Las tensas 72 horas previas del Festival de Viña: el nervio de los artistas, la preparación de los animadores y la seguridad en los cerros

Quinta Noche Festival de Viña

Los animadores María Luisa Godoy y Martín Cárcamo en Viña 2019. FOTO:RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO

A tres días del inicio del evento este domingo 23 en la Quinta Vergara, sus organizadores ajustan todos los detalles para evitar cualquier desborde en la cita como consecuencia del estallido social. Se reforzará la seguridad de los artistas, se evitará en las entrevistas abordar aspectos más “frívolos” del Festival y se han revisado los cerros aledaños al recinto. También han existido llamados a marchas.


Con el estallido social como telón de fondo, la edición 2020 del Festival de Viña entra en tierra derecha: parte este domingo 23 con Ricky Martin, Stefan Kramer y Pedro Capó. Eso sí, su antesala ha sido completamente distinta a la de otras ediciones.

Aquí, el paso a paso de la previa de una fiesta que esta vez todos presumen como "especial".

*Animadores preparándose para un Viña "distinto"

La pareja a cargo de decir "buenas noches, Quinta Vergara" ya cuenta más de un mes sin aparecer al aire en TV, concentrados en la preparación de lo que será un certamen cruzado por la agenda nacional. Mientras Martín Cárcamo dejó Bienvenidos, de Canal 13, el 24 de diciembre, María Luisa Godoy hizo lo propio en Buenos días a todos, de TVN, el 3 de enero.

Aunque los ensayos y preparativos partieron antes, en el último mes se ha intensificado la planificación de lo que será su segunda vez en esta instancia, leyendo libretos, sumando sugerencias y alistándose ante cualquier reacción del público que pueda ser adversa o que pueda tener algún vínculo con el estallido ciudadano (gran parte de aquello se ha hecho en las dependencias de TVN).

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Maria Luisa Godoy y Martin Cárcamo, Viña 2019.FOTO:RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO[/caption]

Según precisan distintas fuentes, se ha conversado cómo abordar esa eventualidad y qué hacer o decir frente a una posible irrupción del "Monstruo".

También se ha decidido que ambos animadores no den entrevistas a la prensa en las semanas previas, para evitar que cualquier alusión a la actualidad pueda generar algún efecto negativo.

De hecho, y a diferencia de otras ediciones, se determinó que no se haría difusión de aspectos más "externos" a su propia labor de animadores; vale decir, no se ha publicitado ni comunicado el vestuario que usarán cada noche, los diseñadores con los que están trabajando o la antesala que tiene que ver más con ítems estéticos o de imagen.

Lo que se quiere es evitar todo el entorno o acento "frívolo" o "light" que siempre ha rodeado a Viña, recalcando para este año que se trata de una fiesta "familiar" y "musical", muy en sintonía con la cancelación de la Gala que se hacía en el Casino de la ciudad.

Recién mañana viernes será el primer encuentro de Cárcamo y Godoy con los medios, en una conferencia de prensa que se llevará a cabo en la Ciudad Jardín.

Consultado por cómo ve este Viña en el rol de los animadores, el más histórico de todos, Antonio Vodanovic, dice a La Tercera: "Lo único que quiero decirles es que la marca Viña del Mar, no solo para mí, sino que para Chile, es muy importante, ojalá que la cuiden. Porque si te gusta o no, yo me siento orgulloso del Festival de Viña y creo que mucha gente le debe la carrera al Festival, yo sé que hay muchos artistas en el mundo que lo único que quieren es que Viña se prolongue durante mucho tiempo, sería lamentable que pasara algo que impidiera la realización del Festival. Yo invito a la paz y la concordia. Yo muchas veces invité a abrazarse, a cantar, a bailar, a disfrutar sin preguntarnos qué pensábamos, simplemente para pasar un momento grato y creo que Viña es una oportunidad. Yo espero que sea una fiesta maravillosa como siempre, pero es inevitable no temer ni tener la incertidumbre de no saber qué puede pasar; hoy la gente quiere manifestarse y probablemente también lo quiera hacer en Viña".

Myriam Hernández, que fue coanimadora del espectáculo de 2003 a 2006, agrega: "Con respecto a Viña, el año pasado me preguntaron qué opinaba de la Gala y yo fui una de las personas que se opuso a la Gala; yo encontraba que cómo estaban las cosas que estábamos viviendo en el país era un momento que no se podía hablar de cuánto costaba un anillo o una joya, un vestido, con tanta desigualdad que hay en nuestro país. Me parece súper bueno que no se haga, pero me parece súper bueno que se haga el Festival y sigo diciendo que la gente tiene derecho a manifestarse siempre, pero no sé qué vaya a pasar. Ojalá sea una fiesta tranquila por el bien de todos,pero eso no implica ni significa que la gente tampoco pueda decir algo. La gente está buscando la instancia.

*Dos noches agotadas, lenta venta de entradas en otras

Las entradas para las seis noches del certamen salieron a la venta el 22 de noviembre, o sea, cuando el estallido social ya contaba poco más de un mes. Ante ello, existió una reacción desigual: mientras dos noches se vendieron con absoluta rapidez, hay otras que han mostrado un ritmo mucho más lento.

Como se puede suponer, las jornadas de Ricky Martin (domingo 23) y Maroon 5 (jueves 27) fueron las más demandadas y para las que hoy ya prácticamente no quedan tickets. En contrapunto, aquellas encabezadas por Mon Laferte (lunes 24) y Ana Gabriel (martes 25) exhiben todas las localidades disponibles, con un flujo de boletos mucho menor.

Al interior de la industria de conciertos hay variadas lecturas al respecto; por ejemplo, se estima que el alto activismo social y político que ha mostrado Laferte desde el inicio de las movilizaciones ciudadanas habría ahuyentado a cierta parte del público, no sólo por cuestiones ideológicas, sino que también bajo el temor de que sea una noche agitada y turbulenta, tanto en el exterior como en el interior de la Quinta Vergara.

*Artistas con mayor seguridad y sin censura

Parte importante de las estrellas que animarán la fiesta fueron contactadas, negociadas y cerradas mucho antes del estallido social del 18 de octubre. Por lo mismo, tras el inicio de la crisis, algunas de ellas, a través de sus representantes, han querido enterarse de cómo está el ambiente ciudadano en Chile y han expresado su preocupación de cómo esto puede influir en sus presentaciones en la Quinta Vergara.

Consultado por el tema, Alfredo Alonso, director de Bizarro, la productora a cargo de armar la parrilla artística del espectáculo, responde: "Al principio es obvio que algunos artistas se asustan porque ven lo que pasa en Chile a través de los canales internaciones, y (ahí) a veces se magnifica mucho. Pero están todos tranquilos, todos quieren venir, todos quieren ser parte del tema, todos entienden que venir a Viña en un año como este es súper especial, y aparte entienden que el Festival es algo que no le hace daño a nadie y que sí le hace bien a la gente que le gusta la música, que lleva tantos años siguiendo un festival que es así de familiar".

Los organizadores también recalcan que no han vetado ninguna clase de tema a abordar por los artistas sobre el escenario: si alguien quiere referirse a la coyuntura nacional, que lo haga, aunque con criterio y respeto, según recalcan los productores responsables. "Este no es un festival ni castigador ni censurador. Siempre puedes dar tu punto de vista de lo que quieras, pero manteniendo el espíritu de que esto es una fiesta, es alegría, música y compartir. Cada artista tiene su responsabilidad arriba del escenario y cada persona tiene su responsabilidad desde su asiento en el público. Esperemos que así sea", expresa Alonso.

Gran parte de los invitados también tiene contemplada la habitual conferencia de prensa que antecede a sus presentaciones. Eso sí, a diferencia de otros años, las figuras principales prácticamente no han otorgado entrevistas individuales.

La primera de ellas que se espera aterrice en la Ciudad Jardín será Ricky Martin, en su avión privado y durante este fin de semana. Se alojaría en la misma ciudad.

Mon Laferte, cuya performance genera amplias expectativas, hoy está en México, ensayando lo que será su retorno al gran evento de la ciudad donde nació. Sus pasos hoy se mantienen bajo estricta reserva, tomando en cuenta que es el crédito chileno que más activo se ha mostrado en estos meses de crisis social. Se espera que su contacto con los medios también sea limitado.

*Humoristas: no imputar delitos

Aunque a ninguno de los artistas se le ha solicitado moderar sus discursos, con los humoristas el diálogo ha tenido un pequeño matiz. En reuniones con cada uno de sus representantes, la comisión organizadora de Viña 2020 también les ha dado carta blanca para abordar la coyuntura como deseen o mencionar a personalidades o instituciones políticas.

Eso sí, se les ha pedido que en sus rutinas no imputen delitos a las autoridades, ya que aquello podría traer consecuencias judiciales tanto para el Festival como para ellos mismos, bajo el concepto de calumnias graves.

"Se está trabajando con todos los humoristas porque se sabe que es un Festival especial. Todos cuentan con apoyo de la organización", comenta Sandro Puebla, concejal de Viña del Mar y miembro de la comisión a cargo de la cita.

*La seguridad y el plan que se elabora

El plan de seguridad para la Quinta Vergara permanece sin variaciones, a pesar de las últimas denuncias que encendieron las alarmas alrededor del evento, pues la cercanía de la fecha de inicio del Festival haría inviable cualquier alteración o modificación.

Cabe aclarar que el plan de seguridad que compete a la organización solo se limita al interior de la Quinta Vergara y el parque que rodea inmediatamente el anfiteatro, hasta un enrejado que separa al resto de los cerros. Gran parte de las colinas que circundan el sitio no serían responsabilidad de ese equipo.

Justamente en esa zona fue que se encontró material acelerante a partir de una investigación iniciada por el Ministerio Público hace dos semanas, tras amenazas en redes sociales para "funar" el evento.

En paralelo, el diputado RN Andrés Celis aseguró que en los cerros aledaños se habrían encontrado otros artefactos como bombas molotov y elementos vandálicos. Dicha información, dijo, fue proporcionada por guardias del propio municipio. "Ellos me señalan que personas de la PDI que ya estaban en terreno en el área del bosque que rodea la Quinta, habían pesquisado entre 3 y 6 molotov", cuenta a La Tercera quien ejerció previamente como concejal de la comuna por 16 años.

Sin embargo, tanto el Ministerio Público como la PDI desestimaron esa información, hecho que llevó al diputado a conversar con el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli. "Le dije que si esa va a ser la actitud de la PDI, yo voy a intervenir ante otros organismos para que garanticen el orden público y la seguridad de Viña", aseguró el diputado. "Hay varios puntos que están sueltos y creo que el municipio no se lo ha tomado con la seriedad con la cual por lo menos, humildemente, me lo he tomado yo", añade el parlamentario, recordando que en diciembre solicitó a Carabineros conocer el plan de seguridad alrededor del certamen, sin una respuesta hasta ahora.

Otro punto que preocupa son las manifestaciones que pueden producirse antes y durante el certamen. Una de las convocatorias que más ha hecho eco en redes sociales es la denominada  "5° Marcha Histórica, Los cerros se movilizan", para el mismo 23 de febrero, día en que se inicia el Festival, y cuyo punto final será la Plaza Sucre, ubicada unas cuadras frente a la entrada principal de la Quinta Vergara.

"La marcha sale de manera autoconvocada de vecinos de la comuna, quienes se han conectado en estos meses de lugares como Achupallas, Glorias Navales, Gómez Carreño, Santa Inés", explica el representante de la Coordinadora Vecinal sector Achupallas, Nicolás López. "Desde el estallido social se han formado varias coordinadoras sectoriales que agrupan a los vecinos", añade el dirigente, quien además es presidente de la junta vecinal Sedamar.

Para ellos, esta marcha previa al festival "es una gran oportunidad para mostrar nuestro descontento, no solo por lo que está pasando a nivel país sino también a nivel local, con una alcaldesa que ha dejado en el olvido a los cerros, por eso esto tiene la característica de que los cerros se movilizan".

López profundiza: "El festival para nosotros más que nada es un circo que viene un poco a tapar las necesidades y problemáticas con el fin de favorecer a mucha gente que no es de la localidad, y también para enriquecer más que nada a las grandes empresas".

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*Los tickets y el público

La organización tras el certamen sigue evaluando una medida que podría debutar en esta versión: la posibilidad de que cada entrada esté asociada al RUT de la persona que porta el ticket, tal como se hace en algunos encuentros deportivos. Pero la medida aún no se concreta.

Respecto a este mismo punto, un reciente reportaje de Revista Capital consignó que parte del plan del ministro del Interior, Gonzalo Blumel, para resguardar el orden público tras el estallido social, tiene un ojo puesto en el Festival de Viña. En ese punto, el artículo dice que se estaría haciendo un seguimiento a las personas que compraron entradas para el certamen viñamarino, usando los datos que quedan registrados en la web de Puntoticket, empresa a través de la cual se hace la compra de los boletos.

La ticketera desmintió tal información. "Por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia ha transgredido la Protección de Datos de Carácter Personal", comentaron en un comunicado.

*Regular las pancartas

En la semana previa al Festival de Viña, otro punto que ha generado controversia es la limitación en el uso de las clásicas pancartas, que tradicionalmente alza el público con diversos mensajes.

La medida, sin embargo, se tomó por primera vez en 2019, cuando la organización decidió eliminar los carteles que cada persona llevaba al evento, y dejar esto en manos de uno de los auspiciadores, que ofrecía hacer la pancarta a cada persona que deseara una, con unas promotoras que escribían el mensaje en cartones que ellos mismos proporcionaban.

Este año la dinámica será la misma, pero esta vez la medida despertó numerosas críticas en un contexto diferente al del año pasado, donde esta restricción se relacionó a coartar la libertad de expresión.

El productor general del evento, Daniel Merino, explicó en una reciente entrevista a La Tercera que la medida solo obedecía a evitar problemas de logística. "Muchas veces traen un cartel grande, que obstaculiza la vista y termina en un problema. Por eso los carteles que regalamos están en una medida que no molesta ni a la cámara de televisión ni al del lado", aseguró.

*Más seguridad en torno a Reginato

En los últimos días, la alcaldesa Virginia Reginato confirmó que, como es tradición, estará presente en cada jornada del certamen viñamarino. "Yo soy la autoridad y yo, como siempre, voy a estar todas las noches ahí dando la cara", dijo la semana pasada a CNN Chile. Sus palabras respondían a unas declaraciones del diputado RN Andrés Celis, quien le pidió abstenerse de ir para evitar protestas en su contra. En el último año, la alcaldesa enfrenta una acusación por "notable abandono de deberes", presentada por concejales de la comuna ante el Tribunal Electoral Regional de Valparaíso, que piden su destitución.

"La alcaldesa tiene todo el derecho de ir", comenta el diputado Celis a La Tercera, "pero podría grabar una cápsula saludando y que se transmita por los canales o redes sociales, y que no se muestre para el público (de la Quinta), porque eso puede producir algún tipo de conato, de pela, por el ambiente polarizado que existe, y por el tema del requerimiento en el Tribunal Electoral. Ha habido muchas marchas contra ella, independiente del lado político que sea".

Por este último escándalo que envuelve a la alcaldesa, se habrían tomado inéditas medidas de seguridad en torno a ella, quien es conocida por desarrollar sus actividades como autoridad comunal únicamente en compañía de algún asistente y asesor de prensa. Ahora, Reginato estaría resguardada por personal de seguridad, la mayoría de ellos de civil. "Hoy ella está con una seguridad bastante amplia. Hay gente que se le acerca de forma muy efusiva, ofuscados, ese condimento la verdad no es muy bueno: contingencia social negativa, más ofuscamiento en contra de la alcaldesa, es la mezcla más explosiva que puedo ver en el festival, y lo que menos queremos es que haya algún tipo de problema", comenta Celis.

"Yo no voy a ir", agrega el diputado, "por una cuestión de prudencia. Yo creo que no colaboro yendo, y creo que ninguna autoridad en Chile colabora yendo al Festival de Viña. Al contrario, creo que ayuda a que ocurra cualquier tipo de desmán, de mal rato que puede producir conflicto. Y además hablemos las cosas como son, las autoridades que van, van gratis, ni siquiera pagan", concluye el parlamentario.

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María Luisa Godoy, Virginia Reginato y Martín Cárcamo.[/caption]

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