¿Cómo acceder a la rehabilitación post COVID-19?

Una de cada cuatro que hayan presentado la enfermedad Covid-19 presenta secuelas prolongadas en el tiempo.

El Ministerio de Salud incluyó dentro del plan Auge/GES la rehabilitación post COVID-19 para aquellas personas que presenten secuelas. Esto incluye la atención médica, de terapeutas ocupacionales y kinesiólogos, entre otras. ¿Cómo solicitarlo? ¿En qué consiste la intervención? Conoce todos los pasos aquí.



Desde que el coronavirus SARS-CoV-2 llegó a Chile en marzo de 2020, ya son cerca de 5 millones de personas las contagiadas con el virus a lo largo del país. Se estima que una de cada cuatro presentan secuelas que los acompañan por un tiempo prolongado, lo que se conoce como “Long Covid”, según describe la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por eso, a partir de octubre de este año, el Ministerio de Salud incluyó la cobertura de la rehabilitación de las personas que han sufrido las consecuencias del COVID-19 dentro del Plan Auge/GES. Se estima alrededor de 13 mil los beneficiarios. El plan de salud cubrirá la atención médica, así como el tratamiento psicológico, de especialidad en medicina física y rehabilitación, neurología, psiquiatría y visitas domiciliarias (en caso de dependencia severa), entre otras prestaciones. La rehabilitación será cubierta por un año, entre 2022 y 2025, y deberá iniciarse dentro de los 15 días posteriores al alta hospitalaria o según indicación médica.

Las secuelas post COVID-19 son variadas, como la pérdida de masa muscular, producto de largos períodos de inmovilidad en una UCI.

Natalia Bilbao, terapeuta ocupacional, especialista en rehabilitación física del adulto y académica de la U. San Sebastián (USS), valora la medida. “La pandemia permitió generar y visibilizar la necesidad de que las personas tengan atenciones desde terapeutas ocupacionales como kinesiólogos u otros. Las personas necesitan volver a recuperar su vida, y sin rehabilitación es muy difícil lograrlo”.

¿Cómo acceder?

La atención de rehabilitación dependerá de la gravedad de las secuelas en cada paciente, diferenciándose en una escala entre leve, moderado o severo.

La activación del Auge/GES se hace a través del médico tratante o dentro de los 15 días posteriores a la alta médica luego de haber estado hospitalizado. Natalia explica que “si la persona presenta secuelas moderadas o severas, la rehabilitación podrá realizarse en el hogar con equipos secundarios, garantizando que éstos se acerquen a la comunidad”.

Natalia Bilbao junto a sus alumnas practicantes.

“Los usuarios deben verificar si cumplen con los requisitos que se establecen en el AUGE. En caso de que no hayan sido notificados de este beneficio pueden dirigirse a las oficinas de informaciones que se encuentran en todos los recintos asistenciales para hacer la consulta o bien, informar (en caso de que no se está cumpliendo la garantía) para acceder al tratamiento. Incluso puede entregar los antecedentes a la Superintendencia de Salud, para que se haga efectiva la obligación en caso de que el centro de salud no la esté cumpliendo”, recomienda la académica.

Tipos de secuelas

Las secuelas post COVID-19 son variadas. Por ejemplo, dentro del área motora es común la pérdida de masa muscular, producto de largos períodos de inmovilidad en caso de haber estado hospitalizado en una UCI. “Con ellos tenemos que trabajar fuerza, movimiento, incluso en algunos casos volver a recuperar que el paciente pueda lograr sentarse por sí mismo o caminar”, describe Bilbao.

Otras consecuencias importantes son a nivel cognitivo, incluso mucho más frecuentes en las personas que han tenido COVID-19 leve, y que generalmente se asocia a periodos de desatención, impactando a las personas cuando trabajan o están estudiando. De hecho, hay un síntoma conocido como “niebla cognitiva”, en el cual la persona sufre una desatención tan profunda que ni siquiera es capaz de encontrar las palabras para seguir una conversación.

Natalia Bilbao, terapeuta ocupacional, especialista en rehabilitación física del adulto y académica USS.

Otro aspecto importante que no se puede dejar de lado es la rehabilitación psicológica. Las secuelas a nivel emocional se mantienen incluso más de un año después de haber estado enfermo, manifestándose a través de pesadillas, cuadros de ansiedad o depresión. Una serie de trastornos de estrés postraumático que deben ser atendidos por psiquiatras.

Natalia Bilbao afirma que “la rehabilitación tiene que abarcar todas las áreas de ocupación del paciente. Las secuelas deben abordarse de forma integral y de manera multidisciplinaria. Una tarea de largo aliento que idealmente debe realizarse en los hogares para conocer si hay que hacer alguna adaptación a sus actividades cotidianas”.

Si solo nos enfocamos en aquellos pacientes que estuvieron conectados a ventilador mecánico, el trabajo es más complejo, dado que no sólo vieron afectadas sus capacidades motoras, sino también respiratorias, musculares (trastornos de la deglución) y del habla.

Experiencia de vida

Natalia Bilbao ha enfocado su carrera en este tipo de pacientes en los últimos años y reconoce que la pandemia generó un cambio abrupto en la forma de atender a las personas, al enfrentar una enfermedad nueva, donde las secuelas todavía eran desconocidas.

“Hubo que implementar sobre la marcha un plan de rehabilitación que pudiera atender la necesidad de los usuarios, pero que en un primer momento no sabíamos la magnitud de las secuelas que podía provocar. De hecho, muchas de las secuelas se asemejan más a una enfermedad neurológica que a una respiratoria”, comenta.

Bilbao agrega que tuvo que trasladarse a las casas de los pacientes, donde además de analizar sus secuelas motoras y cognitivas, tuvo que involucrarse con las familias para dar soporte emocional, junto con educar las formas para cuidar al paciente. “Muchos de los usuarios egresaron de los hospitales con un alto nivel de dependencia. Esto significó que esposas e hijos, de un día para otro, tuvieron que convertirse en cuidadores sin una preparación previa”, recuerda Natalia. Otros sobrevivientes estuvieron al borde de la muerte, lo que conlleva a afrontar las emociones que significó el proceso.

Centro de Salud de la Universidad San Sebastián, Campus Los Leones.

La rehabilitación post COVID-19 es una tarea que también se realiza en el Centro de Salud de la Universidad San Sebastián (Campus Los Leones). Ubicados a pasos de la estación Tobalaba, al interior del edificio Q en el piso -2, los interesados pueden pedir hora, tanto con terapeutas ocupacionales como kinesiólogos, siendo un trabajo en equipo realizado en colaboración con estudiantes en práctica, motivados en poder entregar lo mejor de sí para los usuarios. Más información a los números telefónicos (56-2) 22606502 o al 222606479.

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