Los desafíos para Keir Starmer en sus primeros 100 días de gobierno en Reino Unido

El primer ministro británico Keir Starmer y su esposa Victoria Starmer se toman de la mano mientras caminan junto a sus partidarios en las afueras de Downing Street 10, tras los resultados de las elecciones, en Londres, Gran Bretaña, el 5 de julio de 2024. Foto: Reuters

El premier británico tendrá su estreno internacional el martes con un viaje a Washington, donde se reuniría con el Presidente Biden. La construcción de viviendas y la salud se cuentan entre las prioridades de su gestión.


Tras conseguir una arrolladora victoria en las elecciones generales del jueves pasado y destronar al Partido Conservador después de 14 años en el gobierno, el Partido Laborista bajo el liderazgo de Keir Starmer llegó hasta Downing Street 10 con la promesa de utilizar su histórica victoria electoral para reconstruir Gran Bretaña “ladrillo a ladrillo”, señalando que ahora es el momento de cambiar de rumbo, porque “durante demasiado tiempo hemos hecho la vista gorda” ante los problemas de la gente. “Mi gobierno luchará, todos los días, hasta que ustedes vuelvan a creer”, indicó en su primer discurso como premier, que a la prensa recordó la promesa de Tony Blair de actuar como servidor del pueblo en 1997.

“De ahora en adelante, ustedes tienen un gobierno libre de doctrinas, guiado únicamente por la determinación de servir a sus intereses, de desafiar, en silencio, a quienes han dado por perdido a nuestro país”, sostuvo.

Más allá de las promesas y los discursos, el Partido Laborista está decidido a hacer bien los primeros 100 días, y por eso el gabinete ha recibido instrucciones para que comiencen a trabajar inmediatamente. De hecho, ayer sus miembros sostuvieron su primera reunión.

El puntapié inicial ocurrirá este martes -que es el mismo día que se deben reunir los parlamentarios elegidos en la Cámara de los Comunes-, cuando Starmer tenga su estreno internacional con el viaje que realizará a Washington para asistir a una cumbre que conmemorará el 75º aniversario de la OTAN. Lo hará acompañado del secretario de Asuntos Exteriores, David Lammy, y el secretario de Defensa, John Healey.

El Primer Ministro de Gran Bretaña, Sir Keir Starmer, preside la primera reunión de su gabinete en el número 10 de Downing Street, tras una aplastante victoria laborista en las elecciones generales del jueves, en Londres, Gran Bretaña, el 6 de julio de 2024. Foto: Reuters

La cumbre estará dominada por la guerra entre Rusia y Ucrania, y es probable que el nuevo premier mantenga una reunión bilateral con el Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, una suerte de antesala de un viaje propuesto a Kiev. Se espera, según The Telegraph, que tenga una reunión bilateral al margen de la cumbre de la Alianza Atlántica con el Presidente de EE.UU., Joe Biden, pero aún no existía claridad de la fecha.

Una semana después, Starmer será el anfitrión de una cumbre de la Comunidad Política Europea (EPC) de 47 países en el palacio de Blenheim, lugar de nacimiento y hogar ancestral de Winston Churchill. Esto le ofrecerá una oportunidad “instantánea” de “parecer un primer ministro” en el escenario mundial, escribió el diario The Times.

La cumbre de la EPC es un nuevo foro para que los países europeos establezcan prioridades políticas conjuntas y, al ser el anfitrión, el gobierno británico puede fijar la agenda. Según The Guardian, Starmer y su equipo han dejado claro que quieren mejorar la relación de Reino Unido con la Unión Europea y la cumbre les brinda la oportunidad de marcar el tono. Sin embargo, el premier ya adelantó durante la campaña que, durante su gestión, Reino Unido no volverá a la UE, al mercado único o la unión aduanera. Incluso, lo descartó si llegara a ganar un segundo mandato.

Durante meses, el Partido Laborista ha estado hablando con Bruselas sobre un nuevo pacto de seguridad entre Reino Unido y la UE para profundizar la cooperación entre aliados que podría firmarse dentro de 100 días.

Rachel Reeves, recientemente nombrada Canciller de Hacienda, se encuentra frente al número 10 de Downing Street, tras los resultados de las elecciones, en Londres, Gran Bretaña, el 5 de julio de 2024. Foto: Reuters

A nivel local, los parlamentarios sesionarán hasta el 31 de julio, antes de hacer una pausa para un receso de verano más corto. Los diputados volverán el 2 de septiembre. Starmer quería acortar ese período de descanso de las seis semanas habituales en más de 15 días, pero cedió después de las quejas de los exhaustos parlamentarios y funcionarios laboristas. En tanto, el discurso del rey Carlos III está previsto para el 17 de julio.

Según The Guardian, los asesores de Starmer han estado preparando un discurso centrado en las prioridades de los votantes, entre ellas la economía, el Servicio Nacional de Salud (NHS) y la inmigración. El Partido Laborista se ha comprometido a presentar leyes que refuercen los derechos de los trabajadores y fortalezcan el organismo de control económico (la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria) como resultado del desastroso minipresupuesto de la exprimera ministra conservadora Liz Truss.

El diario también dijo que es probable que el discurso del rey incluya legislación para nacionalizar los ferrocarriles, establecer GB Energy, una compañía energética estatal, y reformar el sistema de planificación para construir más viviendas, una de las promesas de campaña.

A partir de esta semana, los nuevos parlamentarios se tienen que familiarizar con el complejo y a menudo arcaico funcionamiento del Parlamento, indicó The Guardian. Las autoridades de la Cámara de los Comunes se han estado preparando para la llegada de cientos de parlamentarios que no están familiarizados con los procesos. Los diputados prestarán juramento por orden de antigüedad y elegirán a su nuevo presidente.

A nivel personal, Starmer tomará unas vacaciones familiares en agosto. Incluso, tiene planeado, según ha dicho a sus amigos, que asistirá a la final de la Eurocopa en Berlín si Inglaterra llega hasta allí.

Revisión de las finanzas

En el número 11 de Downing Street, al lado del primer ministro, el equipo del Ministerio del Tesoro, de Rachel Reeves, comenzará a preparar un presupuesto para que esté listo a mediados de septiembre.

El Primer Ministro británico Keir Starmer pronuncia un discurso tras su primera reunión de gabinete como Primer Ministro, en Londres, Gran Bretaña, el 6 de julio de 2024. Foto: Reuters

En esta primera semana, Starmer y su equipo, indicó The Times, podrán finalmente “levantar el capó” y examinar el verdadero estado de las finanzas y los servicios públicos. “El gabinete en la sombra ya ha comenzado a trabajar en el ‘juego de culpas’, preparando anuncios de que las arcas públicas lucen peor de lo que temían y aprovechando cada oportunidad para señalar con el dedo a Liz Truss”, indicó el periódico.

Los asesores ya están elaborando una narrativa que se hace eco de la afirmación de 2010 de David Cameron y George Osborne de que el gobierno laborista anterior había gastado todo el dinero, enmarcando la misión de Starmer y la moderación del gasto en torno a la idea de que los conservadores “hundieron” la economía.

De hecho, el mismo viernes la nueva ministra del Tesoro, Reeves, dijo a la BBC que estaba heredando una economía debilitada de los conservadores que crearía un “desafío” para el nuevo gobierno laborista.

“No hay una gran cantidad de dinero allí”, indicó. “Sé la magnitud del desafío que heredo”, sostuvo. Y añadió: “La inversión del sector privado es el elemento vital de una economía exitosa. Necesitamos desbloquear la inversión del sector privado”.

La declaración de impuestos en otoño será la primera gran prueba para Reeves, destacó The Times. Su equipo ya ha comenzado a trabajar en ella y se espera que se publique en septiembre u octubre. Confirmará que el IVA sobre las tasas de las escuelas privadas se implementará en 2025, a tiempo para el próximo año académico. Es posible que se vea obligada a aumentar los impuestos en otras áreas. Alinear las tasas de las ganancias de capital con el impuesto sobre la renta parece la opción más aceptable.

Reeves también será la anfitriona de una cumbre internacional de inversiones en Londres para demostrar que Reino Unido está nuevamente abierto a los negocios bajo el liderazgo del laborismo.

El Primer Ministro británico Keir Starmer pronuncia un discurso tras su primera reunión de gabinete como Primer Ministro, en Londres, Gran Bretaña, el 6 de julio de 2024. Foto: Reuters

En la tercera semana, el Partido Laborista lanzará su programa de construcción de viviendas centrado en el concepto de “construcción, construcción, construcción”. Algo que se verá plasmado en el discurso del rey y que recuerda cuando Blair en 1997 repetía: ”Educación, educación educación”.

A finales de julio se anunciará una revisión dirigida por el Consejo de los Terrenos del llamado “cinturón verde”. Este se refiere a un anillo de campo, un área donde se puede esperar que prevalezcan el cultivo de alimentos locales, la silvicultura y el ocio al aire libre. El objetivo fundamental de la política de cinturón verde es prevenir la expansión urbana. Ha sido criticada por reducir la cantidad de tierra disponible para la construcción y, por lo tanto, hacer subir los precios de las viviendas. Ahora se espera que se reclasifique para el desarrollo. Las autoridades locales tendrán que liberar terrenos del cinturón verde si los terrenos industriales abandonados son insuficientes.

También se anunciará una campaña de contratación de 300 agentes de planificación adicionales para acelerar el ritmo de concesión de permisos para las obras. A finales de julio, el Partido Laborista publicará un borrador del marco de política de planificación nacional, para garantizar que los ayuntamientos satisfagan las necesidades de vivienda en sus zonas.

Por otro lado, el Ministerio del Interior presentará un nuevo proyecto de ley sobre delincuencia y actuación policial para terminar con el comportamiento antisocial y crear un nuevo delito de explotación criminal de un menor para hacer frente al tráfico de drogas en los condados, indicó la prensa británica.

Se aprobará un proyecto de ley de seguridad fronteriza para “aplastar” a las bandas de contrabandistas. Asimismo, la Ley de Martyn, llamada así por la víctima del atentado con bomba en el Manchester Arena, Martyn Hett, exigirá a los recintos y a las autoridades locales que tengan requisitos de formación y planes preventivos contra los ataques terroristas. Respecto a la sobrepoblación carcelaria, Starmer dijo ayer que los arreglos “no vendrán de un día para otro”.

Habrá dos proyectos de ley de salud. Uno resucitará la legislación del exprimer ministro Rishi Sunak sobre la prohibición de fumar para menores de 15 años, mientras que el segundo reformará la actual legislación de salud mental de Reino Unido para abordar el creciente número de personas internadas y mejorar la atención a las personas con discapacidades de aprendizaje y autismo, que a menudo son recluidas de forma inapropiada en los hospitales.

Es probable que Wes Streeting, el nuevo secretario de Salud, haga su primer llamado a los líderes de los médicos jóvenes para comenzar las conversaciones sobre cómo poner fin a su prolongada disputa salarial, dijoThe Times. Este lunes se reunirá también con la Asociación Dental Británica para tratar la reforma del contrato de odontología del NHS, al que se culpa de una pérdida generalizada de servicios.

Por otro lado, un proyecto de ley sobre trenes sustituirá a la Ley de Ferrocarriles de 1993 para permitir que el Partido Laborista vuelva a poner la red en manos del Estado cuando expiren las concesiones actuales, indicó The Times.

Se ha propuesto un proyecto de ley sobre energía de Gran Bretaña que establezca una empresa de energía limpia de propiedad pública.

También se espera un proyecto de ley sobre elecciones y democracias que introducirá el registro automático de votantes y podría incluir el voto para los jóvenes de 16 años.

Durante los primeros 100 días, el Ministerio de Defensa de John Healey llevará a cabo una serie de “pruebas de la OTAN” para determinar si Reino Unido es capaz de cumplir con sus obligaciones. Se iniciará una revisión más amplia de la defensa, que durará un año, para identificar las deficiencias en las Fuerzas Armadas.

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