Los otros torneos que corrieron peligro en la historia del fútbol chileno

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Una liga inconclusa, un golpe de Estado y un terremoto. El campeonato chileno ya vivió otras crisis. La actual, eso sí, amenaza con suspender anticipadamente la liga por primera vez en toda su existencia.




La crisis social y política que atraviesa Chile mantiene suspendido el Torneo Nacional. Ya son cinco semanas en que el fútbol local no puede disputarse normalmente, por lo que los clubes analizan este martes la forma en que puede terminarse la competencia, siendo una fuerte opción decretarla terminada de manera anticipada.

Las amenazas de las barras calaron hondo en el campeonato que, pese a los intentos, fue incapaz de retomar sus actividades el último fin de semana, registrándose incidentes en el duelo entre Unión La Calera e Iquique, que volvieron a truncar todo.

La historia, eso sí, cuenta otros episodios en que el fútbol chileno se vio forzado a parar. En 1973, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre, el campeonato no volvió a disputarse hasta el 13 de octubre, completando un receso de 74 días, pues la última jornada se había disputado el 31 de julio, antes de un choque de la Selección por eliminatorias (el 5 de agosto contra Perú en Montevideo).

Luego de ese encuentro, la coyuntura social forzó la extensión del receso que ya estaba programado por la fecha FIFA. Después, no obstante, la liga terminó de jugarse, coronando a Unión Española después de 34 fechas.

La Selección Nacional, en tanto, no cesó sus actividades. Tras imponerse a Perú, disputó un amistoso en México, frente el combinado local, el 5 de agosto, de preparación para el histórico encuentro ante la Unión Soviética (26 de septiembre en Moscú y 21 de noviembre en Santiago), por el repechaje que llevó a la Roja al Mundial de Alemania 1974.

Casi cuatro décadas después, el terremoto del 27 de febrero de 2010 paralizó al país y también al fútbol. Aquella vez, fueron en total 21 días de inactividad (el último partido antes del sismo fue el 21 de febrero y el siguiente se jugó el 13 de marzo), y aunque luego toda la competencia se desarrolló de forma normal, la catástrofe obligó a modificar el sistema de campeonato. Inicialmente, se jugarían dos torneos sin playoffs, sin embargo la tragedia natural hizo imposible terminar el eventual primer torneo antes del Mundial de Sudáfrica, como estaba previsto, por lo que se determinó jugar una sola liga anual que consagró, finalmente, a la Universidad Católica.

Varios años antes, en tanto, en 1941, la novena liga chilena de la historia culminó con cuatro equipos que jugaron un partido menos que los demás. Colo Colo se había coronado de manera anticipada, por lo que privilegió su preparación para una serie de amistosos internacionales que disputaría después de la competencia. Al final, los albos, Bádminton, Unión Española y Green Cross cerraron su participación en el certamen sin jugar la última jornada, sin que esto afectara en forma alguna la clasificación final.

Ahora, finalmente, el torneo enfrenta una de sus crisis más severas, peligrando incluso su futuro. La opción de decretar el campeonato como terminado con seis fechas casi íntegras por disputar surge como un hecho inédito en los 86 años de historia de la competencia. Los propios clubes tienen la última palabra.

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