Valdivia firma una paz a medias con Colo Colo: “La demanda seguirá estando ahí, hasta nuevo aviso”

Foto: @ColoColo/Twitter.

El mediocampista pretendió utilizar la acción judicial como moneda de cambio por un contrato de mayor extensión. Como no lo consiguió, persistirá en ella, pese al compromiso que adquirió para intentar sacar al Cacique del fondo de la tabla.


“Qué raro todo esto”, exclama Jorge Valdivia antes de recibir el saludo del director deportivo de Colo Colo, Marcelo Espina y de recibir la camiseta que utilizará en su retorno al Cacique. El Mago utilizará un inédito 38, una numeración a la que ni siquiera le encontró una explicación. “Es un año más que mi edad”, intentó, no muy convencido. De lo que sí está seguro es de la responsabilidad con la que vuelve al Cacique, para sacar a los albos del peligro del descenso, un rol que asume en propiedad. “No será excusa. Desde este día, seré tan responsable como todos mis compañeros”, enfatiza.

El ex volante del Mazatlán olvida por un rato la disputa con Blanco y Negro, a la que en marzo demandó por $ 356.348.000, por incumplimiento de las prestaciones laborales durante su última estadía en el Monumental. En el libelo, exige la recaudación de dos amistosos que no se realizaron y premios por objetivos alcanzados.

En plena presentación, Valdivia separa la decisión del retorno del reclamo que yace en tribunales, aunque los vuelve a vincular al reconocer que pretendió utilizarlo como elemento de negociación para un contrato de más largo aliento, hasta diciembre de 2021. El actual regirá hasta el término del Campeonato. “Vine a Colo Colo buscando un contrato. Dentro de ese contrato, pretendía llegar a un arreglo en relación al juicio. No se llegó a un arreglo en cuanto a eso, pero sí mis ganas de estar acá, mis deseos de asumir este desafío hicieron que aceptara el contrato. La demanda queda suspendida, al parecer, hasta no sé cuando. Está suspendida. Y eso es todo. Yo separo. Lo más importante no es si voy a seguir o no con el juicio o qué pasa. Lo más importante es esto, que es lo que en realidad le interesa al hincha. No hay segundos ni terceros contratos, nada raro. Para que después no estén con las especulaciones, la demanda va a seguir estando ahí hasta nuevo aviso. Es lo que se firmó en mis tercer, cuarto regreso a Colo Colo”, enfatiza.

Luego se enfoca en el plano deportivo. Aclara que no juega desde el 9 de noviembre y que estuvo de vacaciones, por lo que requerirá de un par de días para alcanzar una condición física que le permita asumir la competencia. Sin embargo, también asume que no habrá plazo para esperar. “El fin de semana, imposible. El último partido en México fue el 8 o 9 de noviembre. Estaba en mi casa. Sé que no hay tiempo y vamos a minimizar todos los tiempos que hoy no hay, como pudo ser en otra ocasión, pero conscientes de que puedo jugar. Primero es lo primero para poder jugar la mayor cantidad de partidos posibles. No puedo ponerme hoy en el lugar del hincha, de que a Colo Colo le falta esto, que dejaron de hacer esto. No estoy en cesa posición. Hoy pertenezco al grupo y quiero aportar en lo mío. Estaría traicionando la estabilidad que este grupo generó. Más allá de declaraciones, de esta situación se sale trabajando. Uno consume mucha noticia que, al final, solo hablan de Colo Colo a la B. Tratar de no consumir eso y todo lo que sea crítica, tratar de asumirla bien, en lo posible. Quien trabaja bien, tarde o temprano, que ojalá sea más temprano que tarde, empieza a ver resultados”, plantea respecto del debut.

“Me encantaría decirte ‘el martes’, pero dependerá de como me sienta, de cómo entrene. Estoy consciente de que no hay tanto plazo. Si vengo para jugar, para no darles en el gusto en las lesiones, tengo que ponerme bien, sabiendo que no hay mucho tiempo. No nos podemos saltar los plazos que indica la parte física. Voy a ser repetitivo. El 9 fue el último día que tuve contacto con la pelota, con el gimnasio. Van más de 20 días. No es fácil recuperarlos en una semana. Pero también estoy consciente de que tengo que estar lo más rápido posible a disposición del entrenador. Son pocos meses. Es en diciembre y enero que nos jugamos un año completo”, insiste respecto del plazo para su reestreno.

El volante aborda la presión del actual momento albo con naturalidad. “Las presiones cuando llegas a un equipo grande son automáticas. Yo, si me sintiera presionado, me quedo en mi casa. Digo ‘ese fierro no lo agarro’. Vengo sabiéndolo. Eso me dura una semana. Después, soy responsable igual, más o menos que mis compañeros. Hoy estamos en una situación atípica de acuerdo a lo que dice la historia del club, pero está en nosotros salir adelante y no hay nada más lindo que asimilar esta presión, transformar esa presión en algo histórico. Va a ser histórico si Colo Colo sale de esta situación. Es raro decirlo. Tenemos la chance de quedar como un equipo que se sobrepuso a la situación, que supo sacar adelante una situación difícil. Está en nosotros, como jugadores, trabajar. Es una ilusión, una oportunidad”, sostiene.

“Espero estar a la altura de la situación. Me siento feliz, con muchas ganas. Espero corresponder al cariño que el hincha ha manifestado en todos lados. Pero sé muy bien que eso dura un par de horas y que después voy a tener la misma responsabilidad. Y estoy preparado, muy consciente de eso. Primero es salir de esta situación. Ya después, ganando uno o dos partidos, la confianza viene de nuevo al cuerpo… Es ir paso a paso para poder salir rápido de esta situación”, agrega a modo de reflexión final.

Padeció Covid

Al margen de sus obligaciones con el Cacique, Valdivia aborda otro aspecto complejo: su contagio de Covid. “Tuve los síntomas del Covid. No lo había querido decir. De mi familia, la única persona que sabía era mi mujer, Daniela. No lo quisimos decir por mis hijos. Tuvimos mucho miedo que aún lo tenemos”, revela.

La declaración incluyó un reproche a la forma en que el Mazatlán, su anterior club, abordó la pandemia. “Hubo 15 casos y yo fui el último. Anterior a mi caso, era todo muy descuidado. Hubo compañeros que tuvieron Covid, estuvieron dos días y salieron. Otros que tuvieron, salieron negativo y jugaron. Todos ocupábamos el mismo lugar. Era todo muy al despelote. Andaban por todos lados. No hubo una precaución, una prevención. Cuando sale el decimocuarto hubo una reunión. Y ahí quedó dicho que el siguiente se aislaba. Estuve 17 días encerrado. En ese plazo se jugaron 25 partidos. No fueron 25 es un decir. Estoy bien, pero me falta trabajo físico. Como cuando tenemos vacaciones y empieza todo de cero. No te metes a la cancha de una”, manifiesta.

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