Un partido que quema: Colo Colo contra La Serena, el descenso y sus ídolos desterrados

Jaime Valdés y Humberto Suazo, en un partido de La Serena. Foto: AGENCIAUNO

Los albos mañana reciben a los papayeros, en un partido vital para la permanencia. Chupete Suazo y Pajarito Valdés asoman como las principales amanezas, dos que le dieron mucho al club, pero que terminaron yéndose por la puerta de atrás.




“Estaba pensando en levantar otra (copa), pero me sacaron como perro”. Con esa frase, Jaime Valdés graficó su sentimiento tras su salida de Colo Colo. Pajarito, uno de los más destacados jugadores albos en la década, terminó yéndose por la puerta de atrás, luego de que la dirigencia no le renovara el contrato. “La decisión me la comunicaron Mario Salas y Marcelo Espina. Fue una reunión muy cortita y después de dos minutos di las gracias y me fui. No ameritaba pedir explicaciones, aparte que para mí fue un golpe duro. Decidí salir del estadio y llegar a mi casa”, recordó el mediocampista en enero, al poco tiempo de fichar por La Serena, el rival que enfrentará el Cacique, mañana, en una verdadera final del mundo por la permanencia, y donde él podría ser un protagonista clave.

Hoy, el exseleccionado chileno de 39 años y fanático hincha del club popular, es una de las grandes figuras del resucitado cuadro papayero, que realizó una fuerte inversión para potenciar su plantel y así salir del último lugar, donde estaba muy rezagado y con pocas opciones de salir de ahí. Sin embargo, con la llegada de Miguel Ponce a la banca, el equipo comenzó una espectacular arremetida, que hoy lo tiene penúltimo y superando al Cacique. Parte importante de este renacer tiene que ver con la irrupción de Humberto Suazo, también de 39 años, quien tras su llegada por la lesión de Stefan Pino, ha colaborado con siete goles y es una de las figuras del torneo. Chupete, de gloriosas jornadas en la era dorada de Claudio Borghi, fue otro que salió muy mal de Macul después de su regreso desde México, tras pelearse con el DT José Luis Sierra y su cuerpo técnico, lo que derivó en una cuantiosa demanda por $ 370 millones que el sanantonino terminó ganando en la Corte Suprema.

Ambos veteranos excolocolinos son la gran amenaza de los albos en el duelo de mañana, ya que sustentan una racha de cuatro victorias consecutivas (dos de ellas como visita), que hoy lo tienen con 21 puntos, tres más que su rival. Asimismo, nombres como el de Gerónimo Poblete, Stefano Magnasco, Rodrigo Salinas, Facundo Agüero y Martín Tonso grafican la jerarquización de un plantel que se fue armando sobre la marcha, debido a que, apenas cinco días después de haber conseguido el ascenso en una inédita liguilla, ya estaban debutando en Primera División.

A diferencia de los linajudos fichajes serenenses, los conflictos internos y la falta de caja de los albos ha hecho que el club solo se reforzara con Maximiliano Falcón, quien llegó por el gravemente lesionado Matías Zaldivia, el juvenil argentino Pablo Solari, el volante Ignacio Jara y el retornado Jorge Valdivia, quien volvió después de un accidentado paso por México, donde solamente sumó 442 minutos en el año por culpa de lesiones y del Covid. Salvo el uruguayo, que ha demostrado ser un aporte, el resto son apuestas por distintas circunstancias.

Tampoco el cambio de técnico ha surtido el efecto deseado, ya que si bien se aprecian algunas mejorías ofensivas, a la hora del recuento de unidades, la gestión de Gustavo Quinteros presenta apenas nueve puntos en igual cantidad de partidos, con un rendimiento de un 33,3%. El ex DT de Universidad Católica recibió un grupo mermado físicamente, debiendo lidiar con una epidemia de lesiones, algunas muy graves y otras no tanto, que le ha impedido contar con gran cantidad de jugadores, debiendo realizar trabajos de nivelación para poder competir en mejores condiciones. Todo esto tiene relación directa con los tres meses y medio que los albos pasaron acogidos a la Ley de Protección al Empleo, algo que luego fue desestimado por la Dirección del Trabajo, la que luego, junto con el Sifup, demandó a los albos en representación de los jugadores.

Por otra parte, los albos llegan con la peor racha de su historia jugando en el Estadio Monumental, donde han perdido siete partidos, el más reciente ante Curicó Unido (0-2), donde el equipo se vio muy frágil anímicamente. Así lo explicó el técnico Gustavo Quinteros tras el empate del sábado frente a Huachipato en Talcahuano: “Nos hacen goles tontos, de remates de lejos, de pelota parada, de rebotes en el área... El primero fue un rebote, rechazamos, le pega a uno nuestro y le queda, la semana pasada un rebote de 30 metros. Esos detalles debemos mejorar y darle fútbol al equipo”.

Para el encuentro de mañana, Quinteros se ilusiona con tener una mayor cantidad de variantes. Podrá contar con Pablo Mouche (suspendido tras sacarse la camiseta en el gol de la victoria ante Audax) y espera que Nicolás Blandi, el fichaje más caro y una de las grandes decepciones de la temporada, comience a ganar confianza de una vez por todas y así, con sus goles, iniciar el despegue. Por el contrario, una derrota, significará un paso más de Colo Colo al abismo de la B por primera vez en sus 95 años de historia.

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