La crisis del laborismo en Reino Unido: partido sufre histórica derrota en bastión del norte obrero de Inglaterra

El primer ministro británico, Boris Johnson, habla con una figura inflable que lo representa al fondo, en Hartlepool. Foto: Reuters

La circunscripción de Hartlepool cambió de bando y votó a un diputado conservador por primera vez en 62 años.




El laborismo británico sufrió una humillante derrota electoral en Hartlepool, en el norte obrero de Inglaterra, luego que la circunscripción -que se encuentra en el corazón del partido- eligiera a un diputado conservador por primera vez en 62 años. Los conservadores obtuvieron 15.529 votos y los laboristas 8.589, según los resultados oficiales de la elección que se llevó a cabo el jueves y que era la única donde elegía a un parlamentario.

El jueves los ingleses tenían que elegir aproximadamente 5.000 escaños y 145 consejos municipales, donde los conservadores defendían sus puestos en la mayoría de ellos. También hubo elecciones para 13 alcaldes y 39 comisionados de policía y delitos. Hasta ahora el conteo le está dando un liderazgo al Partido Conservador. Los primeros resultados en las elecciones del consejo en toda Inglaterra sugieren que el Partido Laborista estaba en retirada de manera generalizada.

Los resultados preliminares, consignados por The Financial Times, señalan que 25 de los 143 consejos ingleses habían declarado sus resultados, con los conservadores obteniendo una ganancia neta de 80 escaños en las autoridades locales, mientras que el laborismo perdían 85.

Tras conocer los resultados, el primer ministro conservador Boris Johnson prometió entregar “vacunas, vacunas, vacunas y trabajos, trabajos, trabajos” mientras elogiaba la victoria de los tories en las elecciones parciales en Hartlepool. Johnson aprovechó la oportunidad y viajó a la circunscripción y se dirigió a la prensa mientras estaba de pie frente a un modelo inflable de él mismo de nueve metros de alto erigido por empresarios locales.

El primer ministro británico, Boris Johnson, posa para los fotógrafos con Jill Mortimer, la candidata ganadora del Partido Conservador de las elecciones parciales de Hartlepool. Foto: AP

“Lo que ha sucedido es que pueden ver que cumplimos con el Brexit y, hasta cierto punto, pueden ver que cumplimos con eso”, dijo Johnson. Casi el 70% de los votantes respaldaron la opción de abandonar la Unión Europea en Hartlepool en el referendo de 2016.

El líder laborista Keir Starmer reconoció de antemano que sería una “prueba” difícil. Pero la pérdida de Hartlepool, indicó The Guardian, lo deja enfrentando enormes interrogantes sobre la dirección futura de su partido, ya que con más frecuencia los partidarios de toda la vida de la colectividad están votando por los conservadores de Johnson. El dirigente laborista recibió críticas desde la extrema izquierda laborista y blairista.

En ese sentido, indicó el laborista Andrew Adonis en una columna en el diario The Times, “el problema de los laboristas es que han tenido líderes débiles o terribles desde que Tony Blair se retiró hace 14 años, y hasta que consigan un líder elegible seguirán perdiendo elecciones”. “La causa fundamental del malestar laborista en todo el país es la ausencia de un líder laborista de confianza para ofrecer un mejor futuro económico que satisfaga las aspiraciones populares, una preocupación especialmente crítica en las ciudades del norte a las que les ha ido tan mal en los últimos años en términos de empleo, servicios públicos, educación y perspectivas para los jóvenes”, añadió.

El secretario en la sombra para las comunidades y el gobierno local, Steve Reed señaló que el laborismo “todavía no estaba cambiando lo suficientemente rápido” para recuperar el apoyo de los votantes. En declaraciones al programa Good Morning Britain, de ITV, dijo que había sido “una noche muy difícil y decepcionante”. Los problemas del partido “son muy, muy profundos”, dijo Reed, y agregó: “Siempre iba a tomar más de un año, dada la ruptura de la confianza entre el Partido Laborista y mucha gente en todo el país”.

El líder del Partido Laborista, Keir Starmer, y su pareja Victoria caminan hasta su colegio electoral para emitir su voto en los comicios locales en Londres, el jueves. Foto: AFP

A juicio de Daniel Finkelstein, exconsejero de Downing Street y actual columnista de The Times, la derrota en Hartlepool “subraya la forma en que el mapa político británico ha ido cambiando y sugiere que este cambio es más profundo que un fenómeno”, escribió en el periódico londinense. “Después de la derrota de 2019, el Partido Laborista comenzó a debatir si había perdido sus escaños en la Muralla Roja (en el norte y tierras medias de Inglaterra) debido al exlíder laborista Jeremy Corbyn o debido al Brexit. El resultado de Hartlepool muestra que se trataba de más que cualquiera de esas cosas. Durante al menos 15 años, el laborismo ha estado perdiendo el apoyo de la clase trabajadora que se ha ido hacia los conservadores, mientras atrae el apoyo urbano más joven. Brexit y Corbyn son tanto síntomas de este cambio como sus causas”, indicó.

Peter Mandelson, quien ocupó el escaño de Hartlepool para el Partido Laborista de 1992 a 2004, dijo que estaba “bastante destrozado” por el resultado, pero también sintió “una leve furia de lo que hemos estado haciendo los últimos 10 años en el Partido Laborista a nivel nacional y local nos ha llevado a este resultado”.

El político conversó con el programa Today de BBC Radio 4: “Quiero recordarle al partido que no hemos ganado una elección general en 16 años. Hemos perdido las últimas cuatro, siendo 2019 una catástrofe, las últimas 11 elecciones generales nos dicen: perder, perder, perder, perder, Blair, Blair, Blair, perder, perder, perder, perder. Necesitamos, por una vez en este partido, aprender las lecciones de esas victorias, así como de esas derrotas, y espero mucho que cuando Keir y sus colegas en el gabinete en la sombra digan que esto significará que tenemos que cambiar de dirección en realidad lo digan en serio”, advirtió.

La ministra princial de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Nicola Sturgeon, hace un gesto a su llegada al centro de conteo en el Emirates Arena en Glasgow. Foto: AFP

Panorama en Escocia

Al igual que Gales, Escocia tenía que elegir el jueves a los miembros del Parlamento. Aún no se cuentan todos los votos y hasta ahora el Partido Nacional Escocés (SNP) ganó un escaño clave del laborismo, que es East Lothian. Según indicó la cadena BBC, ningún otro escaño ha cambiado de manos hasta ahora, y el SNP continuaba aferrándose a otros 13 escaños y los liberales demócratas a dos.

Estaban en juego un total de 48 escaños y se indicó que la participación ha sido mucho mayor de lo anticipado en muchas áreas. El profesor y experto en encuestas, Sir John Curtice, dijo a la BBC que el resultado de East Lothian sugería que el SNP todavía tenía la posibilidad de ganar una mayoría, pero eso dependería mucho de que el partido replicara ese resultado en otros escaños marginales clave sin perder ninguno de los que ya tiene.

El SNP ha ganado todas las elecciones al Parlamento escocés desde 2007. La campaña electoral estuvo enfocada en si debería haber otro referendo sobre la independencia de Escocia. El SNP ya ha dicho que quiere realizar una votación una vez que termine la pandemia de Covid-19, si logran una mayoría.

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