Rueda también tiene un precio

El seleccionador chileno, Reinaldo Rueda, en la mira de la selección colombiana. FOTO: AGENCIAUNO

El contrato del seleccionador le obliga a pagar US$ 2,3 millones líquidos a la ANFP si lo rompe y entrena en otro lado antes de un año.



Reinaldo Rueda se reunió el viernes con Pablo Milad en la sede de la ANFP. La cita estaba agendada hace tiempo. Planificación de microciclos de la Roja y asuntos protocolarios propios de la relación que mantiene el presidente con el seleccionador desde su llegada. La clásica visita previa a las vacaciones del técnico, primero con escala en su país natal y luego con destino a Canadá, donde están sus hijos. Y ningún comentario sobre Colombia ni el vacío que ha dejado en su equipo nacional el despido de Carlos Queiroz.

Y eso que el runrún ya estaba ahí, los murmullos del interés de la federación cafetalera por hacerse con los servicios de su compatriota para ocupar la banca, la amenaza de fuga del técnico que comanda la Roja. No hace tanto, tras la última fecha doble de Eliminatorias, tanto Milad como Rueda se prometieron fidelidad máxima como mínimo hasta marzo, cuando la próxima ronda de partidos abra una nueva evaluación. Y, al menos de voz, esa confianza mutua se mantiene. Ninguno expresó el viernes que eso pueda cambiar.

Pero en los medios colombianos insisten. De hecho, El País de Cali asegura que, según fuentes del entorno de Rueda, las negociaciones con la Federación ya se han producido y que todo está prácticamente definido. La ANFP asegura que no tiene noticias al respecto. Pero tampoco olvida que Rueda llegó así a su sede, en enero de 2018: ya tenía cerrado el acuerdo para tomar el mando de la Roja y en Flamengo, su anterior club, salían a negarlo en voz alta. El técnico no les dijo nada hasta el día antes de que se anunciase su fichaje por Chile. Y el que es sigiloso una vez lo puede ser otra.

En todo caso, el mismo contrato que impidió a la ANFP destituir al técnico el mes pasado le cubre ahora para que no se lo birlen. “Para el caso que cualquiera de las partes decidiera poner término anticipado al contrato, podrá hacerlo pagándole a la otra la suma única, líquida y total equivalente a USD$ 2.230.000”. Y el escrito añade que Rueda solo podría romperlo gratis si es para no entrenar: “En el caso que el trabajador decida poner término anticipado, y permanezca desempleado por un período al menos de 12 meses contados desde la fecha de terminación, se extinguirá su obligación de indemnizar a la ANFP en los términos antes indicados”.

En la ANFP, sin embargo, por pura coherencia a sus intenciones del mes pasado, están dispuestos a facilitar la salida de Rueda si este lo pidiera. Y hay un punto que sí avala que el técnico tal vez lo intente. No le gusta la figura del director deportivo con plenos poderes que está a punto de cerrar la ANFP. Se espera aún la respuesta del hispano-británico Francis Cagigao, que sigue matizando detalles de su incorporación al cargo. A Rueda no le ha sentado bien saber que va a tener a esa persona por encima, con atribuciones no muy claras. Tal vez, su primera tarea sea encontrarle precisamente a él un sustituto.

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