QAnon y Proud Boys, los grupos conspirativos y supremacistas tras la insurrección en el Capitolio

Jake Angeli, también conocido como "Yellowstone Wolf", se ha convertido en un símbolo del asalto al Capitolio. Foto: AFP

Enrique Tarrio, líder de Proud Boys, afirmó que este tipo de acciones “seguirán pasando”. “La gente va a volver aquí para la investidura (de Joe Biden)”, advirtió.




Durante unos minutos Jake Angeli fue el hombre fuerte del Senado de Estados Unidos, simbólicamente hablando. O al menos el más fotografiado. Con su torso desnudo plagado de tatuajes de inspiración vikinga, su tocado con cuernos y pieles al estilo de un chamán de los nativos norteamericanos, su lanza y su bandera se convirtió en una de las imágenes virales del histórico y radical asalto de ayer al Capitolio por parte de seguidores del Presidente Donald Trump, asedio que obligó a suspender por algunas horas la sesión que finalmente certificó el triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre pasado.

Natural de Arizona, actor a tiempo parcial y doblador aún más esporádico, Angeli, de 32 años, es un firme defensor del “Make America Great Again” de Trump. Conocido como Yellowstone Wolf (El lobo de Yellowstone) o Q-Shaman, es miembro de la facción de extrema derecha QAnon, cuyos seguidores creen en una teoría de la conspiración que postula la existencia de una camarilla de pederastas adoradores de Satanás que se han infiltrado en los niveles más altos del gobierno estadounidense y se oponen al presidente Trump.

Jake Angeli, también conocido como "Yellowstone Wolf", se ha convertido en un símbolo del asalto al Capitolio. Foto: AFP

Pese a que había sido visto en otras concentraciones a favor del mandatario republicano, los días de protesta enfrente del centro de conteo de votos en Maricopa fueron la primera gran aparición pública de Angeli, en la que captó la atención de grandes medios del país. En ese contexto, argumentó que su intención era “defender los votos de Trump en Arizona” mediante la “desobediencia civil”, como hicieron otros grandes líderes históricos. “Estamos haciendo frente a la narrativa global de que Biden ganó mediante desobediencia civil, como Gandhi, Jesús, o Martin Luther King hicieron”, dijo, con la cara pintada de la bandera de EE.UU.

Pero la turba de partidarios de Trump que irrumpió en el Capitolio no solo estaba integrada por teóricos de la conspiración vinculados a QAnon, sino también por miembros de los Proud Boys, otra facción de extrema derecha y con vínculos supremacistas que el mandatario republicano se negó repetidamente a condenar durante su campaña electoral el año pasado, tal como hizo con QAnon.

Un partidario de Donald Trump porta una bandera confederada en el segundo piso del Capitolio. Foto: Reuters

Entre los agitadores de Proud Boys que tomaron el Capitolio estaba Nick Ochs, fundador del capítulo Hawaii del grupo de extrema derecha. “Hola desde la capital jajaja”, tuiteó Ochs ayer, con una selfie de sí mismo fumando un cigarrillo en el edificio. “No tuvimos que irrumpir, simplemente entré y grabé”, dijo Ochs a CNN. “Había miles de personas allí, no tenían control de la situación. No me detuvieron ni me interrogaron”.

El fundador de los Proud Boys (Chicos Orgullosos) es Gavin McInnes, un hipster de Brooklyn (cofundador de la revista Vice, de la que posteriormente fue expulsado) que, según The New York Times, se acabó transformando en un ultraderechista partidario, en ocasiones, del uso de la violencia: “Nosotros nunca iniciamos la violencia, sino que hacemos que termine” aseguraba en un artículo. McInnes, que creó Proud Boys en 2016, se define como un guardián de los valores de Occidente y un azote para la corrección política de la izquierda. “Este movimiento va de gente normal intentando vivir sus vidas mientras reciben ataques por lunáticos con enfermedades mentales”.

Un manifestante pro-Trump lleva el atril de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, durante el ingreso al Capitolio. Foto: AFP

Dos días antes de las manifestaciones de ayer en el Capitolio, el actual líder de los Proud Boys, Enrique Tarrio, fue arrestado en Washington cuando llegó a la capital estadounidense desde Miami, donde vive, por cargos relacionados con la quema de una bandera con el lema Black Lives Matter (“Las vidas negras importan”) que retiró el mes pasado de una iglesia histórica negra en la ciudad. Tarrio, que fue liberado el martes, enfrenta un cargo de destrucción de propiedad, un delito menor, además de otros dos cargos por posesión de cargadores de armas de fuego con capacidad extra para balas, según fuentes policiales citadas por el diario The Washington Post. Nacido en Estados Unidos de padres cubanoamericanos, Tarrio, de 36 años, ha liderado el grupo extremista durante más de dos años, destaca France 24.

Según Tarrio, entre 2.000 y 2.500 miembros de Proud Boys asistieron a las protestas de ayer en Washington. Y no solo eso. Amenaza con nuevas manifestaciones. En una conversación telefónica con The Wall Street Journal, afirmó que este tipo de acciones “seguirán pasando” si Biden y el Partido Demócrata no escuchan al sector de la población que tiene dudas sobre la legitimidad de las últimas elecciones del país.

Partidarios de Donald Trump marchan por las calles de Washington mientras se dirigen al edificio del Capitolio, ayer. Foto: AFP

“Ya sea el Capitolio hoy, o un capitolio estatal mañana, o cualquier otro edificio gubernamental, probablemente se va a ver”, dijo Tarrio desde una habitación de un hotel a las afueras de Baltimore (Maryland), donde siguió los disturbios de ayer después de ser arrestado por unas horas en Washington y luego de que las autoridades le prohibieran asistir a la manifestación en apoyo a Trump. “La gente va a volver aquí para la investidura (de Joe Biden)”, advirtió. “Puede ser que aparezcamos. No lo hemos decidido aún”.

Enrique Tarrio, líder de Proud Boys, durante un acto en Portland, Oregon, el 26 de septiembre de 2020. Foto: AP

CNN también destaca que una de las fotos más compartidas del caos en el Capitolio mostraba a Richard “Bigo” Barnett, el líder de un grupo a favor de los derechos de las armas en Gravette, Arkansas, descansando en la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, con los pies sobre un escritorio.

Richard "Big" Barnett en la oficina de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ayer. Foto: AFP

Barnett, de 60 años, más tarde mostró a los periodistas fuera del Capitolio un sobre que dijo haber tomado del escritorio de Pelosi. “No lo robé”, comentó respecto al documento, que estaba dirigido a otro miembro del Congreso, en un video publicado en Twitter por un reportero de The New York Times. “Dejé una moneda de veinticinco centavos en su escritorio a pesar de que no vale la pena”. También asegurado haber dejado una nota en su escritorio que decía “Nancy, Bigo estuvo aquí, p***a” y afirmó que fue rociado con un químico.

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