Autogestión: la clave del aprendizaje digital

Los cursos online y la educación virtual han revolucionado el mundo en los últimos años, especialmente post pandemia, donde se demostró que son una forma efectiva de transferir conocimientos a los colaboradores de diversas organizaciones.




El modelo del teletrabajo ha cambiado la forma de acceder a capacitaciones, reuniones de equipo y rutinas de trabajo que ya comienzan a acomodarse al mundo híbrido.

Desde hace siete años Daniela Leiva trabaja en Banco Falabella, de ellos cuatro en la Gerencia de Administración y Compras de Banco Falabella. Gran parte de su carrera se desarrolló en un ambiente de trabajo tradicional: una oficina junto a sus pares que formaba parte de la rutina diaria.

Pero llegó la pandemia y junto a su equipo y varias áreas del Banco se vieron forzados a trabajar 100% desde la casa. “La transición no fue tan difícil. El banco como parte de su propuesta de valor, ya tenía un sistema de Home Office en el cual podíamos trabajar un día a la semana desde la casa”, nos explica.

Si bien la parte operativa de sus tareas ya estaban funcionando, tuvo que realizar otros cambios no presupuestados: habilitar un espacio para poder trabajar, seguir con las labores de la casa y además acompañar a sus dos hijos con quienes ahora agradece poder pasar más tiempo.

Pero ese sería solo el primero de los cambios. Durante este periodo, se rompe el mito de que la presencialidad es el único camino de aprendizaje y toman más fuerza las metodologías digitales. En las nuevas culturas organizacionales, la formación online adquirió un papel aún más relevante, potenciando un sistema de autogestión y colaboración.

Es así como Daniela junto a sus compañeros empezarían a explorar, en su trabajo, una nueva forma de aprender y seguir desarrollandose profesionalmente, con cursos, talleres y herramientas en un formato 100% digital, innovador y disponible en todo momento y desde cualquier lugar.

Carolina Yrarrázaval, Gerente de Desarrollo Organizacional en Banco Falabella Chile, lideró este proceso de transformación. “Ser una organización ‘que aprende’ exige una transformación cultural en donde las personas adopten una mentalidad de crecimiento, estén abiertos al aprendizaje continuo y al desarrollo personal. Los mismos colaboradores son nuestros agentes de cambio e impulsores de la innovación dentro de la empresa, por ende, nuestro objetivo es entregarles oportunidades de aprendizaje para que puedan potenciar sus habilidades y conocimientos día a día”.

Parte de la carrera ya estaba corrida: desde hace un tiempo el banco había iniciado un camino para profundizar su transformación digital, buscando ser más ágiles e instaurar nuevas metodologías de trabajo en los diferentes equipo. Como parte de este desafío se creó una plataforma digital propia cuyo principal enfoque es precisamente el colaborador. “En vez de visualizar un listado de cursos, los contenidos se exponen en categorías basadas en sus roles e intereses de distinta índole, entregando el contenido más eficaz y relevante para ellos. Buscamos que la experiencia de aprendizaje sea fácil, personal y divertida, lo que nos ha permitido duplicar las horas de formación autogestionada el último año”, nos dice.

De hecho, a la fecha el 100% de los colaboradores ha participado en alguna instancia de capacitación a través de la plataforma que cuenta con más de 100 cursos, charlas y talleres y donde además, cada colaborador tiene la posibilidad de recomendar contenidos a sus compañeros y generar una red colaborativa de aprendizaje.

Dentro de los cursos más realizados se encuentran los relacionados a Cultura Ágil, Ofimática y Calidad de Vida, lo que tiene directa relación con las nuevas formas de trabajar que instauró la Pandemia.

“¿Qué buscamos con las herramientas que hemos desarrollado? Incentivar el aprendizaje colaborativo, impulsar un modelo de formación autogestionada, permitiendo que sean las personas quienes tomen el mando de su proceso de aprendizaje; diversificar la oferta tanto en temáticas como formatos; e involucrar a nuestros equipos en todo el proceso de transformación digital que estamos viviendo. Un desafío prioritario es reconvertir ciertos perfiles, entregándoles conocimientos y herramientas para ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo profesional y personal”, complementa Yrarrázaval.

Daniela Leiva se declara “fan de la plataforma” ya que, como aprendió durante la pandemia, el manejo del tiempo es muy importante y tener un sistema flexible es lo que más sirve. “Son cursos dinámicos, fáciles de hacer y voy a mi tiempo, según me acomoda” dice. Sus favoritos han sido los que tienen que ver con Inteligencia Emocional, Transformación Digital y Adaptación al Cambio, algo que le ha servido tanto a nivel personal como para compartir con su equipo.

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