“Se lo robó a Argentina”: el particular análisis de Olé sobre cómo Chile se quedó con el Mundial de 1962
El medio argentino publicó un extenso reportaje sobre la cita que albergó el país hace 64 años y la ingeniosa forma en que la dirigencia criolla le arrebató la sede a la vecina nación.
En Argentina, de cuando en cuando, aparecen notas de prensa recordando la rivalidad con Chile. Esta vez fue el turno del diario Olé que analizó el Mundial de 1962, uno de los grandes hitos de la historia deportiva nacional.
En un extenso reportaje, el medio transandino cuenta cómo chile le arrebató la organización del certamen a la vecina nación. “Es considerada la copa más violenta de la historia, así como también casi no se juega por un trágico evento que afectó al país trasandino. Pero hay más, porque este Mundial, Chile se lo robó a Argentina”, comienza señalando la publicación.
Esa acusación se remite al Congreso de la FIFA celebrado en Lisboa en 1956. “La confianza de la AFA con que el país al fin iba a ser sede del Mundial era total. Por eso, Raúl Colombo en su exposición argumentó que ‘podemos hacer el Mundial mañana mismo. Lo tenemos todo’. Claro, el presidente de la casa madre del fútbol argentino sacaba pecho ya que el país contaba con la infraestructura para organizar el torneo: estadios, clima deportivo y estabilidad política e institucional. Sin embargo, Chile tenía un as bajo la manga”, agrega.
“Claro, mientras Colombo descansaba en la tranquilidad de tener el Mundial prácticamente asegurado, Carlos Dittborn, su par de la federación chilena, empezó a recorrer varios países para obtener apoyo a la hora de la votación. Tal es así, que el presidente de la asociación chilena dijo una frase que quedó en el recuerdo: ‘Porque nada tenemos, lo haremos todo’, en lo que fue una clara respuesta al pope de la AFA”, prosigue.
Más allá del título, que suena a acusación, el fondo de la nota apunta al relajo del timonel albiceleste. “Así, llegó la hora de la votación, con Argentina, Chile y una Alemania Occidental que se bajó para evitar un posible boicot de los países sudamericanos. ¿El resultado? Contundente: los trasandinos se ‘robaron’ la organización del Mundial con 32 votos a favor contra 10 para Argentina, dándole un golpazo de realidad a un Colombo que quería levantar su imagen luego del papelón en Suecia 1958″, describe.
La publicación también recuerda el terremoto de 9,5 grados que afectó a Valdivia en 1960, siendo el mayor de la historia hasta el día de hoy. Una situación que casi impide la realización del torneo. “Chile se mostró abierto a resignar la organización del Mundial y la asociación iba a devolver los fondos que el Estado le había dado para la construcción y acondicionamiento de los estadios. Sin embargo, el mundo del fútbol se unió: ante semejante tragedia, varias de las federaciones que participarían del Mundial donaron importantes sumas de dinero, además de la FIFA, que no quería cambiar de sede para no darle otro golpe a un pueblo chileno que ya estaba sumido en el dolor”, recuerda.
El Mundial más violento
Dentro de las cosas que destaca la nota fue la poca camaradería que hubo dentro de la cancha: “Esos mismos países que se habían unido mostrando los valores del deporte fueron los mismos que protagonizaron varias batallas dentro del terreno de juego a tal punto que, al tercer día de la competencia, ya había 34 lesionados, entre ellos Pelé, que le pasó la posta a un Garrincha que terminaría siendo la gran figura del Brasil campeón”.
Asimismo hace alusión a la rivalidad de Yugoslavia con la Unión Soviética. “Era la primera participación mundialista de ambas selecciones, que estaban enemistadas por distintos conflictos geopolíticos, como el acercamiento de Yugoslavia a Occidente, lo que se trasladó al campo de juego y generó que el encuentro terminara dejando como saldo tres lesionados ¡y un muerto!“, afirma.
El fallecido fue el soviético Eduard Dubinsky, quien sufrió una fractura de tibia y peroné, y que con el paso del tiempo, esa lesión terminó derivado en un sarcoma que lo llevaría a la muerte siete años después.
Asimismo, también se recuerda La Batalla de Santiago entre Chile e Italia, un partido caldeado por las notas de prensa de los europeos, quienes afirmaban que el país estaba en la miseria.
“Esto generó mucha bronca en Chile, la cual se trasladó a los jugadores. Tal es así que a los 12 segundos del encuentro llegó la primera patada. Esto calentó a los italianos, que a los siete minutos se quedaron sin el delantero Giorgio Fellini por realizar una fuerte entrada. El tano se negó salir del campo de juego, por lo que terminó siendo retirado por los carabineros”, relata.
“Al clima de tensión se sumó el favoritismo del árbitro con Chile, ya que sobre el final del primer tiempo, el italiano Mario David le dio dos patadas a Leonel Sánchez, quien respondió pegándole una piña. ¿La decisión del juez? Siga, siga... Pero claro, la agresión molestó mucho a los jugadores italianos, por lo que el defensor se vengó en el segundo tiempo tirando una patada voladora a la cabeza del delantero y terminó expulsado", describe.
Finalmente, el reportaje le dedica palabras a la floja actuación de Argentina, que sería rápidamente eliminada: “A diferencia de lo que ocurrió en Suecia 58, ningún hincha fue a recibir al plantel y tampoco se registraron agresiones. Esta vez, nadie confiaba en la Selección y la gente asumía que la Albiceleste era un equipo más del montón...”.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE