Andrea Matte, gerente general de agencia Los Quiltros SpA: “La publicidad no se trata solo de decir o expresar, se trata de cómo hacer de la marca un aporte a la sociedad”

La publicidad al ser un reflejo de la sociedad tiene desafíos que están supeditados a las últimas crisis que han afectado a Chile y el mundo. A partir de la opinión ciudadana recogida por Cadem, se desprenden las directrices relacionadas al estilo que debiera tener la publicidad y qué elementos debiera considerar.




“¿Crees que la publicidad debiese ser o comunicar?”, con esta interrogante el Ranking de Marcas Ciudadanas 2020 de Cadem abordó el estilo que debiera tener la publicidad a partir de los últimos acontecimientos. 

Honestidad, transparencia, marcas que se preocupen de sus clientes, productos convenientes y que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas fueron las principales preferencias. 

Para Andrea Matte, gerente general de la agencia Los Quiltros SpA, “el estudio es muy claro. Demuestra la necesidad de contar con empresas conectadas con su entorno y los problemas sociales de la gente”. 

Aprendizajes en tiempos de crisis 

Previo al 18 de octubre, la publicidad como industria ya venía de una crisis debido a que su producto y valor no estaba funcionando bien en el mercado. En octubre se profundizó esta crisis y se generó lo que Matte denomina como un “desconcierto comunicacional importante en las empresas”, ya que “sobreviene un silencio producto de no saber qué decir. Se instala la necesidad de empatía en todo acto hacia el mercado”. 

Es precisamente ese requisito el que se intensifica con la aparición del COVID-19, el cual deja a la publicidad “como a la mayoría de las industrias, en una encrucijada de cambio necesario por la historia y presionado por el tiempo. Se necesitan nuevas ofertas de valor para que el marketing se relacione con la gente en sus necesidades reales”, según explica Matte. 

A partir de esto, se establece una exigencia de generar más competencias de las que generalmente venían desarrollándose.

Andrea Matte, explica que dichas competencias están relacionadas con una comunicación orientada a la información, el cambio en las estructuras de funcionamiento de las empresas, la colaboración de éstas con situaciones como la seguridad en el manejo del COVID-19 y una disposición con la gente en cuanto a la ayuda que pueden brindar. 

“Quizá el nombre ‘relaciones públicas’ que amplía el espectro de acción, deba ser extrapolado a ‘relaciones comunicacionales’ para sustituir la palabra publicidad que a muchos los deja atrapados en un concepto obsoleto de avisaje”, enfatiza Matte.

Repensar el quehacer

Honestidad y transparencia como requisitos de la publicidad

Para las empresas la publicidad es una de las formas de relación más importantes con el mercado y la sociedad. Es por esto, que debe “generar una estructura de relación valiosa y relevante con las personas, ya sea a través de actos concretos de utilidad o dando a conocer cómo su producto o servicio aporta a la calidad a vida de la gente”, plantea Andrea Matte, gerente general de la agencia Los Quiltros SpA.

El 71% de las personas considera que la publicidad debiera ser honesta y transparente. Un 57% cree que es importante la preocupación de la marcha por sus clientes y la conveniencia de sus productos. Mientras que un 46% piensa que hay que enfocarse en cómo los productos y servicios pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, también son relevantes conceptos como empatía, optimismo, comunicación de valores y propósitos de la marca, con sentido del humor y que sea emocionante. 

Es así como repensar la publicidad con base en la confianza y a disposición de la sociedad resulta fundamental. 

“La publicidad no se trata solo de decir o expresar, se trata de cómo hacer de la marca un aporte a la sociedad con sus productos o servicios”, plantea Matte.

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