“Por personas como tú, el deporte chileno está hecho mierda”; la frontal denuncia de las mejores canoístas chilenas

Maillard-Roco

Abandono, indefensión, mentiras, promesas incumplidas, confuso manejo de la plata, embarcaciones botadas y pudriéndose y una preparación en riesgo... El grito de socorro de las medallistas María José Mailliard y Karen Roco y su brutal relato de las condiciones que enfrentan de cara a Tokio 2020.




Hemos llorado juntas de impotencia”. Sin espacio para las dobles lecturas, el relato que a continuación se lleva a cabo es de una sinceridad brutal. A fines de agosto del año pasado, las canoístas María José Mailliard y Karen Roco clasificaron a los Juegos de Tokio, pero, dicen, hoy viven una realidad muy distante a la que supone la de un deportista olímpico. Sus penurias, sin embargo, se arrastran desde mucho antes.

“Estamos hablando de que somos dos deportistas clasificadas a Tokio, con real posibilidad de medalla y hemos tenido cero apoyo. Este tiempo de pandemia ha sido horrible para nosotras, porque han aparecido gastos no contemplados, como arrendar por 350 lucas en Curauma, porque acá estamos entrenando”, detalla Mailliard, quien además de sacar boletos para la cita de los anillos junto a Roco en el C2 500, lo hizo también de forma individual en el C1 200.

La doble medallista de plata en Lima 2019 asegura que, por ejemplo, a sus pares del remo sí les están pagando ese arriendo y que la pandemia no es excusa, porque sus peticiones se arrastran “hace más de dos años”. Cuenta que a las autoridades del deporte chileno les solicitaron una polea, dos ergómetros, un espejo para entrenar la técnica, suplementos alimenticios y una máquina Reflotrón para medir niveles químicos durante sus sesiones. “Entendemos que la pandemia complica todo, pero para eso está el Mindep y el Plan Olímpico, que debiesen estar trabajando en función de todos nosotros”, reseña Roco.

“Hace varios años habíamos pedido esa implementación para prepararnos para clasificar a los Juegos y nunca llegaron, pero clasificamos. Después insistimos en tenerlos para prepararnos para Tokio, pero tampoco llegaron y ahora en este contexto de pandemia se hacen imprescindibles, porque no podemos sacar implementos del CEO de Curauma”, agrega Mailliard.

Roco también verbaliza su realidad de deportista olímpica: “Estamos de brazos atados. Hubiese preferido quedarme en Constitución de haberlo sabido, porque acá estoy arrendando, hago un tremendo esfuerzo, saco plata de la beca Proddar que es para otras cosas. Se me va todo el sueldo, tengo un hijo y se me complica. Mi marido me acompañó para que yo entrenara sin preocupaciones. Él estaba trabajando de Uber, pero ahora no puede por la cuarentena. Estoy desesperada, no sé qué hacer”.

“No tenemos nada en nuestras casas y se hace sumamente difícil porque lo nuestro es un deporte de velocidad, es fundamental la fuerza y es muy fácil perderla. En un par de semana se pueden perder años de trabajo. No sé si seguir o dejar botado todo aquí”, alerta Roco.

La canoísta agrega: “Todo esto nos duele porque estamos cerca de la medalla, pero ahora se nos está escapando por cosas que no tienen nada que ver con nosotras. Si el proceso para, perdemos todo. Nos han hecho perder todo lo que llevábamos avanzado, todo el esfuerzo se está yendo a buena parte. Necesitamos que nos ayuden. Es lamentable estar llorando para que nos escuchen”.

Como si fuera poco, las chilenas catalogan de “vergüenza” el kit de entrenamiento que sí les hizo llegar el Ministerio del Deporte, el que fue repartido a todos los deportistas destacados del país. Dicen que incluía un mat de yoga, una pelota de ejercicios, un roll descontracturante y un par de elásticos TRX.

“Tenemos un grupo en WhatsApp de los que estamos clasificados a Tokio y ahí Pancha Crovetto nos mandó la lista de lo que iba a ser el kit al principio, el que estaba bien, pero a mi casa llegó otra cosa. Agradezco la buena intención, pero estamos clasificados a unos Juegos Olímpicos, no es cualquier cosa. Tenemos que tener lo que necesitamos”, señala Mailliard. Y aunque dice que ayer la ministra del Deporte Cecilia Pérez les dijo que estaban trabajando para corregir esta situación y que les pidió disculpas, María José asegura: “Nos dijo que no eran lo que habían pedido, que el proveedor no tenía stock. De lo que siempre me he quejado es que en el deporte chileno las cosas se hacen tarde. No es lo mismo un año antes que un mes antes”.

Mailliard hace hincapié en que con la ministra ha logrado tener una comunicación directa (así como también con el subsecretario Andrés Otero), que la prefiere a ella que a su antecesora (Pauline Kantor) y que la ha visto proactiva y preocupada de ellas, pero aun así opta por la cautela: “Esperemos que lo conversado no quede solo en palabras”, dice, antes de sincerar que está siguiendo un tratamiento psicológico por todo el estrés que esto le ha generado. “Uno no debería preocuparse de estas cosas”.

Roco, en tanto, reseña: “Nos dicen que plata hay, que van a comprar lo que necesitamos, pero cuando pasa por el Plan Olímpico se cae todo. Cuestionan que no somos las únicas que necesitamos cosas, pero esto es algo que va a quedar para los que vienen y si a todo lo que hemos ido pidiendo dicen que no. Quedamos nosotras como polémicas, pero hemos tratado de buscar en la buena y eso es desgastante. Lo raro es que la plata está y no sé en qué se la gastan”.

“Al final todo se junta y ellos dicen ‘chuta, todo lo que están pidiendo estas cabras', pero es que es por culpa de ellos, porque como dicen que no, se acumula todo”, agrega Mailliard.

Los botes estancados

Como ellas lo han detallado, su preparación ha debido lidiar con una serie de inconvenientes. Uno de ellos no es menor: acusan que sus botes, encargados para competir en Tokio 2020, están estancados hace tres meses en territorio chileno sin poder ser usados. Señalan que la ministra Pérez les prometió el año pasado la adquisición de estos, pero que tuvieron que gestionarlos ellas mismas.

Justamente, esa última razón es la que, según dicen, se ha utilizado para no dar la luz verde a la adquisición formal de las embarcaciones por parte del Instituto Nacional de Deportes. Acusan mal manejo, amiguismo y que las apuntaron con querer quedarse con la plata destinada para los botes.

Harta de esta situación, Mailliard envió la semana pasada un correo electrónico que tenía como destinatarios a Cecilia Pérez, el Plan Olímpico y el IND: “Todos sabemos que la ministra se comprometió con Karen y conmigo en la compra de tres embarcaciones (1 doble y 2 singles) el año pasado cuando estábamos reunidos en la Escuela Naval. Comencé con la gestión para traer lo botes, con el fin de no volver a repetir la misma situación de siempre (que todo se queda en palabras), en ese momento no sabíamos por dónde se haría la compra (ADO o Federación)”, dice parte del e-mail.

Mailliard asegura en ese correo que cada uno de sus pasos los fue comunicando oportunamente a las autoridades correspondientes, no siendo ella la que tomó decisiones, aun cuando ya es extraño que sea un deportista el que tenga que llevar a cabo un proceso de compra de casi 12 millones de pesos. “Siempre le fui comunicando a Caco Ubilla (Carlos Ubilla, jefe de Alto Rendimiento) y también en algunas conversaciones se lo comuniqué a la ministra”, se lee en dicho correo electrónico.

“Hace tres meses llegaron las embarcaciones, pero como no las han pagado, no las hemos podido usar”, dice ya a La Tercera Maillard. El problema, señala, es que todo se entrampó porque en el IND no reconocen las embarcaciones como compra, si no que como una donación.

Las embarcaciones recién arribadas.

María José entrega más detalles de eso: “Ubilla todo el tiempo me decía que estaba todo bien, a punto de salir el pago, pero eso es mentir, porque hasta hoy no pasa nada”. Cuenta además que el problema se produjo porque junto con los botes llegó un documento que hablaba de que una de las embarcaciones (el doble para el C2) se podía usar sin costo. “Pero eso yo me lo conseguí de manera extra para usarlo exclusivamente en los Juegos, para que se fuera directo a Japón”, explica. Dice tener todos los documentos que acreditan que las otras dos embarcaciones fueron una compra y no una donación: factura, internación y el pago de IVA. Y que la excusa de la donación fue de lo que se aferraron en el IND para ralentizar todo aún más.

“Hicieron toda una investigación, para poco más inculparme de que me quería quedar con esa plata. Me han estado mintiendo todo este tiempo, porque saben hace mucho que esto no es una donación. Prefirieron mentirme, hacer una investigación de mierda, que no sirvió de nada, y eso da para pensar mal. Tuve que demostrar que no era así. Me sentí pasada a llevar: ellos le dieron una lectura como que me quería robar la plata y quizás son ellos”, señala.

Roco también aporta lo suyo: “La ministra también me llamó y me dijo que no habían soltado la plata porque necesitaban que fueran pedidos por otra vía, por el Plan Olímpico, y ellos a su vez lo están objetando porque los botes no los trajeron ellos. Quieren manejar las platas, y no que otros lo hagan”, dice, antes de agregar que “si nos ponemos a esperar a que ellos los traigan, los tendríamos después de los Juegos, mientras que María José movió dos piezas y al mes ya estaban aquí”.

“Están requisados, de adorno, de bonitos… los miramos todos los días, están a la intemperie en Curauma. Hay tres galpones y los tres son de remo. Luchábamos, como el patito feo, para que nos pasaran la mitad de uno”, añade Roco.

Así están los botes de Mailliard y Roco en la actualidad.

Mailliard expone que hace cuatro semanas el lío de la donación se aclaró, pero que todo sigue tal cual. “Los botes se están pudriendo, no tenemos ni para guardarlos”. La viñamarina asegura que ahora Miguel Ángel Mujica, presidente del Comité Olímpico de Chile, tras enterarse de la situación, le dijo que su federación tiene que hacer un nuevo proyecto. “Pero eso se va a no sé dónde, y luego a no sé dónde y luego a no sé dónde. Lo único que sé es que hay que hacer un sistema nuevo porque no es posible que algo así se demore tanto”.

¿Algún mea culpa por haberlo hecho ella? “Conozco el ambiente y sabía que se iban a quedar en puras palabras. Solo quería la implementación adecuada para entrenar de manera óptima. Lo hice para asegurar la compra y si uno se queda esperando, las cosas no llegan, pero siempre informando de todo a quien correspondía. Cuando Cecilia (Pérez) se comprometió con nosotras, y está todo el mundo de testigo, ahí empecé a hacer las gestiones y se fue dando todo. Básicamente, el proveedor en Chile confió en mí, mandó a hacer los botes y los trajo”.

Mailliard cuenta que ayer la llamó la ministra y que le dijo que esta semana tenía reunión con el panel técnico del Coch. “Que nos despreocupáramos, porque la plata está”.

Los apuntados por Mailliard

Para María José las críticas tienen nombre y apellido y los dardos apuntan a varias partes. Una de ellas, su propia federación.

“El nuevo presidente es un tipo al que le hablo, que le digo que nos defienda, que nosotros no podemos desgastarnos, y dice ‘es que esto es nuevo para mí’ y ahí queda. No tenemos a alguien que nos defienda, que pida las cosas”, dice Mailliard. El señalado es Álvaro Torres, mandamás de la Federación Chilena de Canotaje desde febrero de 2020.

Roco también habla sobre Torres: “Tiene menos ideas que uno. Dice que le rechazan los proyectos y que no sabe qué hacer”.

Marcelo Ubal, jefe del Plan Olímpico, es otro de los señalados por Mailliard: “Él es una persona nefasta para el deporte chileno. Cualquier proyecto que pase por sus manos lo único que hace es trabarlo, atrasarlo o demorarlo”. La deportista ejemplifica: “Nos dio la mano en octubre de 2019, nos dijo que íbamos a tener todo en noviembre, estamos a junio y no hay nada. Nos dio su palabra ‘de hombre’ y no tiene validez. No puede haber gente en cargos tan importantes y que sus palabras no valgan nada”

“Uno se cuestiona si estos gallos quieren resultados o no y para qué están ahí. Lo siento como una persecución de él hacia mí y la verdad es que yo lo sacaría del deporte, pero ya”, agrega la canoísta, quien añade: “Él hacía el mismo deporte que yo y cuando conversamos me dice ‘cuando yo era deportista’, entonces yo le digo ‘cuando tú competías habían tres pelagatos y con suerte llegaste a un Sudamericano’. Me da la impresión de que siente envidia y que no quiere ayudarnos”.

Y así como Ubal, Mailliard también saca al ruedo a Carlos Ubilla, jefe de Alto Rendimiento: “Yo a él le he dicho ‘por personas como tú, en cargos tan importantes, el deporte chileno está hecho mierda. Gracias a ti todo se demora, perdemos tiempo. Eres nefasto en el cargo que estás’”.

Mailliard agrega: “No puede ser que uno mande un mensaje y te contesten en un mes. Que te dejen en visto y no sean capaces de responder, es una falta de respeto. En persona te dicen que cuando quieras, pero de qué se trata el juego que tienen. Cuando tienes dudas escribes y no te contestan”.

Finalmente, Felipe Garrido, metodólogo del Plan Olímpico. María José dice que él y el mentado Ubal son personas “que se dan vueltas en mil cosas”. “Uno fue kayakista y el otro canoísta y es super extraño que ellos sean las manzanas podridas. No puede ser que aprueben cosas por cómo les caes si el deporte es súper medible”.

Mailliard ejemplifica con una situación que dice haber vivido: “Hace unos años fui a buscar una plata que me correspondía y vi una carpeta para los hermanos Tafra (ambos sancionados posteriormente, uno por dopaje, el otro por eludir un control), a los que les aprobaba proyectos millonarios porque eran amigos y lo más extraño es que quien entrega las platas, Bermúdez, estaba vendiendo un auto, y sospechosamente uno de los Tafra se lo compró. Hicieron proyectos que decían que iban a ser oro en Toronto y fueron últimos. Sin respaldos prometieron oro y les dieron todo, y a nosotras, que soy cuarta del mundo, no son capaces de aprobarme nada”.

El relato llega a su fin, no sin antes las dos coincidir en una sensación: “No es posible que estemos tan botadas”, dicen.

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