Casi $5 mil millones en 8 años: Gasto de Carabineros en químicos antidisturbios y licencias médicas de FF.EE. se disparan por crisis

Fuerzas Especiales

En los últimos ocho años, Carabineros ha desembolsado $4.993 millones (unos US$6,4 millones) en la compra de disuasivos químicos y cartuchos calibre 12 de perdigón de goma, según una solicitud de acceso a la Información Pública. Entre septiembre y noviembre, el número de licencias médicas de efectivos de fuerzas especiales subió 79% en la Región Metropolitana.




Desde el comienzo del estallido social, las actuaciones de Carabineros ante las masivas manifestaciones que comenzaron el pasado 18 de octubre han sido duramente cuestionadas, siendo objeto de reproches tanto al interior de Chile como por organismos internacionales de DD.HH. como Human Rights Watch y la ONU.

Los principales cuestionamientos a la institución uniformada radican tanto en sus protocolos de uso de la fuerza como en la utilización de armamento no letal, como las escopetas antidisturbios y químicos para disolver las protestas. De hecho, esta mañana se conoció un estudio del Movimiento Salud en Resistencia (MSR), según el cual habría presencia de soda cáustica en el agua del carro lanzaaguas utilizado por Carabineros.

El uso de bombas lacrimógenas también ha sido objetivo de cuestionamientos. Según cifras conocidas tras una solicitud vía Ley de Transparencia, entre 2011 y 2019 Carabineros ha desembolsado $4.993 millones (unos US$6,4 millones) en la compra de disuasivos químicos y cartuchos calibre 12 de perdigón de goma.

Tras el estallido de la crisis del 18 de octubre pasado, la entidad ha enfrentado fuertes acciones de violencia. Durante 2019, los datos aportados por la entidad establecen que ésta ha desembolsado recursos por US$1,25 millones en químicos antidisturbios. Sólo en cartuchos de Ortoclorobencilidenmalonitrilo (CS, el gas lacrimógeno) de 37 milímetros -que son lanzadas por medio de escopetas- la institución ha gastado un millón de dólares.

En el último año, Carabineros ha gastado US$104.516 en líquido CS (que utiliza el carro lanzaaguas); US$84.550 en polvo CS (que usa el zorrillo o carro lanzagases); US$43.650 en granadas CS (que Carabineros lanza por mano), y en MM US$1.025.772 en cartuchos CS 37 (que se disparan a través de una escopeta). 

Este último elemento de disuasión química es el que más sube en adquisiciones: la compra de este tipo de dispositivos aumentó casi doce veces en los últimos dos años. De hecho, entre 2017 y 2019 el gasto ascendió de US$ 82.556 a US$1.025.772.

En 2011, también a partir de una solicitud por Transparencia, Carabineros informó la composición química de sus lacrimógenas. En aquella oportunidad, explicó que "los químicos usados poseen el principio activo del gas lacrimógeno, conocido por sus siglas CS, el cual también es denominado Ortoclorobencilidenmalonitrilo".

"En su forma pura, el CS es un polvo blanco, cristalino, similar al talco. Se lo clasifica como agente irritante y lacrimógeno; como se compone de partículas sólidas, debe ser arrojado al aire con otro agente o en forma de polvo fino. El compuesto químico puede estar en estado líquido, sólido y gaseoso. En ese sentido, por tanto, el CS se utiliza en granadas de mano y triple acción, en cartuchos de 37 milímetros, en polvo y en estado líquido, mediante la mezcla del compuesto con agua", complementó.

Licencias médicas suben 79% en últimos meses

Por otro lado, la institución declinó dar a conocer el número de efectivos de Fuerzas Especiales (FF.EE.) repartidos a nivel nacional. No obstante, accedió a entregar el número de licencias médicas que se han otorgado durante el último año.

Entre enero y noviembre de 2019, un total de 1.818 efectivos de Fuerzas Especiales han presentado licencias médicas por lesiones y enfermedades y durante los últimos meses -dados el contexto histórico de manifestaciones- los permisos se han disparado. Entre septiembre y noviembre, el número de licencias médicas de efectivos de fuerzas especiales subió 79% en la Región Metropolitana.

En efecto, un 30% de las licencias médicas solicitadas de este año se concretaron en los meses de octubre y noviembre. Subiendo de 140 a 271 los permisos concedidos por razones médicas entre septiembre y octubre.

Entre los efectivos que mayormente han solicitado licencias médicas se encuentra el personal de las 28° y 40° comisaría de la Santiago y la zona de Control de Orden público de Carabineros. Justamente estas últimas concentran el personal de logística y transporte de FF.EE.

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