Bolivia: La agonía de la Chiquitanía ante los incendios forestales sin control

Los incendios golpean la Chiquitanía boliviana. FOTO: EFE

Más de 2,1 millones de hectáreas han sido arrasadas por el fuego y la gobernación de Santa Cruz informó que el 66% del departamento está en riesgo de extremo. La oposición y la iglesia boliviana acusan al gobierno de Evo Morales de incentivar las quemas de pastizales.




Semanas atrás, los ojos del mundo se concentraron en los feroces incendios que arrasaron parte de la Amazonía. Esto incluso provocó una fuerte disputa entre el Presidente brasileño Jair Bolsonaro y su par francés Emmanuel Macron. Pero a pocos kilómetros de distancia, en la Chiquitanía boliviana -una extensa llanura entre el Gran Chaco y la Amazonía en el departamento de Santa Cruz- el fuego no da tregua y cada día se suman nuevos focos. Hasta ahora, más de 2,1 millones de hectáreas han sido devoradas por el fuego en Bolivia.

Según la Gobernación de Santa Cruz, en las últimas horas se han registrado siete incendios críticos y el 66% del departamento (que se extiende por 370.621 km²) está en riesgo extremo por incendios forestales. Las autoridades han desplegado a todos los bomberos, militares y voluntarios a la zona informaron que los focos de calor aumentaron el martes a 3.300 y durante la jornada del miércoles recién disminuyeron a 2.377. Sin embargo, ningún esfuerzo ha sido suficiente para detener el avance del fuego.

"Son 1.587 los bomberos que se tienen desplazados en las zonas afectadas, pero no dan abasto para la cantidad de incendios que hay. Necesitamos maquinaria pesada y más apoyo del gobierno en cuanto a la logística", señaló Enrique Bruno, director del Centro Operaciones Emergencias Departamental (COED). Según el diario Página Siete, en los últimos días se registraron condiciones climáticas adversas en las zonas afectadas -vientos de hasta 90 kilómetros por hora y un ambiente seco- por lo que el personal debió tomar medidas de seguridad y salir de las áreas más peligrosas.

En plena campaña electoral, en la que el Presidente Evo Morales busca un cuarto período en el poder, la oposición y ahora la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) culpan al gobierno por los incendios "incontrolables", ya que acusan a las políticas del Movimiento Al Socialismo (MAS) de favorecer las quemas ilegales. El decreto supremo 3973 aprobado en julio pasado por el mandatario boliviano ha sido el punto de críticas, ya que permite el "chaqueo", como es conocido en Bolivia la quema controlada de pastizales con fines agrícolas.

"Hay una grave responsabilidad del gobierno nacional por (emitir) el Decreto Supremo 3973 que favorece los chaqueos ilegales sin el necesario análisis y conocimiento del medio. Existen serios indicios que detrás de este desastre nacional y humanitario hay una decisión de ampliar la frontera agrícola en Bolivia, que no ha tenido en cuenta los intereses de la casa común, ni los principios básicos de la ética ecológica y tampoco la conformidad de los pueblos indígenas, tal como está prescrito por ley", señaló el secretario general de la CEB, monseñor Aurelio Pesoa.

En esta línea, la iglesia boliviana sugirió cinco medidas urgentes para detener los incendios, entre ellas: la revocación de la autorización de desmontes y chaqueos, la promoción de actividades de reforestación y la administración "eficiente" de la ayuda nacional e internacional. Al mismo tiempo, el oficialismo pidió no politizar el tema, mientras los candidatos presidenciales de oposición acusaron de "aprovechamiento" político, especialmente después que el Presidente participó como "voluntario" para apagar incendios en agosto pasado.

Desde agosto, cuando inició la emergencia ambiental la gobernación de Santa Cruz y varias organizaciones sociales exigieron al gobierno declarar desastre nacional en las zonas afectadas, pero el MAS rechazó la medida ya que existen las "condiciones técnicas y humanas para la atención de la emergencia". El martes, el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, señaló que el pedido era "político". A pesar de esto, el departamento de Santa Cruz declaró el 17 de agosto "desastre departamental". 

Focos intencionales

La baja visibilidad provocada por el humo que se extiende por la Chiquitanía hace imposible que las 18 aeronaves que están en la zona puedan sofocar el incendio, por lo que han tenido que suspender en varias ocasiones las tareas. Según el diario paceño Página Siete, hace tres días bomberos denunciaron que mientras intentan apagar incendios "colonos e interculturales de la zona provocan quemas en los mismos sectores".

"Los colonizadores impulsados por el Gobierno de Evo Morales han ampliado sus presencia en la Chiquitanía con favores burocráticos en la adjudicación de tierras, pero no son el único factor detrás de las quemas. La mayor parte es responsabilidad de ganaderos y soyeros de grandes terratenientes bolivianos, y muchos brasileños. Los tres, colonos, ganaderos y soyeros, están amparados por el gobierno de Morales, que tiene la principal responsabilidad en la ampliación de la frontera agrícola, para cuya ejecución se "chaquea" los campos con fuego", señaló a La Tercera PM Carlos Morales, editor y columnista del diario cruceño El Deber.

Se espera que en la jornada de hoy más de mil personales, en su mayoría campesinos, marchen desde el municipio boliviano de Pailón para llegar por la noche a Santa Cruz y exigir a la gobernación la abrogación de la Ley 181 de Pausa Ambiental promulgada para "prevenir catástrofes ambientales" y evidenciar que ellos no son los responsables de los incendios.

"No fueron tomados en cuenta los indígenas, interculturales, pequeños productores, ni campesinos que trabajan la tierra y son actores fundamentales en el tema tierra", señaló un miembro de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, Índigenas y Originarios (FSUTC). Ante el avance de los incendios forestales, las autoridades de Santa Cruz pusieron en marcha un plan de evacuación en 11 comunidades en Yororobá para evitar víctimas fatales. Aunque no descartaron que en los próximos días nuevas comunidades deban ser evacuadas.

Según el diario La Razón, expertos nacionales e internacionales advirtieron que la situación es peor a la que atravesó Chile en 2017, cuando las llamas consumieron 587.000 hectáreas. Además, Bolivia se ha visto obligado a utilizar algunos equipos que utilizó el gobierno chileno tras los incendios forestales de hace dos años, como el Boeing 747 Supretanker y el avión ruso Ilyushin IL76.

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