$3.400 millones, cinco inmuebles, pero no sus artefactos: El inventario de la herencia de Nicanor Parra

NICANOR PARRA (44832232)

La venta de los inmuebles podría terminar por acercar las posiciones entre los hermanos que disputan la herencia del fallecido poeta. Entre los bienes se cuantifican casas por más de $1.600 millones, como la que se ubica en la comuna de La Reina. Sin embargo, no se incluyen sus conocidos "artefactos", pues no se han podido valorizar hasta hoy.




600 páginas, $3.400 millones y cinco bienes inmuebles. Esas son algunas de las cifras que contiene el reservado informe que llegó el 20 de febrero a manos de los hijos del fallecido antipoeta Nicanor Segundo Parra Sandoval, el primero que detalla los bienes de su testamento, el que se encuentra en plena contienda judicial entre sus herederos.

El estudio lo realizó el abogado José Alfredo Rojas, quien actúa como interventor en la pugna que mantienen abierta los hijos por el testamento del reconocido escritor fallecido en enero de 2018: por un lado, Catalina y Alberto Parra Troncoso y, por otro, Ana Francisca Parra Troncoso, Ricardo Parra Muñoz y Colombina y Juan de Dios Parra Tuca. Rojas fue nombrado en octubre del año pasado, luego de que -tras una serie de esfuerzos por llegar a un acuerdo mediante la conciliación- la justicia decretara que había caducado el periodo de Colombina como albacea de la herencia, cargo que había sido otorgado por el propio Nicanor en su testamento.

Hasta el día de hoy nueve son los juicios que se ventilan en tribunales en uno de ellos los demandantes incluso piden declarar indigna a su hermana Colombina para administrar los bienes de su padre.. Ninguno de ellos cuenta con sentencia ejecutoriada.

Durante su vida, Nicanor Parra -físico y matemático de la Universidad de Chile- no compró acciones de empresas que cotizan en bolsa ni tampoco adquirió sociedades que pudieran darle rentabilidad; su dinero lo destinó a la adquisición de terrenos, donde construyó sus casas. Mientras que sus ahorros los destinó a cuentas bancarias.

Por lo mismo, en su informe el administrador de la herencia dividió los bienes del artista en tres grupos. En el primero de ellos figuran los cinco inmuebles con sus respectivas inscripciones notariales. Según el inventario, éstas se ubican en los sectores de Isla Negra y Las Cruces en la Región de Valparaíso y en la Región Metropolitana, en las comunas de Huechuraba, Peñalolén y La Reina. Todas ellas tienen -según establece el documento- un avalúo comercial que suma $3.000 millones. Sólo la vivienda ubicada en esta última comuna tendría un valor comercial de $1.612 millones, siendo el bien físico de mayor valor del que se tiene registro hasta ahora.

En el segundo ítem del informe aparecen todos los dineros de propiedad de la sucesión en instrumentos financieros, como cuentas corrientes y depósitos a plazo constituidos por el poeta en el Banco Santander. Todos ellos suman un valor de $400 millones.

Vale decir, solo en bienes inmuebles y dineros en cuentas bancarias, la fortuna de Nicanor Parra asciende a unos $3.400 millones. Sin embargo, el monto podría ser mayor, pues en esta primera entrega no se contabilizan sus obras artísticas, como manuscritos y artefactos, entre otros.

Sus arrendatarios en reserva

Claudia Sarmiento, abogada y socia de Sarmiento & Walker Abogados, es representante de los hermanos demandados junto a Luis Valentín Ferrada. Ella explica a La Tercera PM que las dos casas que el poeta habitó en sus últimos años de vida se ubican en La Reina y Las Cruces. Ambas se encuentran selladas por resolución judicial. Además -dijo- que en este último sitio permanecen sus restos mortales. “El resto de las propiedades no cuentan con casas en las que él haya vivido y esas están siendo administradas por la sucesión que representa en este minuto el administrador”, acota.

Lo cierto es que en dichos terrenos también se construyeron casas. Por ejemplo, a la fecha, en Ciudad Empresarial en Huechuraba un conocido cantante y un artista plástico -escultor que dicta clases a mujeres de clase acomodada- forman parte de sus arrendatarios. Sin embargo, la identidad de ambos son resguardadas por medidas de seguridad, explica Sarmiento.

El abogado Luis Valentín Ferrada sostiene “a título personal" que, por ejemplo, el inmueble de Huechuraba corresponde a un “bien prescindible”, al igual que el ubicado en Isla Negra y parcialmente el terreno de La Reina. “La obra y legado cultural de Nicanor está reducida a la casa y el jardín, no a toda la parcela”, recalca el abogado. A su parecer, la identificación de los bienes prescindibles podría terminar acercando las posiciones con los demandantes. Vale decir, dichos inmuebles podrían ser vendidos y distribuir los dineros a fin de impulsar la idea de promover el legado del poeta al amparo de la fundación que lleva su nombre y que creó su hija Colombina.

“No se ha tocado ni un peso de la herencia”

En conversación con La Tercera PM, José Alfredo Rojas, interventor del testamento del poeta, explica que no ha sido un trabajo sencillo la cuantificación de los bienes y que producto de la pandemia debió posponer un viaje que tenía planificado a España. Su idea era visitar la histórica casa editorial que edita los libros de Parra.

Cuenta también que a la fecha se encuentra en un proceso de auditoría de los bienes de Nicanor Parra, pero que desde su llegada -en octubre de 2919- puede dar certezas de que “no se ha tocado ni un peso de la herencia” y todos los dineros que se han recibido como dividendos por derechos de autor han sido destinados al pago de contribuciones y el resguardo de la obra del artista.

Sin embargo, también -explica- está pendiente un informe financiero que aborda la etapa previa a su designación como administrador de la sucesión de Parra.

“Estoy recabando más antecedentes de la banca, porque a raíz de la pandemia todo se ha vuelto más dificultoso. Muchos trabajadores están en modalidad de teletrabajo”, afirma el abogado, añadiendo que su labor tiene una fecha indeterminada de término. A su parecer su trabajo culminará cuando la propia sucesión tome la administración de sus bienes en tanto se resuelva la discusión jurídica que se mantiene en tribunales.

Todos los dineros han sido destinados al pago de los derechos de contribución e impuesto territorial. En efecto, solo por este concepto ha debido pagar cuotas de $1.5 millones por el inmueble del poeta en la comuna de La Reina. Aquí se encuentran tres casas y el alto monto -según el interventor- se debe a la extensión del terreno y su mayor avalúo fiscal.

El interventor -que trabaja junto a un equipo de asesores como contadores- ordenó guardar las piezas de una de las exposiciones históricas del poeta bajo estrictas medidas de seguridad en una bodega anti-incendio. Se trata de “Artefactos Visuales”, que presentó el artista en 2001 en la sala de arte de la Fundación Telefónica. Rojas afirma que hasta ahora no se puede valorizar a estos objetos, por lo que no forman parte del monto total de los bienes recabado en el documento.

“Estas obras no es que me las pueda avaluar un anticuario. Hoy por hoy un artefacto vale mil y en 20 años más valdrá un millón. Eso dependerá de la difusión que se siga efectuando de la obra de don Nicanor. Por lo mismo, no hay un avalúo de las obras de arte. Sí hay un inventario de lo que tenemos en las obras de arte, pero no se le ha dado un avalúo, porque para eso debiera conformarse una entidad de expertos nacionales e internacionales”, concluyó.

José Alfredo Rojas, administrador de las obras familiares de Nicanor Parra. FOTOS: PATRICIO FUENTES Y./ LA TERCERA

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