El zoom a la crisis interna de Revolución Democrática

Catalina Pérez

Tras haber sufrido la pérdida de casi 10 mil militantes desde el 18 de octubre hasta la fecha, incluyendo a dos parlamentarios, en la colectividad hoy viven una crisis de la que aún no ven salida. Para esto, se creó una comisión política de expresidentes del partido y se está buscando implementar una "lista integrada" para las próximas elecciones internas de mayo. Sin embargo, hoy son pocos los que se perfilan para liderar a un partido en plena crisis.




Un complejo escenario interno se vive al interior de Revolución Democrática. Las renuncias de parlamentarios y militantes; la pérdida de fuerza electoral; y los distintos cuestionamientos a la directiva encabezada por la diputada Catalina Pérez; han marcado los últimos meses de la colectividad más grande del Frente Amplio.

Tras el 18 de octubre, el partido ha liderado la lista de las colectividades con más renuncias de militantes. De hecho, según datos oficiales del Servel, desde el 31 de octubre de 2019 (41.382) hasta el 31 de enero de 2021, el partido ha perdido casi 10 mil afiliados (hoy figuran con 31.476). Asimismo, el partido recibió un duro golpe durante las primarias de gobernadores del 29 de noviembre, en las que perdió la mayoría de sus apuestas frente a colectividades más pequeñas como Comunes y no logró que su carta más fuerte, el extimonel del partido, Sebastián Depolo, se impusiera en la Región Metropolitana.

Además, la colectividad sufrió la renuncia de dos de sus parlamentarios, Pablo Vidal y Natalia Castillo, así como también han registrado una baja constante en la participación en las consultas internas del partido. A todo esto también, el fin de semana se sumó una nueva polémica que trajo repercusiones al interior de la colectividad: la timonel fue llevada a la Comisión de Ética de la Cámara luego de compartir una foto en Instagram en la que se leía “en Chile la vida de un pobre no vale de nada. ¿Cómo quieren que no lo quememos todo?”

En ese contexto, en RD reconocen que hoy hay una crisis en la colectividad y la mayoría de los dardos apuntan a la directiva. En ese sentido, al interior del partido cuestionan una supuesta “falta de propuestas” por parte de la mesa, así como también una “nula” capacidad de autocrítica luego de cada tropiezo que enfrenta la colectividad. “Se necesista un cambio de rumbo o el partido puede desaparecer”, dice un dirigente de RD.

Para evitar eso, a fines de 2020 el consejo político de la colectividad abordó el escenario. En ese entonces, los miembros de la instancia discutieron si había margen para adelantar las elecciones internas del partido, las que ya estaban en acuerdo para realizar después de los comicios del 11 de abril. Sin embargo, la iniciativa -que fue vista como una “maniobra” para sacar a Pérez- no logró imponerse y, en cambio, la comisión y la mesa directiva alcanzaron una serie de acuerdos para enfrentar la crisis y la tensión interna.

El primero, sostienen en la colectividad, fue el compromiso de Pérez de plebiscitar una reforma de estatutos para que la próxima directiva de RD sea “integrada”. Es decir, que miembros de la disidencia puedan formar parte del grupo ejecutivo de la colectividad. Esto, dicen en RD, con el fin de evitar más renuncias de sus figuras y dejar atrás los conflictos en la interna.

Asimismo, otro de los acuerdos fue la creación de una comisión política en la que participaran los expresidentes y excoordinadores de la colectividad. El objetivo de esa instancia, dicen algunos de sus miembros, era enfrentar la crisis que cruza al partido y “abrir” el diálogo interno con el fin de poner a la colectividad a trabajar pos los comicios del 11 de abril

Según las mismas fuentes, la instancia ha sesionado todos los domingos desde principios de enero y en ella, además de extimoneles (o excoordinadores) como Depolo, Miguel Crispi, Rodrigo Echecopar y Pablo Paredes, también participa la actual presidenta, el jefe de la bancada de diputados, Giorgio Jackson y las directivas regionales.

Sin embargo, pese a que desde los distintos sectores del partido coinciden en que hoy se habría “superado” en parte las tensiones, en la colectividad aún apremia otra situación: hasta hoy no se perfila fuertemente ninguna carta para asumir el desafío de liderar a un partido en plena crisis y competir en las elecciones de mayo.

Por un lado, aún no hay claridad respecto de la situación de Pérez. Tras los distintos cuestionamientos por la forma en que ha dirigido la colectividad, en la directiva aseguran que hoy la parlamentaria no estaría buscando su reelección como timonel de RD, sino que enfocaría sus esfuerzos en mantener su cupo como diputada por Antofagasta. Pese a esto, cercanos a Pérez sostienen que aún no tiene ninguna definición tomada.

Entre quienes defienden el liderazgo de la parlamentaria mencionan que su periodo estuvo marcado por algunos de los desafíos políticos más difíciles desde el retorno a la democracia, como el estallido social y la pandemia. Además, sostienen que la legisladora aún mantiene el apoyo de la mayoría de las orgánicas de la colectividad y que RD ha logrado avanzar en su proceso de legalización en regiones.

“No han sido ni años ni meses sencillos para la política y nuestro partido no ha estado exento de legitimas diferencias internas. Hoy gracias a sus militantes el proyecto de RD ha logrado convocar a independientes y personas ajenas a la política partidaria a utilizar nuestra plataforma de cara al desafío de abril. Estamos llegando a comunas que la política había abandonado como Ollague, Hualpen, Tierra Amarilla; y dando la pelea en comunas emblemáticas como Ñuñoa o Viña del Mar. Acabamos de constituir el partido en La Araucanía y seguimos profundizando nuestra relación con la organización social”, sostiene Pérez.

Y agrega: “Todos los sectores del partido tenemos claro que el desafío es transformar Chile, y eso no va a cambiar mas allá de las diferencias que podamos expresar. Internamente, estamos llevando un debate sobre cómo seguir integrando todas las visiones que existen al interior de nuestra organización”.

En tanto, en el resto de la colectividad se menciona incipientemente a la figura de Sebastián Depolo, quien, aseguran las mismas fuentes, estaría “disponible” para el desafío. Sin embargo, el exjefe de campaña de Beatriz Sánchez habría transmitido que para él sería relevante lograr la integración de la directiva.

“Lo clave en un año tan importante como el 2021, donde se juega el futuro de las transformaciones que Chile está demandando y de nuestra propia relevancia política, es que lo enfrentemos con la máxima unidad interna, por eso reformar nuestra orgánica debe ser la prioridad para que superemos los problemas que son de público conocimiento”, asegura Depolo. Y agrega: “RD debe volver a proponer un horizonte de transformaciones y la única manera de hacerlo es buscando la máxima unidad tanto dentro del partido como con quienes apuntan en la misma dirección”.

Sin embargo, el excoordinador, sostienen en RD, tendría un punto en contra: el debilitado estado interno en el que quedó luego de perder las elecciones contra la candidata a la gobernación metropolitana de Comunes, Karina Oliva.

Por su parte, otro de los nombres que han surgido al interior de RD sería el del diputado Miguel Crispi. Sin embargo, según cercanos al parlamentario, hoy estaría enfocado en alcanzar su reelección como representante del distrito 12. El legislador, no obstante, no pudo ser contactado por este medio.

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