Las razones que llevaron a EE.UU. a retirar a su espía de más alto nivel del Kremlin en 2017

US extracted spy from Putin's Kremlin: reports

Según CNN y The New York Times, la decisión se tomó debido a la creciente preocupación sobre el mal manejo de la información de inteligencia clasificada por parte de la administración de Trump.




En una misión ultrasecreta, Estados Unidos sacó en 2017 a su espía de más alto rango en Rusia, según revelaron CNN y The New York Times. El retiro del agente de la Agencia Central de Inteligencia se habría dado, en parte, por la creciente preocupación sobre el mal manejo de la información de inteligencia clasificada por parte de la administración del Presidente Donald Trump, lo que podría haber contribuido a dejar al descubierto a esta fuente.

La CIA reclutó hace décadas a un funcionario ruso de nivel medio, cuya identidad no ha sido revelada, pero que medios rusos identificaron como Oleg Smolenkov, un asesor del mayor consejero de Putin en política exterior, Yuri Ushakov.

Sin embargo, con el paso de los años, su posición al interior del Kremlin comenzó a avanzar rápidamente y llegó a ser considerado como la fuente de más alto nivel para EE.UU., en la cima de la infraestructura de seguridad nacional, según indicó a CNN una fuente familiarizada con el asunto y un ex alto funcionario de inteligencia. De hecho, según esas mismas fuentes, el rango del espía era tal que incluso proveía a la CIA imágenes de documentos del escritorio del Presidente ruso, Vladimir Putin, y tenía acceso a la toma de decisiones de alto nivel en Moscú.

El peligro del espía: la interferencia rusa en las elecciones de EE.UU. de 2016

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Trump y Putin en una conferencia de prensa durante la cumbre de Helsinki, en julio.[/caption]

Según detalla The New York Times, cuando los funcionarios estadounidenses comenzaron a darse cuenta de que Rusia estaba tratando de sabotear las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, el informante se convirtió en uno de los activos más importantes y altamente protegidos de la CIA. Pero cuando los funcionarios de inteligencia revelaron la gravedad de la interferencia electoral de Moscú con detalles inusuales, señalando que habría sido el propio Putin quien supuestamente la ordenó, los medios comenzaron a informar detalles sobre las fuentes de la CIA en el Kremlin. Esto supuso un peligro para el espía y por eso los funcionarios de inteligencia, a fines de 2016, tomaron la decisión de sacarlo de Rusia.

Pero la situación se volvió más compleja, puesto que el informante se negó a acceder a la petición de la CIA, aludiendo a preocupaciones familiares. Meses después la agencia volvió a presionar y el agente aceptó. Hoy se desconoce su paradero.

Las revelaciones de Trump a Putin

La decisión de presionar nuevamente por la extracción del espía desde Rusia se dio poco después de una reunión que Trump sostuvo con el canciller ruso, Serguei Lavrov, y su entonces embajador en Washington, Serguei Kislyak, en mayo de 2017. En la cita, realizada en la Oficina Oval, el inquilino de la Casa Blanca compartió información de inteligencia que Israel había entregado a EE.UU. sobre el Estado Islámico en Siria.

Pese a que la revelación de Trump a los funcionarios rusos no concernía directamente al espía, los funcionarios de inteligencia decidieron retomar las discusiones sobre el riesgo potencial de exposición del informante. En ese momento, según detalla CNN, el entonces director de la CIA, Mike Pompeo, dijo a otros altos funcionarios de la administración de Trump que estaba fluyendo demasiada información.

El gobierno de Trump desmintió ayer a los medios que revelaron la historia. El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, quien era director de la CIA en 2017, señaló que "esa información es materialmente imprecisa". "Como exdirector de la CIA, no suelo hablar de cosas como esta. Solo cuando la información es tan atroz que puede crear un enorme riesgo para EE.UU.", añadió.

Otros funcionarios estadounidenses insistieron en que el escrutinio mediático de las fuentes de la agencia fue el impulso para la extracción.

Moscú, en tanto, le bajó el perfil a la situación y el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, dijo que el hombre había trabajado en el Kremlin, pero que había sido despedido y no tenía contacto directo con el líder ruso. Además, calificó la información como de "novela".

Las implicancias de la extracción de un activo ruso de alto nivel supondrían dejar a Estados Unidos sin una de sus fuentes clave para información detallada sobre el funcionamiento interno del Kremlin. Las tensiones entre ambos países van en aumento y la inteligencia de Estados Unidos considera que Rusia es una de las dos mayores amenazas para la seguridad nacional, además de China.

"El impacto sería enorme, porque es muy difícil desarrollar fuentes como esa en Rusia, porque la vigilancia y la seguridad son muy estrictas", dijo un ex alto funcionario de inteligencia a CNN.

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