Tour que suple al PGA latino no tendrá más de dos chilenos

Horacio León

Horacio León piensa integrarse la próxima semana al Local iQ, que parte este miércoles, mientras que Cristóbal del Solar lo está analizando. Alvarado, Cerda, Silva y Correa lo descartan.




Este miércoles se inicia el Local iQ, una serie de ocho torneos en Estados Unidos, una pequeña gira creada por el PGA Tour para que puedan volver a las competencias los golfistas del PGA Latinoamérica, el Mackenzie Tour canadiense y el PGA Series China, sus tres circuitos escuela. Pero aunque seis chilenos son parte del calendario latino, hay poco interés por participar, principalmente por motivos económicos y la para por la pandemia.

Quien manifiesta mayor interés es Horacio León, quien aparece entre los inscritos, pero no jugará el primer certamen, el Alpharetta Classic, el que parte este miércoles en Georgia. “Esta semana no lo voy a jugar, porque tengo que hacer la correspondiente cuarentena, pero al próximo torneo sí iré”, señala el campeón del Abierto de Quito 2018, refiriéndose al The Championship at Echelon Golf Club, también en Georgia, que parte el lunes 10.

Dice que lo está pensando Cristóbal del Solar, el nacional mejor ubicado en el escalafón latino. “Decidí que no voy a jugar los primeros dos campeonatos, pero todavía no sé si juegue los que siguen, lo voy a seguir evaluando”, dice el dos veces campeón en el circuito latinoamericano.

Tras los dos primeros certámenes en Georgia hay contemplado otro en el mismo estado, uno en Alabama y finalmente cuatro en Florida, para finalizar la última semana de octubre. El circuito da como premio deportivo dos cupos para jugar un torneo del PGA Tour en 2021.

Tal vez el jugador nacional con más pergaminos que podría jugar en el Local iQ es Benjamín Alvarado. Para el exmiembro del PGA Tour, sin embargo, el tiempo en Chile sin poder entrenar lo hizo desistir de la idea. “Ninguna posibilidad, no he jugado en cuatro meses. Podría ir, pero no tendría ninguna chance de ganar un torneo sin haber entrenado y ponerme a punto. Este tiempo sin prácticas me significan al menos dos meses de entrenamiento para volver a un buen ritmo de juego. Después de dos meses de cuando abran las canchas, ahí recién pensaré en jugar algún circuito”, dice Alvarado.

Claudio Correa reafirma la posición de Alvarado. “Podría haber ido, pero era demasiado caro cada semana, además que llevo cuatro meses sin jugar nada y necesito un tiempo para ponerme en ritmo de torneo. No iba a ir a botar la plata, entonces preferí quedarme en Chile y esperar a que vuelva el PGA latino y prepararme para eso”, explica Yayo.

Situaciones similares viven Juan Cerda y Gustavo Silva, ambos ranqueados en el circuito latino, que se suspendió en marzo después de que se jugara un solo campeonato, en Mazatlán, México. Coinciden en que han perdido apoyo económico y que las inscripciones del Local iQ son caras y los premios, bajos.

“Con todo esto del Coronavirus, la economía del país se ha visto afectada, claramente, y el sponsor que tenía no se va a reactivar hasta que pase todo esto y la economía del país empiece a mejorar un poco. Y por otro lado, el tour era súper caro, era solo para dar movimiento a los jugadores de esos circuitos. Y le tenemos miedo al contagio, tener que pasar una cuarentena solo, sería complicado”, dice Cerda.

Silva, por su parte, agrega su punto de vista. “Había una posibilidad de ir, pero me quedé sin auspiciador y la verdad es que estos torneos en Estados Unidos que organizó el PGA Tour no valían la pena, porque además de los viajes, el costo de inscripción era demasiado alto y no da ascenso a ningún tour, servía solo para mantenerse jugando. Y viajar aún es peligroso. Uno no sabe cuándo será el retorno, porque no sé si volverá al PGA Latinoamérica o si en Chile se van a hacer campeonatos”, cuenta el rancagüino, quien, como Cerda, ha debido comenzar pequeños negocios para mantenerse en esta época de cuarentenas.

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