La molesta espina que separa a Jadue del Frente Amplio y el laberinto presidencial pendiente

Que el alcalde y aspirante presidencial comunista criticara que el pacto constituyente del 15 de noviembre fue "un mal acuerdo", diciendo que era "bastante parecido a la salida pactada de la dictadura" revolvió a las filas frenteamplistas. Aunque no quieren confrontarlo, el episodio instala dudas de cómo el sector unirá fuerzas para no ir más dividido de la cuenta a la elección de convencionales y para qué decir de la presidencial: en el bloque esperan que Beatriz Sánchez sincere si será o no candidata después del plebiscito.


“Porque era un mal acuerdo” dijo al volver antenoche sobre la ahora ya vieja polémica de por qué el Partido Comunista no firmó el pacto del 15 de noviembre que habilitó el plebiscito de octubre. Pero cuando siguió, diciendo que “cómo el PC podría haber firmado, y esto era bastante parecido a la salida pactada de la dictadura, sin paridad de género; no existían los pueblos originarios”, hubo frenteamplistas que estaban mirando Tolerancia Cero que se aguantaron las ganas de criticarle o discutirle el punto por redes sociales. Salvo la diputada de Revolución Democrática Natalia Castillo, que sin nombrarlo escribió “Linda tu forma de pedir UNIDAD...”

La reacción inmediata en el resto del arco opositor apuntó a la misma fuente de molestia que el Frente Amplio ha preferido masticar en silencio para no alimentar una pugna con el PC: que Jadue, el aspirante presidencial del sector que corre con ventaja, no ciñó sus palabras a lo que realmente pasó en noviembre. “Cosas falsas dijo @danieljadue en #Tolerancia0 La paridad no fue una exigencia del PC”, reclamó por Twitter el DC Matías Walker, remarcando que “los escaños reservados para pueblos originarios también fue posterior al acuerdo del 15 de noviembre y fue una propuesta de alcaldes mapuche, la indicación fue trabajada por @MiguelCrispiS” (diputado RD).

Ni esa noche ni hasta hoy, incluso hechas las consultas por este asunto, el FA ha querido salir a criticar a Jadue entrecomillas. Pero varias voces sinceran incomodidad y leen que al instalar esa zanja entre quienes firmaron y no firmaron el pacto, el PC quiere seguir diferenciándose de ellos y ganar puntos en la pugna por “cuál es la fuerza de izquierda transformadora”. Esa noche, además, el alcalde insistió en que la disyuntiva de avalar o no ese acuerdo incidió en la división y salida de fuerzas del bloque frenteamplista.

Dos días después, la diputada Castillo explica que “cuando se pide unidad, hay que buscar puntos que nos unen y no que nos separen. En el momento del acuerdo hubo diferencias tácticas y que se resolvieron. Hoy también estamos todos en el mismo barco de lograr una mayoría el 25 de octubre, y lo que estimo más importante y definitorio es poder disputar esos 2/3 para garantizar derechos sociales en la constituyente”.

Y recalca que “defiendo que hayamos estado disponibles a la firma de ese acuerdo porque creemos que fue de la mayor relevancia para darle una vía institucional al cambio constitucional. Hoy lo más importante es buscar esos puntos comunes con todos los partidos de la centroizquierda. Nuestra responsabilidad con el país es mucho más importante que estarnos apuntando con el dedo”.

La presidenta de RD, diputada Catalina Pérez, lo ve de este modo: “Me parece natural que quienes no fueron parte de la operativización del proceso constituyente, conseguido por el pueblo movilizado, tengan una mirada crítica, es legítimo. Celebro que pese a esas diferencias estemos todos empujando juntos el apruebo en el plebiscito que el acuerdo asegura”.

El hito del acuerdo del 15/N no es un adorno para el FA porque con ese discurso -observan algunos- Jadue le habla a una porción del electorado que recoge el malestar de quienes entonces criticaron una “cocina” política y que al calor de ese ardiente noviembre provocaron funas contra Beatriz Sánchez y el diputado Gabriel Boric.

Y todo esto cae justo cuando la derecha lleva monopolizando la agenda por más de una semana (gracias a las reyertas entre Joaquín Lavín y Evelyn Matthei, y la resurrección de Pablo Longueira), proceso en que el FA advierte que sus adversarios harán lo posible para llegar unidos bajo una sola lista de candidatos las convencionales. Eso, si es que Chile Vamos logra abrochar algo con José Antonio Kast, quien ya pidió a los suyos “un voto de confianza” para negociar.

Ante eso, el panorama opositor es alarmante o al menos inquietante, porque si dicha elección fuese este domingo, y en el borrador en que está hasta ahora todo, el sector estaría yendo dividido en 4 ó 5 listas: en una la DC, en otra Convergencia Progresista (PS- PPD-PR), en otra el PC con el FRVS, en otra el FA y una última con independientes. En la ex Concertación y en el FA sinceran que aún no entran a conversar cómo podrán confluir (antes está la urgencia municipal), pero que el ideal que buscan es poder llegar con no más de dos listas. Lo contrario sería “regalarle la convencional a la derecha”.

Castillo afirma que “si no nos ponemos de acuerdo, la derecha puede ganar la constituyente. Ya habrá tiempo en ponernos de acuerdo en candidaturas presidenciales y programas”.

Así, la piedra que parece haber instalado Jadue pone una interrogante de cómo se podrá llegar a un piso común a la elección de convencionales, pero además revuelve la duda obvia: cómo harán eso pensando en la presidencial. En el FA y en RD en especial insisten en que no están apurados ni presionados por zanjar su nominación solo porque el comunista esté ganando cuerpos de distancia en las encuestas, pero todo este menú vuelve a poner la mira sobre la gran incógnita de cuándo Beatriz Sánchez sincerará de una vez si será o no candidata presidencial de nuevo.

En el bloque porfían que no hay un deadline establecido ni tampoco una promesa de la periodista. Pero en RD y el PL tienden a coincidir que esto no podría aguantar más allá del referéndum del 25 de octubre, y que con éste se cerrará un ciclo que hará insoslayable definir esta pregunta. Incluso hay parlamentarios que creen que Jadue “ha crecido en el contexto del silencio” de Sánchez, otros sostienen que esperaban esa respuesta hace meses, pero otros hacen ver que por algo ella ha tomado un papel más animado en esta campaña por el “Apruebo”.

Pero la diputada Pérez hace ver que “tenemos tremendos liderazgos y pocas ansiedades. Bienvenidas las alternativas; en el Frente Amplio tendremos la propia”.

Castillo sí cree que el 25/O es algo parecido a un plazo. “Como dice el dicho, matemos los piojos de a uno. Ahora estamos enfocados en la constituyente, pero al día siguiente del plebiscito hay que pensar en el siguiente paso: definir un programa, candidaturas presidenciales, que todas las flores florezcan, y evaluaremos los pactos de unidad, de primera o segunda vuelta, o lo que sea necesario”.

Dicho eso, es justo el plebiscito lo que ha arrojado síntomas de esta competencia no declarada entre el PC y el FA. Hace algunas semanas los comunistas hicieron saber su malestar con que los frenteamplistas estén encumbrando a Sánchez como rostro de la campaña; su argumento era que deberían mostrarse todos los candidatos del sector por igual, leáse, compartir esa testera con Jadue.

Y eso mismo lleva a otra duda que tendrá que ir despejándose con el correr de las semanas venideras. La noche del 25 de octubre, observan algunos, será decidor quién se queda mediáticamente hablando con la paternidad del “Apruebo” (Sánchez, Jadue u otros, o ninguno o muchos), cuando en el sector siguen habiendo varios comandos y no uno.

La incógnita respecto a la unidad que pueda construir la oposición para la constituyente, convienen además en el FA, será un indicativo de la voluntad política de no llegar divididos a la presidencial. Pero para eso falta mucho, y hechas las consultas a varios nombres de RD y el PL, no hay un solo criterio todavía. A unos y unas no les espanta la tesis de que -como dicen algunos en la órbita ex concertacionista- se haga una primaria entre el FA, el PS, el PPD y el PR (hay dudas sobre si incluir o no a la DC acá), pero sin el PC, para llegar a competir “uno a uno” con Jadue en primera vuelta.

Pero otros sencillamente no conciben ir a una primaria que los amarre conceptualmente con la ex Concertación. Otros no se cierran a nada. Pero de que el FA debe tener candidata o candidato, de todas maneras, insisten varios. Por todo esto y más, de momento el sentir del bloque es no confrontar a Jadue a campo abierto. Aunque también asumen, no pueden apurar negociaciones para la convención porque en ese ámbito “todo está políticamente suspendido hasta el plebiscito”.

Como sea, en el bloque también reconocen que aunque tienen buenas redes con el PC en el Congreso, no tienen mucha llegada directa con Jadue. Dicen que el diputado RD Giorgio Jackson ha tratado con él y que también lo conocen la diputada Maite Orisini y el diputado Jorge Brito.

Lo último: por todo esto, en parte, es que en el FA todavía digieren el mal rato que pasaron hace un par de fines de semana, cuando un grupo de parlamentarios declaró que llevarían candidato a primera vuelta, saltándose primarias, punto en el que echaron marcha atrás al día siguiente.

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