Gustavo Dudamel crea una “sinfonía virtual” para llevar la música a 100 ciudades

El director de orquesta Gustavo Dudamel y músicos de la Mahler Chamber Orchestra durante el ensayo para la grabación de Symphony.

El destacado director de orquesta venezolano presentó hoy en España el proyecto Symphony, una gran película de realidad inmersiva donde el público se siente parte de la orquesta. Recorrerá un centenar de urbes en 10 años y el plan es que pueda estar también en Latinoamérica.




Todo empezó hace cuatro años en la Fundación La Caixa de Barcelona. La idea era poder realizar un espectáculo artístico que llegara a la mayor cantidad de público y que fuera, coherentemente, itinerante. Finalmente se determinó que lo mejor era hacer una obra de realidad virtual de música clásica y que en ese entendido el más confiable profeta moderno era el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel (1981), conductor titular de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles.

El resultado se llama Symphony y fue anunciado hoy en España, a seis días de que la gira empiece este lunes precisamente en Barcelona, concretamente en el CosmoCaixa, museo científico perteneciente a la Fundación La Caixa. El plan es de largo aliento y contempla nada menos que un viaje por cien ciudades (en principio, de España y Portugal) durante los próximos 10 años. También se puede adelantar que Latinoamérica está en los planes del itinerario de Symphony, aunque aún no hay claridad en torno a las urbes específicas.

La pandemia quiso que este proyecto de realidad inmersiva haya debido dilatar su estreno desde abril a hoy, pero ya estando en marcha es probable que no lo pare nadie. Por lo pronto estará en Barcelona hasta el 8 de octubre y luego viajará a las ciudades de Santander y Valladolid para recalar en Madrid en Navidad.

Pero, ¿Qué es concretamente Symphony? Para empezar hay que decir que todo transcurre dentro de dos grandes salas de cien metros cuadrados cada una, comunicadas por un túnel con forma de acordeón, similar al de los trenes subterráneos. De esta manera, cada una de estas unidades se puede desplegar a lo largo, pero también en forma plegada, de manera perpendicular o en ángulos.

En términos generales se puede decir que cada unidad o carro despliega una película. La primera es tradicional y la segunda es en realidad virtual, en pantallas de 10 por tres metros. En la primera vemos a tres músicos que se desplazan en su entorno hacia un lugar que no conocemos: son la chelista catalana Rut Mateu, la intérprete colombiana de tuba Manuela Díaz y el flautista neoyorquino Daniel Egwurube. La primera camina cerca de la Costa Brava mediterránea al son de la música de Maurice Ravel inspirada en las habaneras de Cuba, la segunda le saca sonido a su tuba con un merengue en un pueblo cafetero, mientras que el tercero gusta del jazz de los clubes pequeños de Manhattan.

El proyecto Symphony se desarrollará durante 10 años y empieza su itinerancia por 100 ciudades del mundo este lunes en Barcelona.

Los tres quieren tocar en la Mahler Chamber Orchestra, la prestigiosa orquesta itinerante formada por músicos de diversas partes del mundo y que regularmente dirige Gustavo Dudamel. Es ahí cuando entramos a la segunda parte de Symphony: los espectadores se ponen sus cascos de realidad virtual y literalmente se sumergen en el torrente sanguíneo de la orquesta.

Esta es probablemente la gran experiencia de la obra: sentirse un músico más en una orquesta de categoría mundial dirigida por el maestro venezolano. Las cuerdas, maderas y bronces de la orquesta se mueven al lado, al frente y por detrás, al ritmo de tres obras: la Quinta sinfonía de Beethoven, la Primera sinfonía de Mahler y el Mambo de West Side Story de Leonard Bernstein.

En total, Symphony tiene una duración de 40 minutos aproximadamente, un tiempo bastante sobre el promedio de otras creaciones virtuales, donde lo normal es de 10 a 15 minutos. El director escénico y creador de la propuesta es el español Igor Cortadellas y el escenario escogido para la película es el Gran Liceo de Barcelona, uno de los teatros líricos más importantes del mundo.

El proyecto virtual tiene también su génesis en la Fundación Gustavo Dudamel, que busca facilitar la capacitación y el acceso a la cultura a las jóvenes generaciones. En este caso colaboró con la Fundación La Caixa, concentrando a más de 250 personas en el proyecto: hay 60 profesores de la Mahler Chamber Orchestra y 41 artistas de la Fundación Gustavo Dudamel. En total, representan a 22 países (Estados Unidos, Hong Kong, Japón, España, Noruega, Venezuela, Colombia, Corea, Suecia, Francia y Argentina) y, en términos generales, interpretan y difunden obras del gran repertorio clásico en busca de nuevas audiencias.

Pero, ¿Cuál es la palabra de Gustavo Dudamel, el protagonista de esta historia que mezcla tecnología y arte? Acá lo explica: “Cuando nos sentamos con mis amigos en la Fundación La Caixa para soñar sobre qué queríamos conseguir con este proyecto, vimos muy claro desde el principio que compartíamos tres creencias principales: que la música puede transcender nuestras diferencias, propiciar el empoderamiento individual y promover la integración social. Este proyecto es una encarnación perfecta de aquellos valores compartidos, una exposición móvil que ofrecerá a decenas de miles de personas acceso a la música sinfónica y —espero— suscitará una mayor apreciación de esta forma de arte. También deseo que enriquezca e inspire a las personas que estuvieron implicadas en la preparación e interpretación de esta maravillosa, y un poco alocada, producción”.

El director Gustavo Dudamel sentado en una butaca y con un casco virtual mientras contempla Symphony.

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