Huracán: La noche de los colmillos largos y las delaciones entre los imputados por la implantación a Héctor Llaitul

Llaitul

Héctor Llaitul en la comisión investigadora de la Operación Huracán. Foto: Mario Téllez

Mientras algunos testimonios apuntan al rol que habría tenido el capitán Osses en esta maniobra y a las dudas respecto de si actuó por iniciativa propia o recibió órdenes; otros circunscriben el "hallazgo" del whatsapp cuestionado a Smith y a Labocar. Lo que está claro es que hay una guerra desatada entre los involucrados de mayor y menor rango y que la estrategia imperante hoy es de sálvese quien pueda.




"El día 1 de febrero de 2018, el ex General Director (Bruno Villalobos) vino a la Zona con el General (Julio) Pineda y fuimos citados a la Escuela de Formación Temuco, nos reunió a todo el personal, estando ahí también el Mayor (Patricio) Marín, el Capitán (Leonardo) Osses y el Profesor (Alex) Smith, ya que estábamos involucrados en el tema de Huracán. Ahí el ex General Director preguntó si le estábamos mintiendo, preguntándonos si teníamos que ver con el supuesto montaje y nadie dijo nada, diciéndole después a Marín y Osses que él confiaba en ellos y no los dejaría botados, a nadie y tampoco al Profesor Smith", relata en su declaración el otrora sargento primero del Laboratorio de Criminalística de Carabineros, Marvin Marín Maluenda.

Días después del encuentro, todos los participantes de la Unidad de Inteligencia Operativa Especial de La Araucanía presentes en aquella cita fueron dados de baja y el mutismo acerca de la manipulación de pruebas en la causa, que está siendo investigada por el Ministerio Público, dio paso a una serie de revelaciones contradictorias respecto de qué ocurrió el 23 de septiembre de 2017 cuando, supuestamente, fueron encontrados mensajes incriminatorios en el teléfono del ex líder de la CAM, Héctor Llaitul en un formato de archivo plano TXT.

Mientras algunos testimonios apuntan al rol que habría tenido el capitán Osses en esta maniobra y a las dudas respecto de si actuó por iniciativa propia o recibió órdenes; otros circunscriben el "hallazgo" del whatsapp cuestionado a Smith y a Labocar. Lo que está claro es que hay una guerra desatada entre los involucrados de mayor y menor rango y que la estrategia imperante hoy es de sálvese quien pueda, táctica que incluiría a los generales involucrados. El tiempo de los colmillos largos por Operación Huracán ya se inició.

La sospecha sobre Osses

En febrero de este año, Ciper publicó un reportaje en que se consignaba que la noche del operativo en que se recolectaron las pruebas que fueron usadas para la formalización de ocho comuneros mapuche el 24 de septiembre, Osses le envió Smith un email que incluía un archivo adjunto con el nombre Llaitul.txt en que figuraban los mensajes que implicaban directamente al líder mapuche.

Pues bien, Marín Maluenda detalla, en uno de sus testimonios como imputado, que conversó sobre la situación que afectaba a la Unidad con el cabo de carabineros, Héctor Olave, quien también estuvo presente la jornada de la crisis. "El día 23 de septiembre, luego de los allanamientos, Olave se encontraba en clases de la Universidad y el Capitán Osses lo llamó por teléfono diciéndole que se recogiera al cuartel de la U.I.E.O una vez que Olave estaba allá, cerca de las 18:00 horas, tomó contacto con Osses y éste le preguntó si recordaba el archivo de nombre "Llaitul" y le pidió a Olave que se lo enviara de manera urgente, enviándole éste a través de su teléfono el archivo, no me dijo si por correo electrónico a alguna aplicación, pues él ya lo tenía almacenado en su teléfono, ya que en una oportunidad anterior, Osses le había pedido que se lo enviara a través de WhatsApp Web. Días después volví a hablar con Olave a través del teléfono, pero éste me dijo que había desistido de declarar".

"Desprendo que la implantación del mensaje como lo señala el peritaje de la PDI fue cerca de las 20:00 horas", consigna Marín que agrega que en algún momento Osses debió tomar el aparato para "implantar los mensajes".

Sobre su propio rol en el entuerto, asegura que "solo confeccionamos el informe, cortando y pegando información que Osses señalaba que era importante" y agrega que "Osses estaba efectuando una revisión de un teléfono, fue cuando encontró el archivo que supuestamente serviría para el control de detención del día siguiente". También asegura que Osses era en extremo cercano al General Blu.

Este vínculo también es destacado en su intervención judicial por Marco Sanhueza Córdova quien recalca que el "el General Blu tenía conocimiento de toda esta operación. Además, el Capitán Osses, siempre se jactó del poder que tenían al estar amparados por ese General".

Acota que a su juicio, la privacidad con la que actuaba el equipo de Osses se vinculaba directamente a que éste pudiera realizar "las implantaciones de archivos TXT, los que luego fueron hallados por personal del Labocar. Debo hacer presente que según las pericias realizadas por personal de la PDI. establecieron que los días 23 y 24 de Septiembre del año 2017, se efectuaron las implantaciones, y respecto a lo mismo, debo señalar que estas fueron realizadas en horarios en los cuales las especies estuvieron en poder de este Capitán, ya que estos concuerdan con los lapsos de tiempo en los cuales se encontraba solo en la sala de reuniones de la UIOE Temuco".

Añade, en esta línea, que Osses también estuvo involucrado en la implantación de pruebas en el caso armas en Iquique. Osses, en tanto, ha mantenido la versión que no hubo alteración de la evidencia y ante la Fiscalía y públicamente ha asegurado que los mensajes encontrados fueron extraídos mediante el procedimiento Antorcha.

Las otras tesis

Enrique Vásquez, uno de los persecutores que estuvo presente la noche en que se habrían manipulado las pruebas, da matices respecto de las declaraciones de los cabos de Labocar. Asegura que no fue Osses quien encontró los textos en el fono de Llaitul, ya que, argumenta, él estaba con el capitán cuando fueron descubiertos los archivos. "Recuerdo que nosotros con (Carlos) Cornejo estábamos con Osses cuando encontraron la conversación y no fue Osses quien hizo el hallazgo".

Agrega que él vio el supuesto diálogo de Llaitul en una Tablet que le mostró Smith.

En esta versión coincide el fiscal Carlos Cornejo, quien asegura que la lectura de los mensajes la realizó Smith desde un tableta o aparato con que se extraía información.

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