Interiorismo ¿El retorno de Victoria?

La colección The Transylvanian Manor de Mind The Gap es rica en textiles y patrones vegetales como Royal Garden Floral para el cojín, Jardin Sauvage el papel mural y los tapices La Voliere y Royal Garden.

¿Qué tal si en vez de mirar hacia Escandinavia, las influencias nórdicas, sus colores claros y espacios despejados, giramos hacia Inglaterra? Bienvenido el nuevo Victoriano, tintes más oscuros y ricas texturas llenas de patrones ¡Parece que tenemos ganas de excesos!




Su reinado (1837-1901) da nombre a todo un período de la historia de Inglaterra que en el arte, la arquitectura y artes decorativas se caracteriza por el eclectisismo. Se dice que Freud jamás habría creado el psicoanálisis de no haber existido esta reina y la gran represión moral y sexual de la época ¿Será por eso que la casa es vuelve tan fecunda?.

Probablemente no estamos muy acostumbrados a ver ni sintonizar con ambientes tan cargados como los que llenaron las casas inglesas durante la segunda mitad del 1800.

La casa se arropa por completo queriendo cobijar. Las paredes se tapizan con motivos floreales de patrones intrincados. Las alfombras, igual de verborreicas, compiten unas con otras para cubrir los suelos, mientras los muebles tallados, curvados y de relieves, en todas sus tipologías, sillones, banquetas, otomanos, mesitas en infinidad, completan el ambiente como queriendo decir “que no te falte nada”.

Mario Praz, el crítico de arte italiano, hablaba del horror vacui, el miedo al vacío, para referirse a los interiores victorianos sobrecargados de todo.

No es extraño. Es una época compleja. El arte y la arquitectura occidentales viven también un momento de eclecticismo y revivals de viejos estilos. Todo vale, gótico, renacentista, barroco. “La multiplicidad de gustos estilísticos acabó con las categorías anteriormente establecidas en una especie de rebosamiento de un compartimento a otro, que puede verse en muchas representaciones contemporáneas de interiores victorianos”, dice Edward Lucie Smith en “Breve Historia del Mueble”.

Probablemente responde a las necesidades de una época y una nueva sociedad que cambió en el lapso de unas cuantas décadas de ser rural a urbana; del trabajo manual y artesanal del taller, al mecánico y hecho en serie de la fábrica; a la velocidad del ferrocarril y los barcos a vapor. Un cambio en el ritmo y modo de vida que se asienta en este período. ¿Un poco como los cambios que vivimos hoy, trabajando en modo remoto, con delivery a domicilio de lo que quieras y a la velocidad del 4G?

No es raro que la casa maximice su rol de refugio y se vuelva una atmósfera hiperfemenina cuando afuera todo ocurre rápido y de nuevas maneras.

Cubrámonos de tapices coloridos y traigamos la naturaleza dentro. Es una estupenda alternativa para resignificar el espacio íntimo en tiempos de cuarentena.

¿Sobrepasémonos?

Exuberante y recargado, hoy podemos encontrar varias huellas victorianas en nuevas lecturas contemporáneas que también celebran la vida con sus papeles murales, tapices y objetos decorativos. Bienvenidas la voluptuosidad y la fuerza vibrante de la naturaleza para crear atmósferas femeninas al 100%.

MIND THE GAP

The Transilvanyan Manor se llama la nueva colección de esta marca rumana que se define ecléctica y out of the box. “Es una carta de amor a su hogar místico”, el castillo de Belén, en la que “imaginan las leyendas y cuentos susurrados a lo largo de sus corredores y muros”.

Llena de colorido, con sus amarillos y verdes luminosos, la marca recrea la exuberancia lúdica del paisaje con murales de tupidos patrones, tapices en terciopelo impreso y linos que citan el mundo vegetal y animal. www.mindtheg.com

Anaconda retoma la serpiente tentadora del paraíso y el símbolo de la marca, dicen, en una combinación bien sobria para un animal de su especie: verde eucalipto y bronce para el papel mural; verde oliva para la lámpara, tapices y los cojines, que están hechos a mano.

HOUSE OF HACKNEY

Verdes como la esperanza, rosa como la suavidad de una flor. Las colecciones Anaconda, Avalon y Majorelle de esta firma, que el año pasado cruzó las fronteras de UK para abrir showroom en Nueva York, reviven parte de este espíritu victoriano. Una reinterpretación que se inspira en la obra de William Morris –el eje de esta firma inglesa– con motivos coloridos, suaves telas aterciopeladas para acogernos y detalles encantadores como esos coquetos flecos que animan sus lámparas, o las borlas que rematan sus cojines.

La colección Avalon, en cambio, imagina la mítica isla donde Arturo duerme hasta que vuelva a la vida –dice la leyenda–. Los girasoles, margaritas y lirios de la luminosa campiña inglesa están preciosamente pintados a mano con lápiz y acuarela en su papel mural. Una oda a la vida que bien podría despertar hasta al antiguo rey. www.houseofhackney.com

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