Polémica con chef mapuche: Cómo la crisis afectó las salidas a terreno de Piñera

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El Presidente Piñera durante una actividad el martes en Maipú.

Desde el estallido social, el Mandatario ha tenido sólo ocho actividades fuera de La Moneda. Algunas de ellas han sido notificadas a la prensa con apenas 30 minutos de anticipación, mientras que otras simplemente se informaron una vez que ya habían ocurrido. Motivos de seguridad y evitar exponer a Piñera a manifestaciones en su contra están entre las razones que dan en La Moneda para las puestas en escena. La última -ocurrida ayer en Maipú- terminó con una acusación de "montaje" hacia el Presidente.




Apenas una hora antes de que se concretara la actividad, Presidencia informó ayer que el Mandatario Sebastián Piñera se referiría, en la comuna de Maipú, a la agenda de recuperación económica que había dado a conocer el lunes el titular de Hacienda, Ignacio Briones.

La poca anticipación del aviso -que fue transmitido directamente a la prensa que cubre las actividades presidenciales, sin difundir pautas públicas- es una de las medidas que ha adoptado el gobierno para las salidas a terreno del Mandatario en medio de la crisis social que comenzó el 18 de octubre, manifestaciones que han afectado la forma como Piñera desarrolla sus salidas a terreno.

En La Moneda reconocen que la actividad de ayer -realizada en el restaurant Amaia, donde el Jefe de Estado anunció un bono de $100.000 en promedio para familias vulnerables- reconfirmó lo difícil que es que el Presidente salga de Palacio a actividades en distintas zonas de Santiago o del país. De hecho, apenas se supo que el Mandatario iba a estar en ese lugar, en redes sociales comenzaron los llamados a "funarlo", mientras que otro grupo de personas fue a protestar, una vez que el Presidente ya no estaba en el lugar, a las afueras del restaurant.

La situación provocó que el dueño del recinto, José Luis Calfucura, reaccionara y acusara un "montaje" por parte del Presidente. "Estoy masticando toda esta sazón y este montaje que hizo el Presidente. Junto a personas que teníamos nosotros, no sabíamos que venía el Presidente. Sí teníamos una reunión con las pymes, que encontramos súper coherente juntarnos con la encargada de Corfo y el ministro de Economía (Lucas Palacios), que no tiene tanta importancia como (Jaime) Mañalich, que la gente lo odia", dijo el chef mapuche en entrevista con radio Cooperativa.

La polémica generó molestia e incomodidad en Palacio. Y el gobierno -en privado- se defendió, transmitiendo que el dueño del restaurant mintió. Así, en el Ejecutivo dicen que se le avisó con anticipación de la participación de Piñera y señalan, incluso, que él estuvo de acuerdo y que accedió sin problemas.

Más allá de ese caso, los resguardos con los que el gobierno está diseñando las apariciones públicas del Jefe de Estado desde que estalló la crisis se han producido en varias ocasiones más, entre otras cosas por motivos de seguridad. Por un lado, el Mandatario ha tenido que realizar la mayoría de los anuncios al interior de La Moneda, mientras que las actividades en terreno se han reducido a solo ocho desde el 18 de octubre. Y únicamente algunas de ellas han sido avisadas a la prensa antes de concretarse, mientras que otras se informaron una vez que habían culminado.

Esto último, por ejemplo, ha ocurrido en tres ocasiones: el 30 de octubre, cuando Piñera fue a visitar a un hospital a carabineros heridos durante las manifestaciones; el 6 de noviembre, cuando se trasladó a la Mutual de Seguridad para visitar a un paramédico con lesión ocular; y el 20 de noviembre, día en el que recorrió las zonas afectadas por los incendios en Valparaíso. Eso sí, después de esa última actividad se trasladó a Curauma, donde estuvo con la prensa regional.

El resto de las salidas a terreno del Mandatario han sido notificadas, incluso, con apenas 30 minutos de anticipación, algo inusual. Según afirman en La Moneda, esto se debe a motivos de seguridad y para evitar que sea vea enfrentado a manifestaciones en su contra o a que -dicen- se ponga en "riesgo" la figura presidencial. Esos casos se produjeron el jueves 21 de noviembre, cuando el gobernante realizó un diálogo ciudadano en la Fundación las Rosas, pero no realizó ningún punto de prensa posterior; el domingo 24, cuando visitó la escuela de suboficiales de Carabineros; y el jueves y viernes pasado, días en los que participó en la graduación de los oficiales de la PDI y Carabineros, respectivamente.

En La Moneda admiten que hay un descontento ciudadano hacia la figura presidencial, que se ha visto reflejado, por ejemplo, en la última encuesta Cadem, que arrojó un 10% de respaldo. Pese a eso y a los resguardos que se toman, en el gobierno dicen que el Presidente es quien tiene ganas de estar en actividades públicas y que es él quien impulsa las salidas a terrenos, las que -aseguran- se seguirán haciendo. "No tendremos un Presidente escondido", señalan en el gobierno. Eso sí, hay quienes en La Moneda reconocen que Piñera "no puede salir todos los días" y que las actividades que haga deben ser en lugares "bien pensados".

Ayer, de hecho, la vocera de gobierno, Karla Rubilar, fue consultada en radio Pauta por esta situación y si es que se le ha recomendado a Piñera que salga de la primera línea. "Es un Presidente bien presente. Nosotros creemos que ha ido captando que es necesario salir a hablar en momentos cruciales, que tiene a sus ministros", dijo la titular de la Segegob.

El impacto en la agenda de los ministros

Cuando inició el estallido social, las actividades de los ministros sectoriales se suspendieron y tenían sus agendas "frenadas". Eso sí, algunos secretarios de Estado optaron por desplegarse en regiones y de, a poco, han ido retomando la normalidad y saliendo a terreno en la Región Metropolitana.

Los de mayor conocimiento público han sido quienes se han visto más afectados -dicen en el Ejecutivo- con las manifestaciones, enfrentándose a dificultades cuando las personas los reconocen en la calle y, en algunas casos, los insultan, como ocurrió con el titular de Salud, Jaime Mañalich.

En paralelo, debido a las manifestaciones, los horarios de trabajo de los funcionarios de las distintas carteras también se han visto afectados. De hecho, durante las primeras semanas de la crisis se retiraban temprano, entre las 13.00 y 17.00, dependiendo del nivel de las marchas y de los desórdenes públicos que se iban produciendo. En todo caso, ahora se han ido normalizado los horarios.

Sin embargo, a pesar de todos problemas, la instrucción en La Moneda es que las autoridades salgan a terreno a hacer bajadas comunicacionales de la agenda social que se está impulsando.

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