Cómo la crisis cambió el ritmo del Congreso: tiempos de tramitación de proyectos bajaron a menos de la mitad

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Una minuta elaborada por la Segpres, en base a información del Senado, señala que el Congreso en promedio se demoraba 821 días para despachar un proyecto previo al estallido social. Posteriormente, el promedio bajó a 357 días. En el texto, además, se recalca que el Parlamento ha sesionado 40% más en comparación al año anterior, desde el 18 de octubre. "Reitero nuestro agradecimiento a los parlamentarios que estuvieron a la altura del llamado que nos hizo la ciudadanía", comenta el ministro Felipe Ward.


Una minuta de ocho páginas elaboró la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) con un análisis del tiempo de tramitación de los proyectos de ley aprobados en el Congreso entre enero de 2019 hasta la fecha.

El documento de la cartera que lidera el ministro Felipe Ward realiza un balance del ritmo de tramitación de las mociones y mensajes antes y después del estallido social, evidenciando -de acuerdo al texto- que los tiempos de tramitación bajaron a menos de la mitad después del 18 de octubre.

La información se armó sobre la base de datos publicados en la web del Senado, y se incluyen proyectos despachados, publicados, en espera de publicación, en tramitación del Tribunal Constitucional o recientemente aprobados en tercer trámite.

Así, se señala que previo al 18 de octubre hubo un promedio de 821 días de tramitación para despachar un proyecto de ley y, posteriormente a esa fecha, el promedio corresponde a 357 días. "Durante el año 2019, el promedio de días de aprobación de un proyecto ascendía a 821 días promedio, pero luego del 18 de octubre, esto bajó a menos de la mitad (357 días promedio) y los proyectos de la agenda social ingresados posterior al 18-O a solo 15 días promedio", se señala en la minuta.

Además, se indica que "ello se explica, entre otras cosas, por la priorización de los proyectos de las agendas convocadas por el gobierno (social, seguridad, antiabusos, y plan de reactivación económica), evitándose o posponiéndose la tramitación de proyectos no relacionados con dichas materias".

Durante la crisis social -que se ha traducido en movilizaciones sociales, graves dificultades para mantener el orden público y una caída estrepitosa de la aprobación del gobierno del Presidente Sebastián Piñera-, La Moneda tuvo que dejar atrás su programa de gobierno original e ir adecuándolo para aplacar el descontento ciudadano. De hecho, el Ejecutivo ha tenido que potenciar la búsqueda de acuerdos con la oposición y ceder en la realización de un plebiscito para consultarle a la ciudadanía respecto a si quieren o no una nueva Constitución.

En este escenario, en la minuta de la Segpres, por ejemplo, se menciona que el proyecto de más larga tramitación (3.276 días) corresponde a la iniciativa que declara como imprescriptibles los delitos sexuales contra menores "presentado en el primer gobierno del Presidente Piñera (se presentó el 27 de mayo de 2010 y se despachó el 03 de julio de 2019)". Además, se indica que el "proyecto que reformó la Constitución para permitir el proceso constitucional tomó 3.076 días en ser despachado, sin embargo, desde el 18 de octubre transcurrieron 62 días hasta su aprobación total". De igual manera, la iniciativa que dejó sin efecto el alza del Transantiago fue despachada en un solo día.

Asimismo, la iniciativa de la estabilización de las tarifas de luz tardó solo cinco días en despacharse, mientras que el reajuste del sector público culminó su tramitación en una semana.

"El Congreso en su conjunto ha sesionado 40% más en comparación al año anterior, desde el 18 de octubre. Ello se logró agregando sesiones extraordinarias al funcionamiento del Congreso", se agrega en la minuta.

Respecto a la velocidad de la tramitación de los proyectos, el ministro Ward comentó que "la ciudadanía ha sido clara en manifestar cuáles son sus urgencias y, en virtud de eso, tanto la Cámara de Diputados como el Senado han legislado con premura iniciativas que responden a las prioridades de las personas, por ejemplo: el aumento de las pensiones para los beneficiarios del Pilar Solidario, la rebaja significativa en el precio de los medicamentos o el congelamiento de las tarifas en el transporte público y las cuentas de la luz". Y agregó: "Reitero nuestro agradecimiento a los parlamentarios que estuvieron a la altura del llamado que nos hizo la ciudadanía y que han entendido que es necesario el diálogo, el entendimiento y la unidad para sacar adelante leyes que mejoran trascendentalmente la calidad de vida de las personas".

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