Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente: “Si la única motivación de la oposición es volver al poder, estamos perdidos”

FOTO: MARIO TÉLLEZ

El ex ministro del medio ambiente de Michelle Bachelet cree que “la ciudadanía tiene una legitimidad que no tienen hoy los partidos políticos". Dice que el gobierno no ha manejado bien la crisis, pero asegura que la oposición ha sido poco empática . "Ha faltado generosidad de entender que estamos en un momento crítico"




El exministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, dejó su cargo como asesor para el cambio climático en el Banco Mundial pocas semanas antes de que el mundo quedara confinado producto de la propagación del coronavirus. Dice que compromisos familiares y una deuda personal con la Universidad Católica de Valparaíso lo trajeron de regreso a Chile desde Washington.

Hoy el ex secretario de Estado, que en su paso por el gobierno logró una conexión importante con la presidenta Bachelet y hasta hoy mantiene con ella un trato social, está abocado a sacar adelante el centro de investigación y adaptación al cambio climático de la UC de Valparaíso.

Como director del Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la semana pasada Mena promovió un compromiso transversal por la reactivación sostenible que busca que, pasada la crisis, las medidas económicas sean sustentables con el medio ambiente. La adhesión a la propuesta de Mena, Jeannette Von Wolfersdorff, Maisa Rojas, Marina Hermosilla, Annie Duffey, Gonzalo Muñoz, Claudio Seebach y Eduardo Bitrán fue transversal. Firmaron más de 300 instituciones, desde empresas a ONG. Chile 21, Horizontal; empresas eléctricas y generadoras, y fundaciones ambientalistas como Terram y Chile Sustentables se sumaron a la propuesta del ex ministro.

¿Qué tan viable es llevar a la práctica un plan de reactivación económico sustentable cuando ahora estamos intentando sortear la crisis?

La crisis de hoy viene de otra crisis. Nuestra relación con la naturaleza ha contribuido a una pandemia de esta severidad, asociada a enfermedades zoonóticas como lo han sido todas las otras enfermedades emergentes. Nuestra relación con la naturaleza ha sido poco sustentable... Hay que ver cómo la normalidad no contribuye a otra crisis. Si vas a hacer un paquete de reactivación tiene que ser, por ejemplo, compatible con un compromiso de bajas emisiones. Sabemos que las ciudades más contaminadas son aquellas que tienen mayor tasa de letalidad del Covid. Yo creo que muchas veces la falta de integralidad de la visión de políticas públicas nos ha llevado a este nivel de degradación ambiental que nos tiene a todos guardados en la casa.

¿Cree que esta aspiración tendrá eco en el Gobierno?

El Gobierno está tratando de sortear la crisis, pero creo que hay señales a favor de asumir una mirada sustentable para la etapa que viene porque ya se ha comprometido antes a esto. Y también tiene la experiencia de que cuando quiso emitir deuda por bonos verdes logró las tasas más bajas que ha logrado cualquier gobierno de Chile, porque hay mucho interés de inversionistas internacionales de financiar acciones que tengan por objeto la descarbonización y el aumento de energías renovables. Ahora, obviamente, que el gobierno está sumido en la crisis y preguntándose cómo hacer la ayuda social, pero como sea el camino posterior es la reactivación verde.

Hace unas semanas la Presidenta Michelle Bachelet descartó cualquier posibilidad de volver a postular a La Moneda y planteó la necesidad de generar nuevos liderazgos, ¿la veía a ella como una opción para que la oposición retome el gobierno?

No tiene sentido hablar en abstracto. Su foco es su labor actual (como Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU). Yo creo que ella tiene el tipo de liderazgo que hace falta en el mundo hoy día, y creo que está haciendo un espléndido trabajo en uno de los cargos más complejos que tiene la ONU.

“Ha faltado generosidad con el gobierno”

Ella dijo que un liderazgo nuevo no tiene que ver necesariamente con la edad sino con ideas, ¿cómo ve ud. ese proceso de búsqueda en la oposición?

Es fundamental que haya nuevos liderazgos que tengan legitimidad e ideas frescas y que no nazcan por la sola idea de recobrar el poder, sino que tengan que ver con razones para mover al país. En términos generales para la centro izquierda lo que importa hoy día son las ideas que deberían unirnos y no caer en la tentación de hacerlo por querer gobernar de nuevo simplemente. Creo que esta tentación hace que uno se encuentre gobernando con visiones muy dispares.

¿Es posible que esos nuevos liderazgos salgan de los actuales partidos políticos o más bien llegarán de la sociedad civil?

Los liderazgos tienen simplemente que venir de las ideas. Y, de nuevo, si la idea es solo perpetuar el poder y recuperar el trabajo, no debiera ser. Primero hay que ver qué mirada de país hay. Si esos liderazgos vienen de los partidos, bien, pero lo que importa es que haya ideas concretas para gobernar. Hay que entender que en el futuro los presupuestos no van a ser infinitos y la solución de aumentar los impuestos para gastar más no va a ser la solución eterna. Tenemos que ser eficientes en el gasto pero haciéndonos cargo de las urgencias que muchas veces ignoramos. Si la única motivación de la oposición es volver al poder estamos perdidos.

¿Cree que esa es la señal que dan los partidos hoy?

Lo que importa acá es cambiar la mirada y tener ideas. Y que estas ideas nazcan de donde nazcan. En los centros de investigación, en las universidades y en la ciudadanía hay muchas ideas. En estos momentos la ciencia y la ciudadanía tienen una legitimidad que no tienen los partidos políticos, así que creo que es fundamental que siga habiendo diálogo y que ese diálogo esté fundado en servir a Chile y no necesariamente volver a gobernar para tener pega.

¿Cree que los partidos bien están funcionando con esa lógica del retorno al poder?

Yo no soy de los que critica al gobierno por las mismas cosas que uno pudiera haber hecho. Falta empatía para entender la información que hay. O sea, yo creo que el Gobierno sí lo ha hecho bastante mal, que se durmió en los laureles. Estamos claros que hay problemas de cómo ha estado llevando el gobierno la gestión. Pero una cosa distinta es plantearse que esto tiene un camino muy fácil y que uno lo habría hecho mucho mejor... Entonces, creo que ha faltado un poco de generosidad, de entender, de que estamos en un momento crítico.

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