Las frases que improvisó el Presidente en el discurso en que pidió perdón

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El Presidente puso mucho de su cosecha en la intervención de ayer en la que, junto con pedir perdón, detalló una serie de medidas para hacer frente a las manifestaciones sociales. En tanto, hoy se reunió con un grupo de intelectuales para escuchar opiniones sobre la situación del país: acudieron a La Moneda el exministro José Antonio Viera-Gallo; el rector de la UDP, Carlos Peña; el exdirector del CEP Arturo Fontaine y el psiquiatra Ricardo Capponi.




Ya iban cinco minutos del discurso del Presidente Sebastián Piñera anoche, cuando dejó de mirar el documento que descansaba sobre el podio y -marcadamente- improvisó.

"Frente a las legítimas necesidades y demandas sociales de la ciudadanía, hemos escuchado con mucha atención y con mucha humildad, porque nos han entregado un mensaje muy potente", dijo. Lejos de estar en el escrito que tenía ante sus ojos, Piñera -en uno de los momentos clave de su intervención en que anunció un paquete de medidas para hacer frente a las manifestaciones sociales - puso mucho de su cosecha, e hizo hincapié en varios conceptos que inicialmente no estaban contemplados. En este caso, toda la última parte -marcada con cursivas- fue algo propio del Mandatario.

Desde La Moneda remarcan hoy que en la intervención de anoche se plasmó el giro en el discurso del Gobierno desde uno radicado sobre todo en la seguridad y orden público, a uno que aborda los temas de fondo que se han ido posicionando en la medida en que el estallido que se vivió el pasado fin de semana ha dado lugar a grandes manifestaciones de carácter pacífico. Desde que la crisis se abrió el viernes pasado, en Palacio hubo un debate sobre el eje discursivo que debía primar: mientras el ministro del Interior, Andrés Chadwick, y la vocera Cecilia Pérez habrían apoyado uno que enfatizaba el tema de la seguridad, el titular de la Segpres, Gonzalo Blumel, y el jefe de la Secom, Jorge Selume, habrían empujado uno radicado en el fondo de las protestas. En Palacio afirmaban hoy que, en la medida en que la situación ha ido mejorando, ha sido posible plantear la otra agenda. En esa línea, hoy el Mandatario recibió a un grupo de analistas para recibir distintas miradas sobre el país.

Pero no sólo en ese momento de la intervención de anoche se vio a Piñera improvisar.

"Es verdad que los problemas no se han producido en los últimos días, se venían acumulando hace décadas, pero es verdad, también, que los distintos gobiernos no fueron o no fuimos capaces de reconocer esta situación en toda su magnitud", agregó a continuación. En este punto, Piñera hizo hincapié -improvisando otra vez- en dos conceptos de los que la centroderecha nunca ha sido cercana. "Esta situación de inequidad, de abusos, que ha significado una expresión genuina auténtica de millones y millones de chilenos. Reconozco esta falta de visión y les pido perdón a mis compatriotas", dijo el Presidente.

Luego vino el parafraseo al poeta Mario Benedetti -"Cuando creíamos tener todas las respuestas, de pronto nos cambiaron todas las preguntas"-, tras lo cual volvió a despegar los ojos del discurso.

"Hoy día todos vamos a tener que cambiar nuestra forma de actuar y nuestras prioridades para enfrentar esta demanda tan legítima de nuestros compatriotas. Pero todo problema significa también una oportunidad. Llegó el momento de recuperar el tiempo perdido, acelerar el ritmo y pasar a la acción, y con urgencia, en el campo de las soluciones", planteó.

Según afirmaron hoy dos altas fuentes de Palacio, el propio Mandatario llegó a la convicción personal de que era necesario hacer un mea culpa. Un gesto que -agregaron las mismas fuentes- venía del día anterior, cuando dijo "sé que he hablado duro...", en referencia a su criticada intervención de la noche del domingo, cuando señaló: "Estamos en guerra".

Fontaine, Peña y Capponi en cita con el Presidente

En tanto hoy, en una reunión que duró un poco más de una hora, Piñera se reunió con cuatro intelectuales y analistas para abordar la crisis que vive el país. Se trató de una cita que se había mantenido en estricta reserva y que se comenzó a planificar ayer en horas de la mañana, y que incluyó al exministro José Antonio Viera-Gallo, el rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, el exdirector del CEP, Arturo Fontaine, y el psiquiatra Ricardo Capponi.

El Presidente Piñera escuchó y realizó pocos comentarios. Eso comentaron hoy, en La Moneda, al menos dos de los asistentes a la cita, quienes fueron convocados entre ayer y hoy para compartir el diagnóstico y hacer un análisis de las manifestaciones sociales que han derivado de la crisis que estalló el pasado viernes.

Según informaron en Palacio, esta invitación sería la primera de muchas conversaciones que Piñera convocará en un proceso de "diálogo y escucha". Las mismas fuentes agregan que el Mandatario ya ha sostenido reuniones con personas de distintos perfiles, por ejemplo, con el ex director del Hogar de Cristo, Benito Baranda.

Luego de la reunión con el Presidente, varios de los citados comentaron que éste escuchó y anotó en su cuaderno varios de los análisis que se hicieron, pero que no realizó muchos comentarios.

"El Presidente nos invitó para que le diéramos nuestra opinión sobre cómo estamos viendo la situación del país, cuáles son las medidas que se pueden seguir tomando. Obviamente las cuatro personas no pensamos lo mismo pero todos lo hicimos en un espíritu de colaboración", comentó a la salida Viera-Gallo, quien fue citado hoy en la mañana a La Moneda por la secretaria del Mandatario. El exministro señaló que le pidió a Piñera que "en el momento que fuera oportuno, ojalá lo más pronto posible, se levantara el estado de emergencia y el toque de queda".

Por su parte, Fontaine comentó, sobre las medidas anunciadas ayer, que "son positivas pero lo principal es restablecer el orden público, sino nada que venga del Estado después cobra sentido y en este momento está fallando el Estado".

Fuentes de La Moneda señalan que en los próximos días se realizarán más de estas conversaciones con expertos, intelectuales, ciudadanos y políticos. De hecho, agregan, podrían ser citados miembros de los partidos de oposición que no sean parlamentarios, mientras esta tarde están convocados los timoneles del oficialismo a una nueva reunión con Piñera.

Viera-Gallo -casado con María Teresa Chadwick, prima del Presidente, y quien fue sondeado por Piñera para seguir en su cargo de embajador en Argentina tras el cambio de gobierno- detalló su postura con La Tercera PM.

¿Cree que el gobierno ha sido errático?

-Diría más bien que ha sido lento por la sorpresa de lo que ha ocurrido. O sea, que haya movimientos de protesta, siempre ha habido, que haya este grado de violencia el viernes eso evidentemente a cualquier gobierno lo descoloca.

¿Y en qué ha sido lento?

Ha sido lento en empatizar el sentido masivo de mucha gente. Y es muy difícil para cualquier gobierno equilibrar mantención del orden, que es indispensable con empatizar con cambios. Sobre todo cuando esos cambios que se piden, no están en el ADN de las fuerzas políticas que lo respaldan.

¿Levantar el toque de queda fue pedido por algunos en la reunión?

Varios de nosotros le planteamos eso.

¿Y qué dijo el Presidente?

No, él tomó nota. Dio sus opiniones pero no soy quién para revelarlas.

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