dejó al Leeds con el 51% de la posesión de balón. Solo remató dos veces a portería, pero ambos tiros acabaron en gol.

Lo agradable para el espectáculo es que la velocidad no decayó. Si el Liverpool se posicionó más en campo rival, Bielsa mandó a la cancha a Rodrigo, que sería relevante en el desenlace del juego. Con el partido en modo “palo y palo”, el 3-3 llegó en los 66′ gracias a una aparición de Mateusz Klich, irrumpiendo desde el centro.

El Leeds se arropó un poco más para cerrar el empate, lo que significaba un muy buen inicio de liga. Pero una falla arruinó el plan. Rodrigo, el delantero ingresado en el complemento, cometió un torpe penal al bajar a Fabinho. Salah no falló y concretó su triplete a dos del final.

Un duelo atrapante cumplió con todas las expectativas. El Leeds vuelve a la cancha este miércoles, por la Copa de la Liga. Reciben en Elland Road al Hull City. El fin de semana, por la Premier, chocan con el Fulham, que perdió 0-3 con el Arsenal en el partido inaugural de la temporada.

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