Los primeros 30 días de Oviedo detenido: rutina de deporte, prepara su defensa y lo visitó el segundo jefe del Ejécito

Oviedo

El general (R) Oviedo podría ser citado a declarar por segunda vez. Foto: AgenciaUno

El 25 de junio el excomandante en jefe de la institución llegó hasta el Regimiento de Policía Militar, en Peñalolén, tras ser procesado por la malversación de $ 4.500 millones. Allí prepara su solicitud de libertad y recibe hasta 15 visitas diarias, uno de ellos el general Schafik Nazal.




"Seamos libres y lo demás no importa nada". La frase es del general José de San Martín, uno de los llamados libertadores de América, cuyas memorias se encuentran en un libro que se titula con estas palabras y que por estos días ha sido una de las lecturas que han acompañado al recluido excomandante en jefe del Ejército, entre 2014 y 2018, general (R) Humberto Oviedo.

Hoy se cumplió un mes desde que el general (R) Oviedo llegó hasta el Regimiento de Policía Militar de Peñalolén, donde está en prisión preventiva tras ser procesado por la ministra en visita Romy Rutherford, por la presunta malversación de $ 4.500 millones.

Fue el 25 de junio cuando el exjefe del Ejército llegó hasta el recinto de detención, luego que se le imputara la malversación de los gastos reservados de la institución, a través de una serie de gastos personales y para terceros.

Desde esa fecha Oviedo no ha dejado de trabajar en su estrategia de defensa, la que incluyó ir al Tribunal Constitucional (TC) para frenar la investigación de Rutherford. Y ahora, su preocupación está en consolidar su solicitud de libertad, la cual pedirá la próxima semana ante el tribunal militar.

A pesar de sus ansias por salir del recinto, donde está en una cabaña cercana a la que utiliza su antecesor en el Ejército, el general (R) Juan Miguel Fuente-Alba -también procesado por malversación-, Oviedo busca distracciones, como el deporte y la lectura, donde además de la biografía de San Martín suma "Al andar se hace camino", del autor Carlos G. Valles.

Su rutina incluye ejercicio todas las mañana durante 40 minutos. Luego desayuna a las 9.30 en un comedor común para los reclusos, almuerza a las 13.30 y cena a las 20.30 de la noche. Entre medio recibe visitas por parte de sus familiares y amigos, entre ellos oficiales en retiro y también activos.

Según señalaron sus cercanos ha llegado a recibir hasta 15 visitas diarias, entre ellas miembros del alto mando del Ejército. El más destacado es el jefe del Estado Mayor de la institución, el general Schafik Nazal, quien es sindicado como "el número dos" de la rama castrense.

Su visita tiene dos lecturas al interior del mundo militar: una, que es el apoyo de la institución al general (R) Oviedo, pues muchos de los integrantes activos del Ejército trabajaron con él cuando era comandante en jefe; y otra, que solo es una diligencia que tiene como objetivo conocer cómo se encuentran los detenidos en el recinto.

La Tercera PM consultó al Ejército sobre la visita y señalaron que "la visita efectuada por parte del Jefe del Estado Mayor General del Ejército al Regimiento de Policía Militar N°1 fue una actividad de índole personal".

El general Nazal, como jefe del Estado Mayor del Ejército, está encargado de tramitar las solicitudes de información que remite a la institución la ministra Rutherford. Es más, en un oficio enviado por la jueza al TC, advirtió la demora, de hasta tres meses, para que le remitieran la información sobre los programas de viajes de los excomandantes en jefe.

El trabajo diario de Oviedo en su defensa, además, incluye reuniones con su abogado Gonzalo Rodríguez, con quien habla tres veces a la semana, ya sea en reuniones presenciales o a través de un teléfono fijo del recinto. "Al igual que el resto del personal privado de libertad, mantiene la opción de recibir llamadas por medio de una línea de red fija administrada por una central telefónica", señalaron desde el Ejército.

Además, el general (R) cuenta con un computador sin conexión a Internet para preparar su solicitud de libertad, al igual que el general  (R) Fuente-Alba, quien también tiene a disposición un equipo con procesador de texto.

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